Trabajando en medio del temor y la misión del deber cumplido

Crédito: Suministrada / EL NUEVO DÍA
En esta línea de atención también juegan un rol importante los trabajadores de servicios generales, ellos tuvieron que aprender nuevos lineamientos para cumplir con su trabajo, algunas personas consultadas por esta redacción indicaron que hasta antes de marzo trabajaban sin temores ni estrés, pues ya estaban familiarizados con la limpieza de las Unidades de Cuidados Intensivos con pacientes de diferentes patologías.
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Después con la llegada del virus, además de sumar nueva indumentaria de trabajo, empezaron a usar elementos de desinfección más fuertes.

Entre los momentos más angustiosos narrados por los trabajadores, está cuando empezaron a llegar los primeros casos, pues el miedo era alto ante el desconocimiento que se tenía del comportamiento del virus.

La rutina tanto en casa como en el lugar de trabajo cambió totalmente, pues anteriormente se terminaba la labor, el personal se alistaba y salía, ahora deben seguir protocolos que incluyen despojarse de los elementos de protección con alto cuidado, disponerlos para su respectiva limpieza y luego sí pueden pasar a la zona en donde guardan sus pertenencias.

De otro lado, los lineamientos de ahora incluyen accesos restringidos y rutas específicas para la entrada y salida de enfermos.

“Llegaba el paciente remitido de otro hospital, entonces el de servicio esperaba en la puerta, pasaba rápido el de Covid y luego uno hacía la aspersión con cloro hasta llegar al ascensor.

“En otro piso estaba lista otra compañera, para hacer el mismo procedimiento hasta llegar a la UCI”. Además de ello, se procede a limpiar totalmente el interior del ascensor.

En cuanto a la rutina en sus hogares, “a la casa uno llegaba con zozobra, pues temía contagiar a alguien, entonces el miedo fue creciendo a medida del arribo de pacientes”, comentó uno de los entrevistados.

Con el paso de los meses, la angustia y zozobra se convirtió en costumbre, pero sin olvidar las medidas de prevención y protección.

Durante estos meses hubo periodos en los que se tuvieron arduas jornadas laborales y días complejos como aquellos en los que se empezó a registrar muertes.

Al preguntarles qué piensan del desorden social que se registra actualmente, algunos de los entrevistados indicaron que se debe al desconocimiento que hay de la enfermedad, “como dice el dicho, hasta que no les pase a ellos, con un familiar que deban dejar en una UCI con la zozobra de si va a vivir o morir, no lo entenderán. La gente le está perdiendo el miedo al virus”. 

En cuanto al mensaje que envían al personal de servicios generales, expresaron que definitivamente son unos ‘berracos’, pues así como hay centros hospitalarios y clínicas que valoran su labor, en otros no es así.

Y a las familias, les agradecen la motivación, seguridad y la confianza que les tienen “porque a pesar de todo, son los únicos que no nos rechazan por trabajar en una entidad de salud en este momento”.

XIMENA VILLALBA C.

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