Mateo Fernández, el biólogo que redescubrió la Flor de Inírida

Crédito: Suministrada - EL NUEVO DÍA
Un redescubrimiento que hizo aparecer en el panorama científico y ambiental del mundo a las flores de Inírida, fue un logro del biólogo ibaguereño Mateo Fernández Lucero, un joven investigador de 32 años que también tiene un posgrado y continúa estudiando esta especie.
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Su trabajo partió desde hace más de una década cuando, en el tiempo de su trabajo de grado, decidió llegar hasta esta región de la extensa Amazonía colombiana y apostarle a este proceso que dio como resultado un proyecto cien por ciento sostenible tanto en lo social como en lo ambiental.

Luego de estudios y superar varios retos, comenzaron a propagarla. “Comenzamos con los indígenas de la región a sembrarla, entenderla y cada año sembrando un terreno diferente, íbamos mejorando y hoy en día repoblamos la sabana en donde no solo esta especie está protegida sino muchas otras que se dan únicamente allí”, agregó Fernández.

Pese a su corta edad, Fernández Lucero hace parte del Instituto Von Humboldt, y sigue investigando a esta especie que es considerada como la ‘flor del amor eterno’, pues debido a la sabana del Guainía, donde se cultiva, esta especie (verano e invierno) dura varios meses sin perder su estructura.

Cabe resaltar que este trabajo ha venido desarrollándose junto a un líder del territorio que también creyó en las oportunidades que traería la especie; así como otros estudiosos en el tema que se interesaron y han aportado desde el  comienzo.

Además, de las comunidades indígenas Curripacos y Zukuani, que trabajan con esta ya empresa legalmente constituida y es considerada una plataforma importante de empleo en la región.

 

Miles de kilómetros hasta casa

La Flor de Inírida sigue abriendo caminos, y esta vez luego de recorrer miles de kilómetros para aparecer en ferias e importantes mercados de flores, así como algunas ciudades de Colombia y del mundo.

“Este es un ejemplo para muchas personas, para los estudiantes, que esta es una de las 30 mil especies de plantas que hay en Colombia, aproximadamente (...) este es un país tan diverso que no nos cabe en la cabeza.

Ojalá alcancemos a entender a tiempo, porque en unos años el mundo entero va a estar allá buscando cada vez más, saber de estas especies”, finalizó el investigador.

 

‘Eternas por naturaleza’

Aquello de que sean las flores del ‘Amor eterno’ también rememoran la leyenda Puinave, en la que la princesa Densikoira se enterró en los cerros de Mavicure recogiendo los luceros y las estrellas que encontraba a su paso, prometiendo amor eterno al hombre con el que jamás se casaría, porque no era de su clan; entonces los luceros y las estrellas se convirtieron en flores eternas.

REDACCIÓN GENERALES

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