Las reformas pendientes a las que le apostará el presidente Duque

Crédito: Colprensa - EL NUEVO DÍA
De los pendientes que están chuleados en rojo en la agenda del presidente Iván Duque está lograr la aprobación de grandes reformas, cosa que es muy común en los jefes de Estado que al llegar a su mandato puedan lograrlo con el apoyo del Congreso de la República.
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En el caso de Duque la historia no se repitió, por el contrario ha tenido que luchar en los dos primeros años para tener una coalición mayoritaria que tan sólo hasta ahora en 2020 pareciera que es más compacta tanto en el Senado como en la Cámara.

Tan pronto despuntó su administración, y así lo anunció en su discurso de posesión, se la jugó por llevar al Congreso de la República las dos reformas más esperadas por el país: la política y la judicial. No pasó mucho tiempo para que sus dos alfiles, en el momento, las ministras del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez y la de Justicia, Gloria María Borrero, empezaran a defender los actos legislativos.

Sin embargo, ninguna de las dos tuvo suerte en sus objetivos. La mayor derrota la vivió la ministra Borrero, quien no tuvo empatía con la mayoría de los partidos y su situación de distancia con la clase política. A la par que se iba hundiendo la reforma a la justicia se iba hundiendo Borrero, al punto que cerró el año 2018, ya con el fantasma de la posibilidad de tramitarle la moción de censura en su contra.

La enmienda constitucional estuvo fundamentada en la descongestión de los procesos judiciales, la eliminación del Consejo Superior de la Judicatura y algunos ajustes a la figura de la tutela. Ese último tema fue el que llevó a que se le rechazara la reforma, incluso desde su mismo partido, el Centro Democrático, que en cabeza de su jefe, el senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez, se alejó de la misma. La reforma se murió muy rápido, en su tercer debate de los ocho que debía tener.

Una suerte igual, pero menos tortuosa tuvo la reforma política, con la que incluso el presidente Duque buscaba el voto obligatorio, el esquema actual del Senado y hasta la financiación de las campañas, entre otros aspectos. Si bien el proyecto logró cumplir su primera vuelta, es decir cuatro votaciones, la ministra Gutiérrez vio como se hundió la misma en mayo de 2019, en su quinto debate.

La reforma no logró lo fundamental, ser concertada entre los partidos, al menos los mayoritarios, no estuvieron de acuerdo con las listas cerradas y otros temas clave. Así el presidente Duque, en menos de un año de gobierno, tuvo que enfrentar dos duras derrotas en su agenda legislativa, las cuales se superaron en parte con la aprobación de la reforma tributaria, la cual curiosamente se caería en septiembre de 2019 en la Corte Constitucional.

Por la revancha

Aprovechando que ahora su coalición en el Congreso es más fuerte, el presidente Duque le notificó al país, en su discurso de balance el 20 de julio pasado, que nuevamente el tema de reformar la justicia será su objetivo principal para su tercer año de mandato, el cual políticamente se considera que es el último en el que podría tener las mayorías para que le sean votadas ese tipo de propuestas. Usualmente, en el último año de un presidente, el Congreso está en año preelectoral con miras a sus elecciones de Senado y Cámara, y luego la de Presidente de la República.

“Debemos tener una Justicia verdaderamente reparadora, que no renuncie a encontrar la verdad, que realmente contribuya a edificar una Colombia donde el mayor de los valores sea el trabajo honesto y nunca el camino fácil. Hoy los invito a caminar el sendero difícil del trabajo incansable, de la justicia de verdad, porque es el único camino correcto, e invito al Congreso para que en esta legislatura construyamos todas las reformas necesarias para mejorar la justicia que requiere el ciudadano”, dijo el jefe de Estado en su discurso a los congresistas.

Hasta ese momento todo parecía ir bien para el objetivo del mandatario, sin embargo, con la detención de su jefe político, Álvaro Uribe, esta semana y el anuncio de su partido de querer una asamblea constituyente para hacer esa reforma a la justicia, se podría complicar nuevamente su objetivo de lograr de dejar al país una justicia más moderna, operativa y que atienda el reclamo de los ciudadanos.

