Un total de 153 hechos le son atribuidos a Walter Ochoa Guisao, alias ‘el Gurre’ o ‘el Mono’, comandante político del Frente Omar Isaza de las Autodefensas Unidas Campesinas AUC. La diligencia judicial se llevó a cabo en la sala cuatro de la torre B en el Tribunal Superior de Bogotá, donde estuvo EL NUEVO DÍA.
La audiencia, que tiene como objetivo la imputación de cargos para igualar el proceso junto con el de Ramón Isaza, máximo jefe de las AUC del Magdalena Medio, fue presidida por el magistrado Julio Ospino Gutiérrez y entre los hechos que se le atribuyeron ayer hay 15 relacionados con tolimenses.
La lista de muerte
El primero ocurrió el 21 de agosto de 2003 en la vereda Las Lomas de Mariquita; allí el CTI realizó el levantamiento de un hombre conocido como Germán Escobar González, quien había sido baleado por desconocidos, al parecer del Frente Omar Isaza, FOI, de las AUC. El cuerpo de Escobar estaba completamente desnudo; entre los habitantes de la vereda se estableció que el sujeto sufría de problemas mentales y había ocasiones en las que entraba en euforia y se desnudaba. ‘El Gurre’ fue vinculado por coautoría de homicidio en persona protegida.
De la misma manera le fue leído el hecho ocurrido en La Ceiba en la vía Fresno - Mariquita donde le fue segada la vida a José Abel Arango, de 41 años, quien también sufría de trastornos mentales.
Los crímenes en Fresno
En la carrera Séptima entre calles Segunda y Tercera de Fresno fue muerto Eduard Alberto Perdomo Castaño, quien era más conocido con el alias de ‘Sisas’, y según la Fiscalía era un asiduo consumidor de sustancias alucinógenas y había sido amenazado por el grupo al margen de la Ley, pero Perdomo Castaño renunció a marcharse y encontró la muerte.
El 19 de junio de 2005 en la carrera Cuarta No. 2-37 fue ultimado Richard Rivera Vásquez, quien minutos antes habría sostenido una discusión con dos hombres, uno de los cuales le disparó. Según las investigaciones de la Fiscalía, Rivera era miembro activo de las AUC y fue ajusticiado por salirse de las políticas del grupo insurgente y apropiarse de bienes que le pertenecían a la organización.
En la finca La Noria de la vereda Campeón Bajo en el municipio de Fresno fue sacado en contra de su voluntad, Henry Matiz Garabiño y trasladado hasta el municipio de Casabianca, donde fue asesinado de varios tiros. La Fiscalía habría recibido una denuncia por parte del hombre en contra de las AUC. Matiz fue retenido el 22 de abril a las 7 de la noche y 12 horas más tarde se estaba practicando el levantamiento de su cadáver por parte de las autoridades.
De igual manera, se conoció el caso de Marco Aurelio Cristancho, un soldado profesional que minutos antes de su muerte habría estado tomando cerveza con miembros de las AUC. Al parecer, un error lo habría vinculado como miembro del ELN por lo que fue perseguido, y ultimado en la diagonal Segunda Número 5-28 del municipio de Fresno.
También se supo de la muerte de dos hombres ocurrida en el kilómetro cuatro de la vía que de Mariquita conduce al municipio de Honda. Cuando eran cerca de cuatro de la tarde, un taxi en el que se desplazaban dos hombres fue interceptado y los ocupantes fueron asesinados; estos fueron identificados como Omar Camacho Orjuela, de 30 años, y José Esneider Useche. De acuerdo con las investigaciones, el ataque estaba dirigido contra Camacho, pues el grupo supo de sus relaciones sentimentales con la novia de uno de los miembros de las AUC; la segunda muerte se produjo para no dejar testigos del hecho.
En la vereda Cancún de Fresno, varios hombres mataron a Javier Navarro, de 40 años, quien era el encargado de la funeraria La Verde Esperanza y además se dedicaba al transporte de pasajeros en la vereda Albania, ampliamente conocida como zona de influencia guerrillera, razón que le costó la vida a Navarro, el primero de mayo de 2001.
Germán Gallego, un colaborador de las AUC, que en repetidas ocasiones los había trasladado en un taxi de placas WWF 041, propiedad de Álvaro Triana, fue ultimado el 13 de enero de 2005 en la finca Los Santos de la vereda Perico Farallones del municipio de Fresno. El grupo determinó que Gallego conocía las rutas y los rostros de varios integrantes quienes temían que los delatara.
