La pesadilla que vive una ibaguereña con cáncer de mama por cuenta de la EPS: su vida está en riesgo

Crédito: Suministrado / El Nuevo Día.
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Con el paso de los días, la vida de esta mujer se hace más difícil y no encuentra solución.
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Lizeth Fierro es una ibaguereña de 35 años, madre de una niña de 7 años y un niño de 3 años, que fue diagnosticada con cáncer de mama inflamatorio “un cáncer que viaja por debajo de la piel, como cuando te pica una abeja, y todo lo que toque, todo lo que inflame, se pierde”, explicó en sus propias palabras.

La joven madre y trabajadora vive un clavario desde su diagnóstico el año pasado, cuando la ginecóloga le dijo que todo el proceso para iniciar con su tratamiento debía ser inmediato, o su vida corría riesgo. Por eso decidió, junto a su familia, reunir dinero para los exámenes iniciales y no quedarse esperando las autorizaciones de la EPS Coomeva, a la que está afiliada.

“Como familia hicimos colecta, para cubrir el gasto de manera particular, en ese tiempo no puse ni tutela ni nada, sino que le hicimos porque era urgente”, explicó Lizeth.

Fue así como, el 24 de noviembre y luego de un largo proceso, culminó su primera fase de quimioterapias en el centro especializado Clinaltec.

 

Empieza el calvario

De inmediato, Lizeth Fierro pidió las autorizaciones para iniciar el segundo ciclo de las quimioterapias, las cuales le fueron otorgadas. Sin embargo, cuando acudió a Clinaltec para agendar las citas, nunca se las dieron.

“Pasaban los días hasta que llamé a Clinaltec y me dice la chica ‘tu estás en sala de espera’. Como me contestó así yo dije ‘ya voy a volver a arrancar’, pero no, nunca me llamaron. El 10 de diciembre me dijeron que me asesorara con la EPS porque algo estaba pasando. Entonces ahí uno deduce que de pronto la EPS ya no estaba pagando”, contó, recordando aquellos momentos de angustia, mientras veía como el cáncer ya empezaba a deteriorar su salud nuevamente.

Acudió a Coomeva y allí le indicaron que ya no tenían convenio con la clínica, una información que jamás le expusieron, con el agravante de que le otorgaron autorizaciones para esa entidad, además de la urgencia de las quimioterapias ante un cáncer tan abrasivo, según relató la usuaria.

“Esa autorización entonces qué, ni siquiera lo llaman a uno ni hacen una remisión inmediata a otra IPS donde tengan convenio, lo dejan a uno volando. Yo me acerqué a la Secretaría de Salud, a la Superintendencia, pusimos derecho de petición. La respuesta de Coomeva fue el 10 de enero, que me mandaban autorización para oncología en Bogotá para iniciar el proceso desde cero”, expuso.

 

La petición

Lizeth Fierro expresó su desacuerdo con la decisión de la EPS Coomeva, de enviarla a otra ciudad cuando en Ibagué existe una clínica especializada como lo es Clinaltec. Esta situación afecta su economía, le trae gastos, ajetreo por los viajes que debe hacer con sus hijos y dificultad en su trabajo, todo mientras lucha contra la enfermedad que poco a poco la desgasta cada vez más, de acuerdo a lo que relata.

“No estoy de acuerdo, aquí hay una clínica que es Clinaltec, especializada, de alta tecnología en el cáncer, por qué. Hoy fui a la EPS y que me dan la autorización para Bogotá, ya voy viajando. Con este proceso me ha tocado sola, ir a hablar, correr, y mi salud no da para eso. Cualquier cosa, ese seno se me pone como una roca”, dijo la paciente.

Así mismo, señaló que la EPS Coomeva le está haciendo un doble daño: “Me dejan sin quimioterapia, y aparte de eso yo trabajo, hago parte de una empresa, mi responsabilidad como trabajadora es tener una continuidad dentro de las incapacidades y no, quedaron volando, porque me las da el oncólogo, tengo dos baches de incapacidad”, finalizó.

La petición de la usuaria es a que la EPS le brinde un servicio de calidad en la ciudad de Ibagué, con atenciones continuas que le permitan llevar una vida digna, con salud y que no afecte otros aspectos, puesto que el cáncer ya la ha afectado inmensamente.

Redacción web.

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