Tampoco desistirá el jefe del Estado de lograr la aprobación de una reforma electoral más no política, para lo cual incluso ya anunció que la enviará con mensaje de urgencia, es decir para darle prioridad en lo que se discuta, y la cual va con el apoyo del registrador nacional, Alexander Vega, el Consejo Nacional Electoral, CNE, como también de la Corte Suprema, además de los partidos de la coalición.

La misma busca reformar el Código Electoral, para unificar y actualizar las disposiciones relacionadas con los procedimientos para el desarrollo de los procesos electorales, adecuándolas a las nuevas necesidades del sistema democrático e innovaciones tecnológicas.

Aunque el objetivo es claro, la realidad legislativa parece que lo cambiará, eso porque ya se tramitan en el Congreso al menos tres reformas políticas, en las que se vuelve a insistir en temas como las listas cerradas. Eso podría obligar a que la reforma electoral, como es tradición, se vuelva a juntar con los cambios que se incluirán en la política, lo que dificultaría, otra vez, que pueda ser una realidad.

Otros temas que son de igual interés e importancia para el país como las reformas pensional y la laboral, al menos para el tercer año, no estarían en los propósitos del presidente Duque, pero no se descarta que en 2021 presente la reforma pensional, esto más como para abrir la discusión para un tema que cada vez le preocupa a los gobiernos.

“En los próximos días vamos a presentar al Congreso de la República un proyecto de ley, con mensaje de urgencia, con dos o tres artículos para hacer esta extensión del PAEF. Y lo haremos, en segundo lugar, con el propósito de extender esta protección a la micro, pequeña, mediana y gran empresa en este ciclo de reactivación tan importante que tenemos que materializar de aquí a finalizar el año”, dijo el Mandatario durante su intervención en el programa que se emite diariamente desde la Casa de Nariño.

La coyuntura de la pandemia del coronavirus llevó también a Duque a tramitar en el Congreso dos leyes, una la que amplia hasta diciembre de este año el programa de apoyo al empleo formal”.

El otro proyecto, es lograr convertir al Ingreso Solidario en un programa permanente de asistencia, pero el mismo se enfrentará a la idea de la oposición y del liberalismo de crear la renta básica como el apoyo a los más necesitados.

Para Duque, “este mensaje nos deja con un programa de verdad histórico en Colombia, porque estaremos cubriendo prácticamente por ocho meses ese subsidio. Nunca un Gobierno había asumido un reto de tal magnitud en lo social, que se complementa también con otras iniciativas como ha sido Ingreso Solidario y cómo ha sido la devolución del IVA”.

La otra reforma que buscará alcanzar Duque en el Congreso y dejarla como uno de sus legados es la de salud. “Nuestro compromiso con el futuro de Colombia es seguir fortaleciendo la salud, avanzar en un proceso de reactivación segura y repotenciarnos para labrar un porvenir de oportunidades”, sostuvo el 20 de julio.

Esa reforma, además, cuenta con un socio de peso en el Congreso, Cambio Radical partido que ya radicó un proyecto en tal sentido con el acompañamiento del gobierno.

Otras leyes que espera alcanzar son la Ley de Emprendimiento, que articule mejor la institucionalidad al servicio de las micro, pequeñas y medianas empresas, que facilite su participación en el sistema de compras públicas y que promueva en la sociedad colombiana el concepto de comprar lo nuestro, de comprar colombiano.

Unas leyes más son las que crean un Fondo Especializado para la inversión en los puestos de trabajo vinculados a la cultura; cambios a la política del otorgamiento de los subsidios de vivienda; la ley que brinda alivios a los pequeños y medianos productores del campo.

Un proyecto más que espera el gobierno le de el Congreso discusión prioritaria es la reglamentación del Sistema General de Regalías, que pretende determinar la distribución, objetivos, fines, administración, ejecución, control, el uso eficiente y la destinación de los ingresos provenientes de la explotación de los recursos naturales no renovables.

La discusión legislativa apenas arranca, habrá que esperar a ver si las palabras del presidente Duque en su discurso de instalación de las sesiones del Congreso se le cumplen: “Tenemos una agenda legislativa ambiciosa, que recoge aspiraciones ciudadanas inaplazables y que estaremos presentando en los próximos días con las bancadas de gobierno. Estoy seguro de que el debate en el Congreso nutrirá todas las iniciativas, y que estará a la altura para que los colombianos vean consolidar un país más justo”.

COLPRENSA

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