Los secretos mejor guardados de Ibagué ¿Los conoce todos?

Crédito: Suministrado / El Nuevo Día.
La Capital Musical tiene un pasado y presente del que muchos desconocen.
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Ibagué fue fundada en el año 1550 con el nombre de Villa de San Bonifacio de Ibagué, y desde entonces ha iniciado un trasegar de historia que llega hasta el día de hoy: décadas de personas, generaciones, sucesos y maravillas que se han construido a base del arduo trabajo del tolimense.

Existen ciertos datos que son desconocidos por la ciudadanía, y que pueden resultar incluso sorprendentes. Por eso, estos son los cinco secretos mejor guardados de Ibagué:

 

El café de la capital del Tolima

En los últimos años, Ibagué se ha llenado de negocios especializados en café. Esta semana, El Nuevo Día inició un recorrido por varios de estos tesoros escondidos que se ven en las esquinas de los barrios de la ciudad y que, a pesar de ser pequeños, tienen grandes sabores. Conózcalos en el siguiente post:

 

La llegada de los Ocobos

Poco conoce la ciudadanía local sobre cómo llegaron los Ocobos a la ciudad o quién los trajo. Camilo Pérez, uno de los escritores más reconocidos del Departamento, reveló para Q’Hubo la curiosa historia: “Cuenta la señora Aida Saavedra, ex gobernadora del Tolima, que un grupo de Damas Rosadas viajó en aquel tiempo a Armero, les llamó la atención el árbol, trajeron las semillas y lo sembraron”, esto a inicios de los años 40.

“Ellas (Damas Rosadas) cuidaron los árboles y desde entonces se empezaron a ver por la ciudad”, añadió. Sobre la razón por la que trajeron la especie no se conoce mucho, pero lo más común es pensar que en aquella época a Ibagué le faltaba color, y este grupo quiso pintar las calles con las flores de los ocobos.

Acerca de las damas rosadas, se trata de un grupo humanitario de mujeres que existen en cada país, pero que en los años 40 aún no había sido fundado en Colombia. Por ello, se cree que quienes trajeron los ocobos fueron extranjeras.

 

El pasado de la plaza de Bolívar

El parque Bolívar alguna vez fue el punto de abastecimiento hídrico de la ciudad. Hacia el año 1887, el gobernador de la época, Manuel Casabianca, instaló pilas públicas llamadas “grifos”, donde los ciudadanos llegaban cargados de baldes a recolectar el agua.

Un pasado que suele sorprender a los ciudadanos, pues nadie se imagina como era la ciudad antes de existir el acueducto.

 

La construcción del Panóptico y su costo

Una edificación tan inmensa e icónica como lo es el Panóptico debió costar millones. Lo cierto es que, con la devaluación de la monera, la construcción del Panóptico tuvo un costo de 10.600 pesos, en el año 1889.

10 mil pesos hoy alcanzan para una cubeta de huevos, lo que pone en perspectiva qué tanto ha perdido el peso colombiano su valor.

 

El legado de la imprenta

El Nuevo Día se enorgullece en ser el diario más importante de la Región. Pero tuvo un antecesor que inició con el legado de la escritura informativa.

El primer periódico de la ciudad se llamó “La imprenta”, y fue publicado en 1854.

 

La carta secreta de Simón Bolívar

Uno de los secretos mejor guardados de la ciudad.

En los archivos históricos de Ibagué, reposa una carta escrita con el puño y letra de Simón Bolívar, de fecha 22 de agosto del año 1819, en donde agradece al pueblo el haberles permitido reposar la noche durante uno de sus viajes.

Redacción web.

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