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Los pendientes en el sistema hídrico de Ibagué. ¡Se requiere inversión billonaria!

Archivo / EL NUEVO DÍA
Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍAEl proyecto Acueducto Complementario se ha planteado por décadas como la solución a los problemas de agua de Ibagué.
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La capital del Tolima sigue necesitando una millonaria inversión para el saneamiento básico y más recursos para llevar a feliz término el tan anunciado Acueducto Complementario.
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Al igual que los problemas de la malla vial, la intervención del sistema hídrico de Ibagué es una ‘novela sin fin’, las quejas por la ausencia del líquido vital se han reportado desde la creación de este periódico, así como las aparentes soluciones al saneamiento básico de la ciudad que aún hoy están lejos de hacerse realidad y con unas proyecciones de inversión dispendiosas.

 

Las proyecciones del pasado en saneamiento básico

En 1997, EL NUEVO DÍA titulaba el ‘Sistema hídrico de Ibagué’ y especificaba las inversiones que se habían hecho desde 1995 a través del Ibal. Para ese entonces la inversión alcanzaba los $18.410 millones; en estudios, diseño y construcción del acueducto complementario $1.612 millones; en la construcción del acueducto El Salado $1.324 millones, en el plan de saneamiento hídrico $9.421 millones y en la planta de tratamiento de aguas residuales El Tejar $1.016 millones.

Archivo/EL NUEVO DÍA
En 1997 se entregó parte de la planta de tratamiento de aguas residuales El Tejar.

 

Asimismo, la inversión también se hizo en redes de acueducto con $2.025 millones, en alcantarillado $2.397 millones y en la recuperación ambiental y protección de la cuenca $613 millones.

El Acueducto Complementario, al igual que ahora, prometió llevar agua a donde se carece del líquido; los barrios del Sur, El Salado y Picaleña, con la construcción del mismo también se pensaba que la planta de tratamiento de La Pola debía ser reforzada con un módulo con capacidad de tratamiento de 600 litros por segundo, pues además de los mil 500 litros que trataba, llegaría a los dos mil 100 litros por segundo con el río Cocora. Ibagué, pasados 25 años, se surte con la misma cantidad del recurso. 

 

El Acueducto Complementario está planteado desde hace más de 20 años como uno de los proyectos más ambiciosos de la ciudad y una solución al desabastecimiento de agua. 

Para la época además estaba en construcción el acueducto de Chembe, que se inauguró en 1998 y  pretendía cubrir una población de 34 mil habitantes, cifra que con los nuevos proyectos de vivienda es superior.

El plan de saneamiento, es otra de las promesas para Ibagué, como muchos de los grandes proyectos y obras se gestó desde el gobierno de Francisco ‘Pacho’ Peñaloza, quien realizó los estudios para poner en marcha los mismos. Después la responsabilidad recayó sobre Rubén Darío Rodríguez quien ejecutó un 30 % y en el período de Álvaro Ramírez se culminó una primera etapa.

La primera etapa se trató de la ejecución sobre el río Chipalo de los interceptores norte y sur, y los colectores Ancón, la Pioja, Guabinal - Viudas, San Jorge, Ambalá y Hato de la Virgen.

Sobre el río Combeima se construyó el interceptor, manija Combeima y los colectores El Sillón, La Hedionda e Industrial. La inversión total fue de alrededor de $10 mil millones. 

Sin embargo, una segunda etapa quedó pendiente por la falta de recursos, pues se requerían $12 mil millones y comprendían trabajos en El Salado y sectores como La Balsa, La Soposa, La Tuza, La Chicha, El Tejar, Arenosa Sur y Gavilana. 

En 1997 además se entregó parte de la planta de tratamiento de aguas residuales El Tejar para  las aguas de este tipo que caen al río Combeima y se iniciaron obras del canal de Mirolindo, luego de una batalla jurídica en la que el Tribunal Superior le ordenó a la Electrificadora del Tolima, Electrolima, iniciar la construcción de un revestimiento en concreto a cielo abierto.

