¿Transportarse en buseta se convirtió en un peligro?

La ciudadanía considera que las condiciones de algunos vehículos no son las más adecuadas para transportarlos.
Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍALa ciudadanía considera que las condiciones de algunos vehículos no son las más adecuadas para transportarlos.
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Usuarios del transporte público en Ibagué exigen mejoras en algunos vehículos de la 'ola naranja'.
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Un nuevo debate en torno al transporte público parece aflorar tras recientes denuncias que advierten sobre el mal estado en el cual estarían operando algunas busetas en la capital tolimense.

Los cuestionamientos, que son reiterativos, salieron a la luz, en un primer momento, el pasado 17 de agosto, cuando un grupo de taxistas, con una protesta ante las escasas acciones frente al transporte ilegal, que cada vez más toma fuerza a través de las plataformas móviles, paralizaron la ciudad sobre el mediodía. 

En aquella oportunidad, la ciudadanía no solo cuestionó la vía de hecho, sino que  también trajo a colación la atención de los profesionales del volante para con los usuarios.

Igualmente, salieron a relucir interrogantes ante las condiciones que presentan algunos automóviles que prestan dicho servicio.

Ahora, el tema vuelve a estar en la palestra pública, pero esta vez enfocado en los automotores de la 'ola naranja', debido a dos casos que escalaron a medios locales, donde quedó en evidencia el deplorable estado en el que se encontraba parte de la estructura de estos medios de transporte.

Ambas situaciones tienen el área del 'piso' como protagonista de la polémica. El primero de ellos, denunciado por una mujer a través de Ondas de Ibagué, hacía referencia a un orificio del cual se percató cuando se disponía a sentarse en uno de los puestos que, según las imágenes que suministró, estaba disponible en la buseta de número interno TI 0926, que cubría la ruta 6.

El otro hecho, que se dio a conocer a través de un video publicado por Ecos del Combeima, al parecer tuvo lugar al interior de una buseta que estaría adscrita a la empresa Cotrautol, de número interno 0133, el pasado lunes.

En las imágenes se observa que, frente a uno de los asientos ubicados al costado derecho del vehículo, hay una especie de  'hueco' donde los usuarios deberían poner sus pies.

De acuerdo con versiones preliminares, el material cedió y ya se estaba desprendiendo, por lo que quien era testigo de la escena, miraba, además, sin problema alguno, la llanta del vehículo.

Tal panorama representó, claramente, un peligro para los niños, niñas o adultos que hicieron uso de la ruta. 

 

Así lucía la especie de hueco que fue captado en una buseta.

CAPTURA DE VIDEO ECOS DEL COMBEIMA / EL NUEVO DÍA

 

Una voz del gremio

 

Con el propósito de conocer la visión de los conductores de la 'ola naranja' respecto a dicha problemática, esta redacción se contactó con un hombre que lleva más de una década tras el volante.

De acuerdo con el conductor, quien pidió reserva de su identidad, en este tema,  sus 'colegas', los propietarios de las busetas y las empresas de transporte tienen responsabilidades.

Según contó, el deber ser es que sus 'compañeros' notifiquen, tanto a dueños como empresas a las cuales se encuentran afiliados, sobre cualquier anomalía en el automotor, pues así se garantiza un óptimo servicio a la ciudadanía.

En cuanto al video, que ha sido blanco de críticas por parte de usuarios en redes sociales, señaló que es evidente el desgaste del material, toda vez que el 'piso', elaborado en madera, presuntamente estaba desgastado producto de la humedad.

En su concepto, tal falla, que se puede solventar por medio de un proceso cuyo costo superaría los $200 mil, inició de afuera hacia adentro.

"Debemos ser conscientes que somos los prestadores de un servicio, y la verdad estamos muy mal parados con la comunidad", reconoció el conductor. No obstante, recalcó que en el gremio también hay personas que se esmeran por mantener una buena imagen.

 

¿Y las instituciones?

 

La secretaria de Movilidad Municipal, Olga Lucía Liévano, no sólo rechazó los casos previamente descritos, sino que también anunció operativos para evitar que vehículos, bien sea de transporte público o particulares, se movilicen por las calles de la ciudad sin cumplir con las condiciones establecidas por la ley.

"Vamos a hacer reuniones con los directivos de las empresas de transporte para solicitar nuevamente su colaboración frente a este asunto, y que no dejen transitar a las busetas en ese estado, pues se pone en riesgo la integridad física de los usuarios", señaló la funcionaria.

Aunque no hizo énfasis en las cifras de las sanciones económicas a las cuales se enfrentarían los actores viales en caso de no acatar las normas, pidió a las personas tomar registro fotográfico, datos del automotor y contactar a la Alcaldía de Ibagué para reportar cualquier situación, al interior de la buseta, que represente un peligro o afecte la calidad del servicio.  

Respecto a la empresa implicada en uno de los casos, mencionó que, "ya estuvimos hablando con el Director Operativo para que hiciera lo pertinente, y no solo con esta sino con las otras que funcionan en la ciudad".  

 

 

Cotrautol se pronunció

 

En diálogo con esta redacción, la Cooperativa de Transportadores del Servicio Urbano del Tolima, Cotrautol, aseguró que, el inconveniente, se registró luego de la revisión de la buseta en cuestión. 

Según explicaron, el conductor se percató del 'hueco' tras finalizar una línea y, al día siguiente (6 de septiembre), solucionó la falla . 

 

Este es el panorama del sector donde estaba el 'hueco', luego de la  respectiva reparación.

SUMINISTRADA / EL NUEVO DÍA

 

Malestar de la ciudadanía

 

A través de un sondeo de opinión, realizado en las redes sociales de este medio, se encontró que 'capítulos' como goteras, malos olores, mobiliario en mal estado y gases emanados por los vehículos, a los que algunos califican como 'chimeneas', le pasan factura al gremio.

No obstante, el conductor consultado por esta redacción, indicó que los usuarios deben colaborar con la conservación de los elementos del espacio que ocupan. Incluso, sostuvo que, en ciertas ocasiones, las personas rayan o rompen las sillas, dañan los tubos empleados como agarre y hasta se roban los martillos dispuestos para usar en caso de emergencia.

"Gracias a ellos, es un servicio que se sostiene, si ven que alguien está cometiendo algún daño, coméntenle al 'compañero', no se queden callados, porque los afectados son otros ciudadanos", concluyó el busetero.

 

Redacción Ibagué

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