Estados Unidos se opone a regulaciones de la ITU

Aunque ningún país estaría obligado a seguirlas, las estrategias que la agencia de la ONU plantea implementar para regular el Internet podrían dar a los gobiernos la capacidad para espiar a sus ciudadanos. Futuras legislaciones propuestas por miembros de las naciones más inclinadas por restringir la Red podrían tener otros efectos nocivos sobre ella.

La semana que termina la Casa de Representantes de Estados Unidos aprobó por unanimidad una resolución propuesta por un senador demócrata y uno republicano, que busca dejar a la Organización de Naciones Unidas, ONU, inhabilitada para legislar sobre la naturaleza del Internet.

Más temprano en la semana, una agencia conformada por dirigentes de todas las naciones miembro de la ONU se reunió para discutir la creación de estándares que permitirían regular el Internet. La implementación de estos podía quitar a Estados Unidos parte del poder que tiene la Red, pero también podría tener consecuencias negativas para los internautas.

    
A puerta cerrada
La reunión de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, ITU, por su sigla en inglés, fue llevada a cabo la semana pasada sin la participación de empresas privadas, la prensa, o ninguna entidad fuera de los 193 países miembro de la ONU.

Su resultado fue la aprobación del estándar Y.2770, titulado “Requerimientos para la inspección profunda de paquetes Redes de Siguiente Generación”.


Como su nombre sugiere, el objetivo del estándar, conocido simplemente como DPI, es establecer un sistema global que permita a los gobiernos y otras entidades revisar el tráfico de datos de los internautas.


Según el Centro para la Democracia y la Tecnología, “el estándar DPI tiene pocas reservas en lo que respecta a la invasión de la privacidad. Por ejemplo, el documento tiene entre sus opciones requerir que los sistemas DPI soporten la inspección de datos encriptados, ‘en caso de que estén disponibles las llaves de encriptación usadas’”.

La organización anota que desencriptar información privada de los usuarios es actualmente reconocido como un procedimiento antiético, según la mayoría de normas y códigos modernos.
    
Potencia en oposición
Países como Alemania han señalado que otras organizaciones encargadas de regular los estándares de Internet, como la IETF y el W3C, se han cuidado siempre de no incluir requerimientos para permitir la intervención externa y el espionaje de datos, mientras que la ITU parece estar haciendo exactamente lo contrario en su último documento.

Efectivamente: el documento creado en su última reunión no especifica qué medidas se tomarán para evitar que el estándar para revisar paquetes se use para violar la privacidad de los ciudadanos conectados a Internet.


Las esperanzas de los opositores al documento se concentran ahora en el país que tiene más por perder con su aprobación del estándar DPI: los Estados Unidos.


Hasta ahora, Estados Unidos ha conservado un enorme control sobre el Internet, que incluye la capacidad para incautar dominios .com, consiguiendo en la práctica desconectar a cualquier portal Web de sus usuarios de forma inmediata.

397 a cero

El jueves, la Casa de Representantes de Estados Unidos votó para aprobar una resolución que se opone a que las Naciones Unidas controlen el Internet. El resultado fue de 397 a favor y cero en contra.


El senador republicano Greg Walden advierte que en las reuniones de la agencia de la ONU lo que realmente está discutiéndose es si se aprueba que “se aplique al Internet un régimen regulatorio que la ITU creó en 1980 pensando en las viejas redes telefónicas” y si la Organización de Naciones Unidas se “tragará completa la estructura organizacional no gubernamental del Internet, para convertirlo en una herramienta de la ONU misma”.

Los dos partidos políticos prominentes, las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos, y la rama del Poder Ejecutivo del país, están unidas en contra del documento de la ONU y de la noción de que la organización tome control sobre la Red.


Sin embargo, la decisión sobre si aceptar o no las decisiones de la ITU seguirá siendo de cada país, sin que la ONU pueda obligar a ninguno a cumplir con los requerimientos descritos en sus documentos.

JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ

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