En 1998, en el gobierno de Carmén Inés Cruz, se hizo la optimización del tanque de La Pola y se inició con la construcción del tanque Ambalá.

Sobre  agosto del 2011 fue esta redacción la que advirtió la falta de articulación del gobierno de Jesús María Botero, en las inversiones en el plan maestro de acueducto y alcantarillado, pues para ese entonces la situación se centró en la rehabilitación de redes de acueducto y alcantarillado. 

Esta redacción señaló que la empresa de servicios no tenía un listado de proyectos a ejecutar, no estaba definida la prioridad y habló de las deudas pendientes como la modernización de redes de las zonas de proyección y a donde se presumía crecería la ciudad o la separación de aguas lluvias y aguas negras.

Si bien en los últimos años la inversión se concentró en el Acueducto Complementario, dentro del plan de saneamiento se ha construido el colector La Guadaleja para recuperar unos 200 metros de fuentes hídricas que están a cielo abierto generando contaminación y problemas de salud. 

 

Archivo/EL NUEVO DÍA
En septiembre del 2020 se puso en funcionamiento el colector La Guadaleja. 

 

En el 2019 también se puso en marcha la construcción del colector Quintas y el mejoramiento del colector Ferrocarril, lo que permitió recoger todas las aguas servidas que vienen desde la parte alta de la ciudad, especialmente del área Macarena, Santa Helena, Mártires, Metaima, Sena y la zona de El Papayo.

En octubre de este año Cortolima abrió una nueva licitación, esta vez para iniciar las obras del colector de aguas residuales El Tejar

 

 Sigue la deuda A. Complementario

 

La apuesta del Acueducto Complementario se pensó hace más de 20 años y pretende tener una fuente alterna de agua para la ciudad a través del río Cocora.

Las obras civiles empezaron en 1997 en la Administración de Álvaro Ramírez, en donde se invirtió en las bocatomas y desarenadores y se pensó que las mismas estarían listas en el 2001, situación que no ocurrió.

Suministrada / El Nuevo Día
Así se preveía la inversión de la ciudad en 1997

 

En el 2007, en el segundo mandato de Rubén Darío Rodríguez, buscando culminar las obras a través de una cofinanciación, se buscó el apoyo del Gobierno nacional quien dió 'luz verde', permitiendo que se retomara la obra que se ejecutó entre el 2007 y 2009.

En el 2008 se habló de la necesidad de más recursos para el A. Complementario, se inicia un nuevo contrato para la compra de tubería a la firma American Pipe y al año siguiente inicia la licitación para la instalación de la misma, pero el trámite se suspende.

En el gobierno de Jesús María Botero se vuelve a reformular el proyecto ante el Ministerio de Vivienda y se firma nuevamente un contrato, esta vez con el consorcio Acualterno; sin embargo, con la llegada de Luis H. Rodríguez decidió terminar y liquidar el trámite.

En el gobierno de Luis H. en el 2012 se hace una consultoría para actualizar los estudios originales y sobre esta base, Guillermo Alfonso Jaramillo inicia la firma de contratos en su Alcaldía.  

En el 2015 aparece la proyección del Tanque de la Fiscalía, sin embargo la obra que se pretendió ejecutar con una inversión de $9.970 millones nunca vió la luz, hoy el contrato está en un litigio jurídico en donde la Alcaldía como el contratista piden indemnización.

El 26 de octubre del 2018, el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo hizo la entrega oficial de la etapa Uno el Acueducto Complementario en donde se instalaron 4.7 kilómetros de tubería desde Coello Cocora hasta el inicio de la segunda fase del proyecto; no obstante, esta redacción dejó en evidencia una presunta contradicción entre el entonces alcalde y el gerente de la época, Carlos Gutiérrez, pues mientras el primero decía que estaba terminado, el segundo señaló que la invitación a medios de comunicación se hizo con la intención de mostrar un avance.

Cabe destacar que la inauguración sirvió para anunciar la salida del gerente Alberto Girón, quien fue candidato a la Alcaldía 2020-2023. 

