Estudiantes reclamaron por precariedad en el PAE

Crédito: Jorge Cuéllar / EL NUEVO DÍALa jornada, en la que participaron estudiantes y padres de familia, inició sobre las 7 de la mañana.
El flujo de vehículos por la avenida Pedro Tafur se vio interrumpido durante la mañana de este jueves por un nutrido grupo de estudiantes y padres de familia de la Institución Educativa Ciudad Luz ante lo que ellos han considerado como una serie de irregularidades en el Programa de Alimentación Escolar (PAE).
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La gota que rebosó la copa, durante los últimos días, fue la aparición de gusanos y gorgojos en los alimentos que le brindan a los estudiantes de la institución, aunado a otras situaciones que ya acabaron con la paciencia de la comunidad educativa.

“En el arroz aparecen gusanos, los jugos están llegando dañados y cuando no se los toman les brindan solo agua. La proteína llega mal preparada, las ensaladas no se las pueden comer porque traen el tomate descompuesto, entre otras cosas”, expresó Luisa Castro, madre de familia.

Al parecer, en las raciones han aparecido gusanos. Imagen suministrada por padres de familia / EL NUEVO DÍA

En efecto, esto motivó la protesta de los estudiantes que se aglutinaron en los dos carriles de esta importante arteria vial con carteles, banderas, silbatos y la firme convicción de reclamar por lo que denominaron como una alimentación justa.

La protesta

Los jóvenes permanecieron en el plantón con carteles, silbatos y banderas.

Ante las dificultades en materia de movilidad se observaron a varios ciudadanos que descendieron de vehículos de servicio público en inmediaciones del semáforo del barrio Palermo y caminaron algún trayecto a sus lugares de trabajo. Asimismo, en la protesta se garantizó el flujo de ambulancias y de personas que debían atender diligencias médicas.

No obstante, pese a la presencia de las autoridades de tránsito hubo ciudadanos que se molestaron con los estudiantes y discutieron por no permitir el paso por la carretera.

Más voces

“Los muchachos están protestando para que se acabe la jornada única o se les dé garantías de una buena alimentación, ya que las jornadas se prolongan hasta la tarde y no es justo que regresen a la casa sin haber comido bien”, agregó Castro.

A su turno, Alison Hernández, estudiante del grado 11, expresó que el bloqueo fue por las falencias del PAE: “La alimentación no es digna para nosotros los estudiantes, los de 11 estudiamos de 7 de la mañana a 5:30 de la tarde, nos dan un almuerzo tarde, luego nos lo dan con gorgojos, gusanos, en los medios se evidenció el caso de que a una niña le salió un diente con sangre”.

Mientras que Ashley Acuña, estudiante de 11, dijo que “el colegio lleva tiempo con la jornada única y es la primera vez que ocurre esto. El operador no ha querido dar la cara ni las directivas del colegio”.

La institución alberga estudiantes de todos los grados, los cuales han expresado el malestar con la alimentación, máxime que todos inician su jornada a las 7 de la mañana, la cual se extiende hasta la tarde, pues de preescolar a quinto salen a las 2:30 p.m., de sexto a décimo a las 3:30 p.m. y los de undécimo a las 5:30 p.m.

Seguimiento al PAE

En su reciente visita a Ibagué, Juan Carlos Martínez, director general de Alimentos Para Aprender (UAPA), entidad que vigila el PAE, fue consultado por EL NUEVO DÍA acerca de este tipo de situaciones.

Al respecto indicó que “todo caso de inocuidad obliga, por norma, pedir a la secretaría de Salud una certificación por laboratorio. Para saber realmente si hay un problema en el manejo que puede poner en riesgo los alimentos. Lo que pasa es que a veces uno pregunta y en el colegio nadie reporta nada y los padres tampoco”, mencionó.

Aunado a ello, explicó que entre los encargados de manipular los alimentos se debe contar con un mínimo de 30 % de personas de la misma comunidad, ya que “si tiene hijos en el colegio, con seguridad no les interesa entregarles gusanos a los hijos. Eso es parte de los esquemas”.

Además, expuso que “obligatoriamente en todos los colegios debe haber un comité de alimentación escolar presidido por padres de familia con estudiantes, docentes y manipuladores (de alimentos) que deben hacer seguimiento a eso en las instituciones”, dijo.

Ante la precariedad en las raciones, aclaró que el PAE no compra alimentos, sino que paga raciones servidas que cumplan con los requisitos certificados por los rectores con el menú establecido que debe ser publicado por todas las instituciones.

De la misma forma, reconoció que cuando hay fallas hay que atenderlas: “No hay que estar a la defensiva, entender que cuando hay fallas lo importante es encontrar la razón para poder dar la solución que corresponda, ya sea en materia de servicio o por la falta de información del verdadero funcionamiento del programa”.

Asimismo, en líneas generales, destacó que en la ciudad encontró una clara disposición de mejora y en las instituciones que visitó elevó unas recomendaciones de mejoramiento con el equipo de nutricionistas que le acompañó.

DATO

Esta semana los estudiantes de la Institución Educativa José Antonio Ricaurte también protestaron por la poca celeridad en las obras en la sede principal, así como los posibles traslados de algunos grados a salones comunales. Las manifestaciones estudiantiles se han vuelto recurrentes en la ciudad.



 

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Redacción EL NUEVO DÍA

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