El discurso y la doctrina: los principales problemas del sector Defensa

Crédito: Colprensa - EL NUEVO DÍAEl Ejército de Colombia ha sido señalado en otras ocasiones de abusos y violencia contra la población civil.
Expertos dan cuenta que el discurso del actual gobierno y la doctrina pueden ser la base de las situaciones de orden público que han enlodado el nombre de las fuerzas: Ejército y Policía.
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Juliana Giraldo, de 38 años de edad, es la nueva cara de la seguidilla de presuntas irregularidades que ha tenido al sector defensa en jaque durante los últimos meses.

Desde la renuncia del ministro de dicha cartera, hasta una reestructuración de las fuerzas, han sido las duras críticas, que no solo la oposición del actual Gobierno ha hecho, sino también diferentes organizaciones de derechos humanos e incluso la ciudadanía.

El más reciente y repudiado hecho ocurrió en la vía que conduce de Miranda hacia la vereda Guatemala, en el Cauca, a manos de un soldado, que hoy se encuentra apartado de su cargo y con investigaciones penales y disciplinarias tras haber impactado con un proyectil en la humanidad de Giraldo Díaz, quien se movilizaba en un carro particular con su pareja sentimental y dos personas más.

Pese a que aún se desconoce la manera como ocurrieron los hechos, lo que ha trascendido son dos hipótesis: la primera es que Francisco Ladarriaga, esposo de Giraldo, habría hecho un giro en la carretera, al parecer, para evadir el retén militar, y la segunda, que el hombre habría evadido dicho puesto de control siguiendo de largo.

Con cualquiera de las dos conjeturas lo que es cierto es que una vez más un miembro de la fuerza pública enloda su nombre y el de la institución, por un actuar irregular, que a juicio del ministro de Defensa, Carlos Homes Trujillo, son situaciones aisladas e investigadas de manera individual.

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¿Denominador común?

Para el experto en seguridad, Jhon Marulanda, los casos ocurridos durante los últimos meses no son un comportamiento estándar, teniendo en cuenta que ambas fuerzas, Ejército y Policía, tienen diferentes escenarios de acción.

“Lo de la Policía es netamente urbano y procedimental, el Ejército es rural”, señaló Marulanda y aseguró que de ahí que el comportamiento de las personas sea diferente.

Para el experto, no hubo una reacción similar, respecto del caso del pasado jueves, como la ocurrida semanas atrás por la muerte de Javier Ordóñez, a manos de la policía.

Para el experto, si bien hay situaciones que enlodan el nombre del Ejército, ambas fuerzas no pueden ser medidas con “el mismo rasero”, y argumentó que para el caso de la Policía se debe evaluar la reincorporación, el entrenamiento y la capacitación, mientras que el Ejército debe valorar los procesos de supervisión y responsabilidad de todos los escalones de mando. 

Por último, Marulanda reseñó que el Ministro de Defensa debe responder políticamente por cada uno de los actos cometidos por los miembros de la Fuerza Pública, y así como el jefe de la cartera también lo debe hacer el presidente Iván Duque.

 

¿Cuáles son las fallas?

Para el director del Centro de Estudios en Seguridad y Paz, Néstor Rosania, en este momento la sociedad se enfrenta a un “gobierno encubridor”, debido a que a menudo se ha escuchado repetir “frases de cajón” por parte del Presidente y del Ministro de Defensa, de rechazo y de “investigaciones exhaustivas”, sin que esto surta un efecto.

Para Rosania, el problema es que desde el gobierno no hay una defensa de los derechos humanos, porque encubren las instituciones y revictimizan a las personas que sufrieron actuaciones irregulares.

“Se montaron las instituciones, entonces ahora cuestionar la Fuerza Pública es cuestionar el nivel de democracia y eso no es así. El gran problema es que endiosaron a las instituciones producto del conflicto”.

El experto, en este caso, aseguró que los miembros de la fuerza pública se sienten “envalentonados” por el respaldo que le está dando el gobierno Duque, situación que no pasaba con el expresidente Juan Manuel Santos, quien tenía una doctrina más pacifista y encaminada a fortalecer el proceso de paz.

“Mientras sigan con la doctrina del -amigo enemigo- se materializará en que ven a la población civil como auxiliadores de la guerrilla. Así que no son unas fuerzas que generen seguridad, y esa constante es la que se está viviendo”, dijo Rosania, al concluir que hasta tanto no se renueve la doctrina que hoy en día es cíclica, las fuerzas seguirán teniendo problemas estructurales.

 

Cambio en el discurso del gobierno, una solución…

Para el coronel (r) del Ejército Nacional y ahora catedrático, Carlos Alfonso Velásquez, si bien debe existir una reestructuración en la fuerza pública, tanto en la organización como en la capacitación de los miembros de la misma, otro cambio que debe hacerse es el discurso que maneja el actual Gobierno.

“En el fondo lo que está pasando es que el gobierno actual no se convenció de la necesidad que tenía de adelantar la pacificación en el país, después de un proceso de paz”, dijo el catedrático y añadió que los discursos del presidente Duque han sido netamente ofensivos, que buscan erradicar al enemigo.

A juicio de Velásquez, las fuerzas no han sido reflexivas sobre su labor, debido a que han estado subordinadas al poder civil.

“Están en una actitud tropera y de combate. No hay misión estratégica de lo que requiere el país. La fuerza pública está actuando en esa dirección”.

El experto aseguró que, luego de que exista un cambio en el discurso del presidente Duque, podrá existir una tercera fuerza que esté dedicada a la zona rural, a cubrir municipios del país, asumiendo la protección de la ciudadanía y sus recursos para frenar o reprimir actos delictivos.

“No tendría la misma letalidad en armas y entrenamiento del Ejército, ni la poca fuerza que tiene la policía sería una fuerza híbrida, que se complementen de ambas líneas. Es importante que la nueva fuerza entre en un reentrenamiento y reeducación”, aseguró Velásquez.

El catedrático señaló que la tercera fuerza tendrá participación voluntaria de las ya existentes, sin embargo, los uniformados deberán ser altamente calificados, obteniendo periodicidad en exámenes psicométricos, y no serán escogidos quienes no resulten aptos.

Velásquez confirmó que la necesidad de una tercera guardia se viene proponiendo desde 2015, y con base en lo ocurrido durante los últimos meses, organizaciones y demás movimientos de derechos humanos han promovido, nuevamente tal iniciativa.

El Ejército de Colombia ha sido señalado en otras ocasiones de abusos y violencia contra la población civil.La muerte del abogado y taxista de 45 años llamado Javier Ordóñez a manos de  agentes del orden generó manifestaciones en la capital y otras regiones cercanas que dejaron numerosos muertos y heridos.

BOGOTÁ - COLPRENSA

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