Historia de la periodista finlandesa que fue detenida por visitar a "Chispas" en el Tolima

Crédito: Helinä Rautavaara Ethnographic Museum/ EL NUEVO DÍA
Una periodista finlandesa fue capturada en 1962 en Perú luego de permanecer varias semanas en Colombia, estadía que aprovechó para visitar en las montañas del Tolima al peligroso bandolero de esos tiempos conocido como Teófilo Rojas Varón alias "Chispas". Conozca la historia y las razones que llevaron a esta extranjera en bicicleta hasta Colombia.
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“En el año de 1962 es detenida por las autoridades peruanas la finlandesa Helinä Rautavaara por encontrarse en combinación con guerrilleros comunistas del sur de ese país. La señora Rautavaara que se hacía pasar por periodista había estado en Colombia en tres ocasiones, siempre en contacto con grupos de bandoleros. 

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A finales de 1962 el ejército logró incautarse algunos papeles del bandolero Teófilo Rojas, alias “Chispas” y entre estos la fotografía de “Chispas” y la Rautavaara dándose un cariñoso abrazo” se lee en una parte del libro “Un aspecto de la violencia”, escrito por Alonso Moncada Abello en 1963. 



 

La madre del Hitchhiking (autostop) y el ciclismo de larga distancia

 

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Helinä Rautavaara nació en 1928, en Helsinki, Finlandia y viajaba con frecuencia debido a su carrera internacional como maestra de artes a la que dedicó su vida junto a la documentación de culturas y religiones. 

En la década de 1950, después de graduarse de la universidad, viajó como periodista a numerosos destinos fuera de Europa. La gente de Finlandia se enteró de estos viajes al norte de África, Oriente Medio y el sur de Asia a través de sus artículos en la revista Seura . De los materiales recopilados en el extranjero, Helinä también realizó sus primeros programas de radio y televisión.

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Durante sus estancias en los diferentes continentes, Helinä creó una importante red de contactos gracias a su buena educación, habilidades de presentación y la reputación de Finlandia como país neutral. En sus largos viajes a América Latina y África, recopiló datos para su tesis doctoral que nunca terminó pero a través de la cual aprendió sobre estos destinos y utilizó gran parte de esta información como base de su proyecto de museo.

La forma en que Helinä vestía y decoraba su casa la identificó dentro de los finlandeses que la conocían como una conocedora muy extravagante de América Latina, el Caribe y África.



 

América Latina en bicicleta

 

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En 1958, Rautavaara recibió una beca ASLA-Fullbright para pagar sus estudios de posgrado en la Universidad Ann Arbor de Michigan, EE. UU., época en la que  también comenzó a andar en bicicleta de larga distancia. Aunque Helinä estaba saliendo con un estudiante de medicina llamado Larry en los Estados Unidos, su voluntad de ver el mundo era mucho más intensa que casarse. 

Siguiendo su vocación de explorar, en el año 1960 decidió emprender un viaje en bicicleta desde México a través de América Central hasta América del Sur. No contaba con el equipo ligero y moderno para hacerlo, sin embargo, para entonces, por lo que parece, la Sra. Rautavaara estaba más preocupada por su apariencia que por tener la ropa más cómoda y de usos múltiples para el ciclismo. De hecho, se dice que solía ir en bicicleta con un vestido de cóctel para estar lista para cada ocasión.

En este viaje en bicicleta de larga distancia, Helinä conoció a una gran cantidad de artistas y otras personas importantes en los países que visitó. En México, la llevaron a visitar las ruinas mayas. En América Central, tuvo la oportunidad de descubrir los rituales indígenas de las personas que viven en las montañas, así como los bailes tradicionales de estilo europeo de la costa atlántica. 

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En Colombia, Rautavaara se reunió con el líder guerrillero Chispas y escribió un artículo sobre él para una revista finlandesa. Sobre su viaje a Bolivia, comentó lo siguiente: “En cada pueblo hay un santo diferente. Tienes que saber cuándo y dónde se celebra ese Santo e ir allí nueve días antes. Ahí es cuando comienzan las festividades ".  Durante su viaje, Rautavaara compiló varios programas para la compañía nacional de radiodifusión boliviana.

Aunque sus padres estaban continuamente preocupados por sus viajes fuera de Europa, Helinä nunca tuvo miedo. De hecho, según ella, una persona era respetada tanto en todas partes del mundo que siempre se sentía bienvenida donde quiera que fuera. 

Lo que hacía esta periodista era una verdadera hazaña como quiera que eran tiempos sin la posibilidad de buscar información en Internet o la opción de consultar mapas en un teléfono inteligente. 

Tras su muerte en 1998, fue inaugurado un museo etnográfico en la ciudad de Espoo, Finlandia. El lugar se llama Helinä Rautavaara Ethnographic Museum y en él se exhibe toda la colección de objetos y documentos recolectados en sus diferentes viajes alrededor del mundo, entre esos a Colombia.

Con información de Sissi Korhonen.  https://www.strangerless.com/

 

Redacción Web

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