Antes de que se terminara el gobierno de Jaramillo, se dejó andando la segunda etapa del proyecto Acueducto Complementario con millonarios contratos andando, los mismos con varias prórrogas y adición de recursos. En la etapa Uno el contrato que se suscribió por $27.442 millones terminó costando $42.822 millones y en la segunda etapa el contrato de $12.487 millones pasó a $16.819 millones.

Pese a ello, en el gobierno de Andrés Hurtado reseñó que las obras estaban incompletas pues dejaban sin intervención 1.2 kilómetros.

En septiembre, el Ibal nuevamente saca una licitación por $25 mil millones con la que se espera finalmente garantizar el agua desde la bocatoma Cocora hasta la planta de La Pola.

Como si de hace 30 años se hablará el inconformismo ciudadano se volvió a sentir en las calles, las familias salieron a las calles a pedir agua, pero la apuesta sigue puesta en el Acueducto Complementario, para entregar el recurso a lo barrios del sur, El Salado y Picaleña y la denominada zona de expansión.

 

Un déjà vu

 

Sin embargo, pese a los anuncios, estudios y ejecución de algunas obras en estos 30 años, la Alcaldía en el 2021 con la actualización del plan maestro de alcantarillado, dejó ver un panorama algo preocupante ante la alta inversión que se debe hacer para poder cubrir todo el saneamiento básico de la ciudad, pues en materia de diseños y obras se requieren $1.26 billones. 

Archivo/EL NUEVO DÍA
En el 2021 se presentaron los resultados de la actualización del plan maestro de alcantarillado de la ciudad.

 

El Municipio requiere $46.218 millones para obras de los vertimientos de hogares e industrias sobre los diferentes afluentes que tiene la ciudad; en el caso de la cuenca del Combeima se requieren 31 obras, en la cuenca del Chipalo 33, en la cuenca del río Opia 17 y en la cuenca del río Álvarado 11 obras. 

El Ibal también contempla la optimización de los colectores principales en Combeima, Chipalo, Opia y Álvarado con el cambio entre los cuatro de 15.750 metros lineales de tubería con una inversión que alcanza los $51.225 millones.

Para la construcción de colectores nuevos y la prolongación de los existentes se habla de una inversión de $90.201 millones; entre varias de las intervenciones se fijan la del tramo La Hedionda - Combeima, Guadaleja - Combeima 2, Tejar - Arenosa, La Balsa - La Tusa, el colector Aeropuerto, Urbana, La Honda, entre otros.

La carta de navegación también contempla recursos para los interceptores entre los colectores, allí la inversión se estima es de $10.600 millones, dentro de las obras se contempla una estación de bombeo de aguas residuales de los colectores Combeima 2, Sillón, Hedionda y Guadaleja al colector Las Quintas y posteriormente a la Ptar El Escobal.

Para el cambio y reposición de redes se habla de una inyección de recursos de $493 mil millones. Ibagué requiere el cambio de aproximadamente 500 kilómetros de los cerca de 840 que tiene Ibagué. 

En cuanto al tratamiento de aguas residuales, la inversión que se necesita es de $563 mil 657 millones para distribuir la ciudad en tres plantas de tratamiento de aguas residuales con la implementación de alta tecnología. Aunado a esto se contempla la adquisición de predios; para el caso de la Ptar de El País se requiere un área de 6.81 hectáreas y en El Escobal un área de 13.44 hectáreas. 

Si bien la actualización del plan maestro se convierte en una nueva hoja de ruta para la ciudad, esta proyección solo con el presupuesto del Ibal puede incluso tardar unos 50 años. 
 

Datos

 

- En 1997 se estimaba que en el 2010 la población de Ibagué fuera de 850 mil habitantes y se contemplaba que la demanda del líquido fuera de dos mil 40 litros por segundo.

- El Acueducto Complementario está planteado desde hace más de 20 años como uno de los proyectos más ambiciosos de la ciudad y una solución al desabastecimiento de agua. 

 

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