Pedro murió cerca a la UT

Fotos: Tomada de Facebook Juan Pablo Cuenca / EL NUEVO DÍA
Crédito: Fotos: Tomada de Facebook Juan Pablo Cuenca / EL NUEVO DÍA
Contenido Exclusivo
En abandono, bajo la intemperie y el frío de la noche murió un reconocido habitante en condición de vulnerabilidad cerca a la Universidad del Tolima. El adulto mayor, días antes de su deceso había reportado fiebres altas.
PUBLICIDAD

Historia

 

Quienes de manera diaria transitaban la calle 41 hacia la Universidad del Tolima se encontraban a un hombre de avanzada edad que dormía en los andenes de los negocios cercanos a la alma máter, debido a que no contaba con un lugar digno donde vivir, la calle era su hogar y la cordialidad mezclada con su sonrisa era su mejor cara en medio de la dificultad, ese era Pedro, el mismo que ayer fue hallado sin vida.

A tempranas horas los vecinos del barrio Santa Helena alertaron a las autoridades sobre un habitante en condición de vulnerabilidad que permanecía inmóvil debajo del popular local ‘Carpa Blanca’.

El hecho acaparó la atención de los habitantes, estudiantes y transeúntes porque el ciudadano no respondía al llamado que le hacían. Una ambulancia acudió al sitio y los paramédicos le tomaron los signos vitales percatándose que su corazón no latía, estaba muerto. 

Por lo anterior, una patrulla de la Policía Metropolitana de Ibagué se desplazó al lugar y acordonó el sitio mientras unidades de criminalística realizaban los actos urgentes. Cuando los investigadores levantaron los cartones y las sábanas que cubrían el cadáver, evidenciaron que era ‘Don Pedro’ o ‘Pedrito’.

Al parecer, llevaba varias horas sin vida en el sitio. Su cuerpo lo trasladaron hasta el Instituto Forense de Medicina Legal donde determinarán las causas del fallecimiento, aunque se presume que fue natural. Asimismo, con las huellas dactilares establecerán su plena identidad.

 

Pidieron ayuda

 

Medios locales alternativos semanas atrás solicitaron ayuda y atención médica para Pedro, debido a que tenía complicaciones en su salud. Un ibaguereño indicó que había hablado con ‘Pedro’, quien le contó que debía reclamar unos medicamentos y se sentía muy mal. 

Los ciudadanos rechazaron la indolencia del Estado y la comunidad en general. La muerte del abuelito en condición de calle incentivó un llamado de los ibaguereños para que haya una política pública que le permita a las personas vulnerables acceder a una vivienda digna, alimentación y servicios médicos.

 

El Nuevo Día

Comentarios