Renacer ante las adversidades

Renacer ante las adversidades
Vea las dificultades como oportunidades de crecimiento personal, de cambio y de templanza para su carácter. Piense en alternativas y llénese de luz.
7 Abr 2015 - 7:01am

BELKYS P. ESTEBAN

Pasó esta semana de reflexión y en su espíritu tiene una sensación de que el año no comenzó como usted lo esperaba, que todas aquellas promesas que se hizo a sí mismo o que leyó en el horóscopo no se materializan de la forma en que usted quiere y que, por el contrario, lo que ve en su camino no son más que dificultades que parecen nunca terminar.

¡Y es que esto es justamente lo que a veces pasa con ellas! En ocasiones incluso es como si se cumpliera el adagio “al caído caerle” y no se vislumbra una solución.

Si estos sentimientos lo agobian, es un buen momento para examinar si debe hacer un cambio en su alma. La coach Camila Díaz explica que esta sensación de inquietud en el alma ante determinadas situaciones puede deberse a que se necesita de un cambio.

“Es en estos momentos en que vale la pena preguntarse si el ambiente es lo suficientemente molesto para usted, o si usted es quien molesta el ambiente”, señala la coach.

Por su parte, Herman López, asesor en liderazgo y crecimiento personal recomienda en estos momentos de inquietud “escuchar: su corazón y su conciencia le serán su mayor guía. El futuro será brillante. Que sus errores no le debiliten. La voluntad es poderosa”.

Y así es. Mejores cosas le esperan, pero su actitud determinará si podrá aprovecharlas o si volverá a lamentarse por perderlas.

¿Cómo llegar al cambio?

1 Deje de culparse. La coach Camila Díaz sabe que es difícil encontrar una nueva mirada a una situación o a un ambiente difícil, pero señala que uno de los primeros pasos es dejar de culparse: “si se la pasa sintiendo que cada palabra que dice, piensa o cualquiera de su acciones son un desastre, entonces realmente lo serán. Y las próximas serán igual porque usted atrae eso a su mente, se prepara para sentirse mal”, señala la experta.

2 Perdonarse: “Sí, cometió errores, pero si su intensión es hacer las cosas bien de manera sincera y sin ningún beneficio ulterior, entonces puede empezar a perdonarse. Nadie es perfecto. Mida sus errores en su justa proporción. Si puede, soluciónelos. Y si no, siga adelante reconociendo en qué se equivocó y cómo puede mejorar”, insiste la coach.

3 Busque el equilibrio. El equilibrio emocional consiste en algo que realmente requiere mucho trabajo y que parte de la premisa de hallar la medida justa en tener el control de sí mismo y dejarse llevar por su instinto: “para eso es es importante que se conozca y fortalezca sus cualidades más positivas, que esté en paz con su alma, que se ame y que entienda que todo va a salir bien”, puntualiza Camila Díaz.

Herman López

Asesor en Liderazgo y Crecimiento Personal. Consultor en Competitividad y Negocios.

Las dificultades en nuestra vida son situaciones de pequeña y gran complejidad que se nos presentan la mayoría de ocasiones como resultado de nuestras decisiones, acciones y actitudes, y en otras simplemente como efecto de influencias externas seamos de ello conscientes o no.

Si estas dificultades afectan todas las áreas de nuestra vida, ameritan una mayor atención y enfoque para superarlas, mediante un examen personal completo y detallado para definir nuestras debilidades y fortalezas y aclarar en qué medida estoy dejando que mis debilidades influyan en mi personalidad y desempeño: “si una parte de mi cuerpo esta mal, el resto tenderá a sentirse igual”.

Si soy consciente de mis fortalezas puedo aprovechar todo ese potencial que está ahí y crecer permanentemente. Por lo tanto, toda reflexión individual debe contemplar cuestiones como:

1 ¿Cuáles son los síntomas que han evidenciado el problema?

2 ¿Cuáles son las causas que producen el problema?

3 ¿Cuál es el origen de dichas causas? ¿Soy yo? ¿Están en agentes externos?

4 ¿Cuáles han sido los efectos tanto en mi como en el medio que han ocasionado dicho problema?

5 ¿Estoy preparado para asumir individualmente la solución del problema? ¿Necesito ayuda externa?

6 ¿La información sobre la que he basado mi análisis es auténtica, veraz, fidedigna y confiable?

7 . Preparar un plan de acción con las alternativas de solución definidas y seleccionadas en la forma más específica posible.

8 . Ejecutar dicho plan sin vacilaciones ni concesiones.

9 . Hacer seguimiento para verificar sus resultados y los posibles ajustes a realizar.

No es una situación simple, pero nada en la vida lo es, todo tiene su grado de dificultad y como tal hay que asumirlo. Los cambios no llegan de la noche a la mañana y como la naturaleza tiene su proceso. Las ideas llegan pronto pero sus resultados toman tiempo.

Publicada por
EL NUEVO DÍA