Mujeres ganan espacio laboral, pero aún falta

Crédito: Tomada de Internet / EL NUEVO DÍA
Aunque es evidente que la mujer va cada día ocupando más cargos directivos, de acuerdo a diversos estudios, el porcentaje no supera el 30% en las juntas directivas y puestos como CEO. Las brechas en educación, una de las causas.
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Colombia ha evidenciado sus esfuerzos para cerrar la brecha en el tema de igualdad de género, aseguran diversos estudios, sin embargo, aún se notan rezagos en la participación igualitaria en algunos sectores.

A nivel Estado, asegura el Dane, en el informe “Mujeres y hombres: brechas de género en Colombia”, las diferencias comienzan a cerrarse, y el 44,7% de los cargos directivos en la actualidad son ocupados por mujeres.

Pero en todos los sectores en general, aún falta camino por andar. 

De acuerdo con Aequales, en el Ranking PAR 2020, en la que participaron más de 900 organizaciones públicas y privadas de América Latina, Colombia, a nivel del continente, es paritario en casi todos los niveles de las empresas superando 40% de mujeres en todos los niveles, excepto en la junta directiva donde la brecha sigue siendo bastante significativa, con sólo 23% de mujeres.

En esto coincide la Andi, entidad que en marzo pasado aseguró que efectivamente aún hay una brecha grande, pues según sus cálculos, las mujeres en Colombia siguen siendo minoritarias en los cargos de liderazgo. En promedio, en las juntas directivas, más o menos un 25% de las personas son mujeres y el restante hombres. Incluso, al analizar cargos de presidentes y vicepresidentes, estas cifras, dependiendo de la muestra tomada, puede llegar a ser un 15%.

Mientras que Carolina Ibargüen, managing director de Kantar Ibope Media, durante el foro “Economía y empresa, con nombre de mujer”, aseguró que, en el mundo empresarial, las colombianas tienen más cabida, en el país hay un 33,5% de mujeres en cargos gerenciales o directivos, cifra que se ubica por encima del promedio mundial: 29%, sin embargo, faltan muchos pasos para lograr una verdadera igualdad.

De acuerdo a sus estadísticas, en Colombia el 27% de CEO son mujeres, mientras que en Perú la cifra llega al 19% y en México al 18%.

 

¿Por qué?

Uno de los motivos, asegura el informe de Aequales, podría ser el relacionado con la educación, pues los estereotipos y roles de género pesan a la hora de seleccionar una carrera y posteriormente ingresar al mercado laboral. 

Los datos del Ranking PAR evidencian el bajo nivel de representación de mujeres en áreas como informática (27,4%) y producción (33,4%) y su participación desproporcionada en áreas como recursos humanos (67%) y comunicaciones (65,6%). 

“El constante refuerzo de los estereotipos y roles de género tiene efectos en la selección de carreras y, por consiguiente, en la disponibilidad de talento de mujeres para ocupar cargos en áreas tradicionalmente asociadas a los hombres como aquellas de disciplinas Stem (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés)”, precisa el informe. Evidencia de estos sesgos en Latinoamérica se puede encontrar en el número de mujeres graduadas en áreas relacionadas a la salud y la educación, contrastada con el número de hombres graduados de áreas de matemáticas, ciencias naturales, estadística e informática. Por ejemplo, del total de mujeres que se gradúan de la universidad en la región latinoamericana, el 23% están en el área de educación comparado con solo el 12% del total de graduados hombres, es decir hay casi el doble de mujeres, mientras que en áreas de tecnología e información sólo el 2% de mujeres con educación universitaria provienen de estas áreas comparado con un 8% del total de hombres, lo que significa que hay cuatro veces más hombres en esta área, según la OIT.

Juanita Rodríguez Kattah, vicerrectora de Innovación de la Universidad EAN, ha asegurado ante diferentes medios de comunicación que, lamentablemente, en sectores como la industria tecnológica es común que las mujeres sean percibidas como menos preparadas y menos capaces de desarrollar negocios. “La ausencia de mujeres impacta negativamente el diseño y la usabilidad de los productos electrónicos y de los servicios de tecnología”.

Por ello, una de las salidas es incentivar la formación de las mujeres. 

“Las organizaciones, además de fortalecer sus procesos de selección para evitar que tengan sesgos de género, deben apostar por promover y formar a las mujeres en las áreas de tecnología, ciencia e ingeniería, hacer visibles sus logros dentro de la organización y ubicarlas como referentes para nuevas generaciones”, precisa el Ranking PAR 2020.

Por su parte el Gobierno asegura que está haciendo la tarea: “Desde el Ministerio TIC estamos convencidos del poder de las mujeres para transformar sus entornos, es por eso que a través de nuestros programas incentivamos el desarrollo de emprendimientos liderados por ellas; porque las mujeres capacitadas y laboralmente activas generan impacto positivo en la economía familiar y en el desarrollo de sus comunidades y del país. Nuestras iniciativas de formación también buscan inspirar a las niñas y adolescentes para que se formen en áreas que antes eran consideradas “para hombres”, además de aumentar la participación de las mujeres en todos los sectores económicos y del conocimiento a través de las TIC”, señala Helga Hernández Reyes, directora de Apropiación TIC del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones – MinTIC.

 

Beneficios

Para la politóloga Carolina Fierro, llama poderosamente la atención el hecho de pocas mujeres ocupen cargos directivos, ya sea como presidentas o miembros de juntas directivas, pues está comprobada la eficiencia y los beneficios que ello trae para una empresa 

“Las competencias de liderazgo femenino sí hacen la diferencia en la toma de decisiones, así como en la visión estratégica de una empresa, en el ambiente interno que se vive en una compañía cuando es liderada por una mujer o en lo que aporta la visión femenina dentro de una junta directiva”, precisa. Según un estudio del Centro de Estudios en Gobierno Corporativo del Cesa, las mujeres miembros de junta llevan a sus empresas a ser más transparentes con sus grupos de interés. Igualmente, en ese estudio las empresas que tienen política de equidad de género, tienen mayor facilidad de encontrar fuentes de financiación.

Además, según la Andi, pasar de no tener mujeres en equipos directivos a tener al menos un 30% en posiciones de liderazgo está directamente relacionado con un incremento en la rentabilidad de cerca de 15% (Noland, Moran y Kotschwar, 2016).

Y de acuerdo con Sodexo, cuando las compañías tienen un balance óptimo (definido como una presencia entre 40 y 60% de mujeres) alcanza hasta 8% más de retención de personal, 9% más de retención de cliente, y 14% más en compromiso de los empleados con la empresa.

 

La norma 

El Decreto 455 de 2020 establece que, para garantizar la equidad y la igualdad de oportunidades de las mujeres en la provisión de empleos de nivel directivo en la Rama Ejecutiva del orden nacional y territorial, para el año 2021, mínimo el 45% de los cargos de nivel directivo serán desempeñados por mujeres.

 

DATO

En América Latina, Perú cuenta con una mayor proporción de organizaciones con metas de género, 31,8%. Colombia cuenta con metas de género en el 24% de sus empresas, y México con menor proporción, 22,3% (Ranking PAR 2020).

Redacción NEGOCIOS

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