Con una marcha por las principales calles de Ibagué, autoridades y jóvenes protestaron contra el flagelo del abuso sexual y el maltrato infantil que en el Tolima ha llegado a dejar 10 mil víctimas en los últimos cinco años.
La jornada de protesta tenía como fin hacer visible el problema del maltrato infantil y los delitos que se cometen contra los más inocentes y vulnerables, los niños y niñas del país; por eso con camisetas blancas y pancartas los marchantes clamaron por el derecho a una niñez sana.
"Lo que queremos es llamar a toda la comunidad para que no tolere más ningún tipo de violación de derechos fundamentales para los niños, niñas y adolescentes, en ese sentido queremos reconocer el trabajo de una familia de Saldaña, quienes sufrieron en carne propia los delitos que se cometen contra los niños, al perder a una niña de 10 años de edad", dijo Sandra Claros, fiscal séptima especializada, coordinadora del Centro de Atención para Víctimas de Abuso Sexual.
La idea era decir ¡NO MÁS!, al maltrato físico, emocional, por abandono o negligencia; al abuso sexual; explotación laboral y sexual de los niños; y cualquier otra clase de delitos que a diario se da contra los menores de edad, en la mayoría de los casos cometidos por familiares y conocidos de la familia.
"Estamos haciendo un fuerte trabajo en prevención con colegios para evitar que estos delitos se cometan, para que los pequeños sepan cuáles son sus derechos, pero también para que los padres y educadores conozcan la forma cómo pueden ayudar a prevenir esta situación.
"Por lo general, los agresores de los niños son de su misma familia. El abuso se da siempre cuando hay violencia intrafamiliar y luego sigue el abuso infantil, por eso lo que queremos es que se conozca a tiempo y poder evitarlo. En los últimos cinco años tenemos cifras que se acercan a los 10 mil niños maltratados y abusados en el Tolima, por lo que creemos que es el momento de hacer algo por cambiar", dijo Carmenza Poveda, coordinadora de la de Sanción Social Contra el Abuso Sexual Infantil del Tolima.
En este fin están encaminados los esfuerzos de las diferentes entidades e instituciones que deben velar por hacer valer los derechos de los niños y niñas, pero también en lograr espacios de convivencia sanos para todos, como lo viene haciendo la Policía de Infancia y Adolescencia que comenzó a integrar las diferentes tribus urbanas.
"Este es un primer paso el que hemos logrado dar con los llamados Emo, ellos han querido trabajar con nosotros para dejar de ser estigmatizados, por eso están acá marchando contra el abuso sexual y el maltrato infantil, para que la comunidad sepa que no son un grupo ajeno a la realidad de la ciudad y el Tolima", indicó la subteniente Maria Fernanda Narvaez, comandante de la Policía de Infancia y Adolescencia.
Precisamente estos jóvenes aprovecharon la oportunidad de participar en la marcha, a fin de que la sociedad no los vea como desadaptados, ni pandilleros, porque simplemente piensan diferente.
"Nos sentimos agredidos por la sociedad, mayores y niños, eso es lo que queremos cambiar, porque cuando nos conocen se dan cuenta de nuestras intenciones, propósitos y metas positivas que tenemos individualmente.
"Nos tildan de personas depresivas, suicidas, oscuros y hasta satánicos, y eso no somos nosotros, porque ni siquiera nos llamamos Emo, sino Imo, somos todos lo contrario, somos alegres, queremos estudiar, tener un futuro excelente para vivir. No le hacemos daño a nadie, no consumimos drogas, ni licores, somos pacíficos", aseguró uno de los muchachos.
Para estos jóvenes, los problemas que se han presentado con otras tribus urbanas son producto de la intolerancia de algunos de ellos, por lo que trabajan con la Policía para lograr un acercamiento con los llamados punkeros y cabezas rapadas para lograr una convivencia pacífica.
Así, la marcha de los diferentes actores de la comunidad que quieren una sociedad que garantice los derechos de los niños se realizó, desde la calle 42 con carrera Quinta, hasta el parque Murillo Toro, donde culminó con el homenaje a la llamada "Caperucita de Saldaña".
La propuesta de las autoridades tuvo tal acogida, que en Rovira, un grupo de estudiantes también decidió marchar para exigir el respeto de sus derechos a tener una infancia digna, con las garantías suficientes para desarrollar su libre personalidad.
Familia de la "Caperucita de Saldaña" pide incremento de penas
Los principales protagonistas de la marcha, los familiares de la niña violada, asesinada y descuartizada en 2007, en Saldaña, se hicieron presentes para apoyar los diferentes esfuerzos que se hacen en el país, para incrementar las penas contra los asesinos y violadores de niños en el país.
Se trata de la familia de Heidy, una pequeña de 10 años que salió el 21 de enero de 2007 rumbo a la casa de su abuelita, pero cuando iba atravesando un cultivo fue interceptada por un hombre que la violó, la asesinó y no contento con ello la descuartizó para enterrarla.
“Ella estaba invitada a almorzar donde la abuela y no llegó a la casa, un hombre le salió en el camino y la mató; el cuerpo lo encontramos 15 días después, había sido mutilada y enterrada. Gracias a Dios, la Fiscalía actuó y hoy en día el asesino está condenado a 47 años de cárcel. Era un hombre de 60 años, vecino de la casa, casi familiar y aprovechó que ella lo conocía para hacerle eso”, aseguró, Blanca Ligia Guzmán, tía de la pequeña.
Esta familia fue la primera en reclamar que las condenas contra los asesinos y violadores de los niños se incrementen, y se establezca la cadena perpetua.
“Esa gente no merece estar libre, nosotros si creemos que hay que establecer la cadena perpetua para estos asesinos, para que aprendan y se acaben estos delitos contra los niños, porque ellos merecen vivir”, dijo.
La familia de la pequeña Heidy espera que hoy se resuelva la apelación que la defensa del asesino presentó, para que quede en firme la condena.
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