Manuel José Vargas, habitante de Ambalá, asegura que con el mal estado en el que se encuentran las calles, el barrio parecerá en el futuro una vereda.
El negativo panorama vial que hoy padecen las calles del lugar tiene preocupadas a las familias del sector, quienes desde hace una década observan que la malla desaparece por su antigüedad.
El hecho conllevó a que hoy el 70 por ciento de las arterias del sitio estén obsoletas porque se llenaron de huecos al desaparecer la capa asfáltica.
A eso se suma que al no haber una malla vial ordenada tampoco hay señales de tránsito, lo que dificulta la movilidad de los vehículos, especialmente por la zona donde se ubica la Universidad de Ibagué, lugar con una alta afluencia de automotores.
"Por estas calles no pasa nadie, las autoridades no hacen nada y ellos saben que esta zona es muy concurrida por la presencia en el sector de la universidad, además, es entrada a otros sectores", afirmó Adalía Vargas, una profesora del barrio.
Las familias dicen que en repetidas ocasiones han solicitado a las autoridades municipales acciones para mejorar la malla vial, pero no hay respuesta.
"Hay calles que llevan 15 años dañadas, ya quedaron en tierra. Lo más absurdo es que los de la Alcaldía, los políticos todos los días vienen a la universidad a conferencias y reuniones, sus carros pasan por las vías dañadas y ni si inmutan", acotó Marisela Pino, ama de casa de Ambalá.
Vías como la carrera 14A y la calle 66 hoy están acabadas. Las familias esperan que a corto plazo por lo menos se arroje sobre las calles tierra que transporten volquetas para que mitiguen el pésimo aspecto vial de uno de los barros más tradicionales de la ciudad.