
Sin embargo las alertas las han encendido hechos como un crecimiento de más del siete por ciento en uno de los trimestres del año anterior, el aumento del crédito de los hogares nacionales e incluso el precio de la vivienda.
El analista y catedrático Eduardo Sarmiento asegura que efectivamente la economÃa nacional se está recalentando, e incluso habla del “rompimiento de la burbuja en que vivimosâ€.
“Las señales del recalentamiento son claras; de un lado tenemos el incremento acelerado del precio de la vivienda; segundo la expansión del crédito y tercero el déficit de la balanza de pago. Efectivamente hay recalentamientoâ€, anotó Sarmiento.
Agregó que la situación se debe a que hay un burbuja generada por la revaluación; “estamos en una economÃa artificial basada en la minerÃa y el dólarâ€, explicó.
Para el experto la solución está en bajar las tasas de interés, y detener de alguna forma la entrada de capitales indiscriminados.
“Pero el Banco de la República en vez de bajar las tasas o mantenerlas igual, decidió subir las tasas y hacer al paÃs más atractivo para algunos inversionistas, con el riesgo de romper la burbuja y que todo se venga abajoâ€, explicó Sarmiento.
Voces en contra
Sin embargo, para otros analistas económicos no es cierto que haya un recalentamiento de la economÃa, y el paÃs aún tiene margen de crecimiento.
El profesor de la Universidad Javeriana César Ferrari defiende la opinión de que no hay motivos para preocuparse. “Considero que no hay señales de alarma; Colombia está creciendo a muy buen ritmo pero no es una cifra demasiado alta; un cinco por ciento es un crecimiento saludable, no escandalosoâ€, explicó.
Dijo además que aunque la inflación creció un poco al final del año pasado, no es una tasa alarmante sino que se mantiene dentro de los lÃmites que siempre ha tratado de cuidar el Banco de la República.
“Y si bien es cierto que el crédito y consumo de los hogares está aumentando, su nivel no es demasiado alto en comparación con economÃas como la chilena. Es muy difÃcil argumentar que estamos llegando a la saturaciónâ€, agregó Ferrari.
Julián Cárdenas, de investigaciones económicas de ING, coincide con la opinión de Ferrari en que estamos lejos de un recalentamiento. “Uno no puede mirar sólo un trimestre de la economÃa y escandalizarse por una cifra del siete por ciento; hay que mirar en conjunto el por qué de ese crecimiento y ver que está bien fundamentadoâ€.
Para Cárdenas, en Colombia mejoró la calidad de vida de la gente; los Ãndices de desempleo disminuyeron, la inversión no es exclusiva de minas y energÃa, sino que también creció hacia otras áreas. “La calidad de vida de los colombianos mejoró; hace un par de años el promedio que ganaba una persona por año era de siete mil dólares, esta vez es de 10 mil dólares, la clase media tiene más capacidad adquisitivaâ€.
Y allÃ, asegura, es cuando entra en juego el consumo, pues si hay más dinero, la gente adquiere más cosas. “Pero también hay que tener en cuenta que no es endeudamiento en cosas superfluas, la gente está adquiriendo cosas que le están ayudando a producir, a mejora su vida, y eso mejora aún más el cicloâ€.
Aseguró que “el crecimiento de la economÃa colombiana sigue robusto, liderado por la inversión y el consumo. En particular es importante señalar que en el tercer trimestre de 2011 la economÃa registró uno de los crecimientos más pronunciados desde finales de la década de los setenta y a diferencia de los trimestres recientes, el crecimiento estuvo liderado por la inversión y no por el consumo. Para 2011, el Emisor espera un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) superior a 5.5 por ciento y para el 2012 entre cuatro y seis por ciento. Con respecto a lo anterior, considero altamente probable observar un crecimiento superior al seis por ciento en 2011 y para 2012 entre 5.5 y 6.5 por ciento.
Desde mi punto de vista, la diferencia entre estas estimaciones consiste en que la economÃa colombiana está relativamente protegida a la turbulencia internacional y que aún en 2012 gozará de tasas de interés históricamente bajas. El efecto de los primeros incrementos de tasas de interés (los cuales iniciaron en febrero de 2011), desde un mÃnimo histórico de tres por ciento, se empezará a sentir entre el segundo y tercer trimestre de 2012. Es decir, los aumentos que se realicen durante el 2012 tendrán efecto en la economÃa hasta 2013 y 2014.
Desde mi punto de vista, el buen comportamiento del PIB no es pasajero y el comunicado confirma mis sospechas. La estructura de la economÃa colombiana ha cambiado para bien, lo que permite pensar que Colombia cuenta con una mayor capacidad y por consiguiente, con un riesgo menor en el corto plazo de sufrir presiones sobre los precios. Lo anterior le puede dar un espacio adicional al Emisor para incrementar las tasas de interés sin temor a frenar, con freno de mano, la economÃa en un entorno internacional incierto. Por otro lado calma a los inversionistas y analistas frente a los precios debido a los excesos de capacidad que puede seguir disfrutando la economÃa.
AsÃ, considero que tenemos una economÃa que sorprende por su fortaleza porque tiene un chasis diferente, que le permite tener un motor con mayor caballaje y sus emisiones de gases (inflacionarios) son menos contaminantes para toda la economÃa. Hoy, la mayor inversión en nuevos cilindros y ejes de leva, le garantizan un mejor funcionamiento y una estructura de empleo con mayor demanda y mayor número de ocupados. Es decir, mayores pasajeros disfrutando del rallyâ€.