Corporación tolimense le apuesta al reciclaje de plástico

Crédito: Suministrada - EL NUEVO DÍA
Con el fin de reducir el impacto ambiental del plástico, Corpi Ambiente se constituye en una propuesta para contribuir con el mejoramiento de los entornos y simultáneamente el aprovechamiento de los residuos sólidos generadores de ingresos.
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“Nacimos en el año 2018, como iniciativa interdisciplinaria de profesionales, comprometidos y convencidos de la necesidad de actuar con efectividad dentro del campo de la recuperación y conservación ambiental con la prontitud que exigen las condiciones actuales”, afirmó Jaime Bautista Cofundador de Corpi Ambiente

Su propuesta, es crear una unidad productiva para la transformación de los residuos sólidos especialmente de los plásticos, más allá de reciclar, lo que buscan es, proponer actividades de agregación de valor para recuperar esos materiales, con sello de calidad para ser nuevamente incorporados a una economía circular.

“En Corpi Ambiente, también tenemos unos aspectos adicionales, que son clave, y es darles prioridad a grupos de población vulnerable, por ejemplo, mujeres cabeza de familia, jóvenes universitarios con bajos recursos con objeto que pudiesen tener un ingreso y culminar sus estudios y de igual manera jóvenes universitarios que estén en etapa practica que encuentren una inspiración a generar emprendimiento”, aseguró Bautista

Proceso, obstáculos y retos

A partir de su creación empezaron a recolectar envases de algunas líneas de aseo, aceites, envases de gaseosa y agua, principalmente los últimos dos, los acumulan para luego ser seleccionados y clasificarlos, se debe quitar el collarín, la tapa y la etiqueta y se hace un prelavado para pasarlo al molino, de allí se obtiene una hojuela de una pulgada, que posteriormente se envía a Bogotá o Medellín para completar el proceso.

El proceso se ha vuelto un desafío, pues con la idea de generar una compensación a quienes les vendan el producto de calidad y en buen estado, no compran a recicladores, sino que optaban por retribuir a empresas o colegios que les ayudaron en el proceso, entre ellos, el colegio Carlos Lleras Restrepo del Salado, Fundación colegio Inocencio Chincá, y el colegio Amina Melendro con el que tenían un proyecto ambiental piloto que comprendía la parte formativa y creativa en los estudiantes, entre otros.

“Nosotros creamos una fórmula de compensación, que la empezamos a realizar exitosamente en los colegios, ¿de qué se trata? compensamos el material recogido en cada institución y les retribuimos capacitación, insumos de aseo, insumos para los grupos ecológicos, material didáctico, algunos pedían elementos deportivos y a otros les compramos por kilo recogido, porque en algunos colegios necesitaban recursos adicionales para sus actividades”, contó Bautista.

No obstante, con la llegada de la pandemia, la forma de compra de la corporación se ve afectada, de tal manera que les fue imposible transportar material terminado para Bogotá y Medellín, que es donde exportan el plástico para ser reutilizado, lo que generó que tuvieran que cancelar la vinculación de trabajo al personal.

“Mientras transcurría la pandemia, hicimos nuevos ejercicios de laboratorio sobre la madera plástica junto con la Universidad Cooperativa, se crearon nuevas alianzas con empresas de Medellín, sin embargo, es aquí donde radica la urgencia, en Medellín se reciben lotes de 21 toneladas mensuales, por lo que el viaje completo debe salir de Ibagué.

A raíz de dicha situación para comprar material y a raíz de la demanda que hace Medellín, queremos realizar una nueva metodología, y queremos que la gente sea parte de ello”, contó el cofundador de Corpi Ambiente.

La idea entonces, según Corpi Ambiente, es comprarles a los conjuntos residenciales de la ciudad, y generar tablas de compensación. “Por adquirir el material estamos intercambiando servicios, ejemplo, nosotros estamos aliados con una empresa que se llama Soluciones integrales, que es la única empresa en el Tolima, a excepción del Ibal, autorizada para certificar el lavado de tanques en los conjuntos o casas.

Entonces se hace un canje para que las personas recolectan el plástico y nosotros les hacemos un canje por el servicio de lavado, y así con otras empresas”, finalizó Jaime Bautista.

LINA PUENTES

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