El cuerpo sin vida de un hombre fue hallado el 27 de abril, en la vereda Colombia, con un letrero encima que decía "por sapo"; se conoció que el occiso respondía al nombre de Mario López Galvis y que en su finca tenía una válvula ilegal de los paramilitares, donde se estaba hurtando combustible; en alguna ocasión las autoridades sellaron esa válvula y esa fue razón suficiente para segar la vida de López.
La Dorada vivió el terror ‘para’
De la misma forma como se le realizaron las imputaciones de los crímenes cometidos por la organización en el departamento del Tolima, le fueron imputados cargos por hechos ocurridos en La Dorada, (Caldas) epicentro de este grupo.
De estos casos se conocieron varios entre ellos, la mayoría eran muertes selectivas a delincuentes, consumidores de droga, limosneros y vendedores ambulantes entre otros.
Es de esta forma que se conoció el asesinato de un sujeto llamado Mario Guzmán Gutiérrez, conocido como alias ‘la Bagra’ y que según las investigaciones preliminares se pudo determinar que era un consumidor asiduo de sustancias psicoactivas, toda vez que en la inspección técnica al cadáver se encontró un moño de marihuana en su bolsillo.
De este crimen se supo que fue ordenado siguiendo políticas de las AUC que ordenan ‘limpiezas sociales’ en los sitios donde tienen presencia. Esta muerte producida con arma de fuego cuando la víctima se encontraba en la calle 16 con carrera Tercera de La Dorada, fue condenada por la Fiscalía que lo catalogó como un crimen de lesa humanidad, toda vez que fue producida en una persona ajena al conflicto.
Otro de los casos fue expuesto; en esta ocasión el occiso se encontraba comprando sustancias alucinógenas en el barrio Corea, según la Fiscalía muy conocido por tener el mayor número de expendios de sustancias psicoactivas en La Dorada, y fue ultimado a tiros por desconocidos que se movilizaban en una motocicleta.
Terror paramilitar en el barrio Las Ferias
Uno de los sectores que mayores horrores vivió en La Dorada fue uno de los barrios más populares, Las Ferias.
Una persecución inmisericorde por parte de los paramilitares, cobró muchas vidas en este barrio, incluso, algunas inocentes, que caían por error.
Una de ellas fue Alberto Moreno Escobar, quien el 3 de enero murió por error, pues varios hombres armados llegaron hasta su residencia buscando a un sujeto llaamado Carlos, un reconocido drogadicto de la zona que después se supo era vecino del occiso. Por más que Moreno les suplicó que no lo mataran, sus victimarios no le creyeron que él no era a quien estaban buscando y de varios tiros le fue segada la vida.
Recicladores y limosneros en la mira de las AUC
En el estadero Los Limones, se le cumplió la sentencia de amenaza de muerte que pesaba sobre José Moisés Lozada Gómez un reciclador con problemas mentales y que usualmente recorría las calles de la mencionada población, diciendo incoherencias. El 5 de febrero de 2005 fue abatido a tiros, después de habérsele amenazado en varias ocasiones para que abandonara la ciudad.
Alias ‘el Paisa’, también fue víctima de las balas asesinas de las AUC, el hombre del que sólo se sabía su apodo, estaba recostado en el parque Jorge Eliécer Gaitán después de terminar de pedir limosna y comida por las calles céntricas de La Dorada, cuando fue interceptado por dos hombres, uno de los cuales disparó sobre el reciclador, dándole muerte instantánea.
El asesinato de la enfermera en Fresno
El 20 de junio de 2003, a las 8:30 de la noche, se produjo el deceso de la enfermera Fanny Toro Rincón; en el hecho de sangre participaron tres hombres, uno de ellos la apuñaló en varias partes del cuerpo, mientras los otros dos prestaban guardia; la mujer, herida de muerte, trató de incorporarse y el que la acuchilló se devolvió y de una manera inmisericorde la degolló; esto se pudo saber gracias a las investigaciones de la Fiscalía, después los tres hombres se marcharon, riendo, con rumbo al hospital.
Los móviles de este crimen fueron las diferencias por un inconveniente personal que la mujer sostuvo con Evelio de Jesús Aguirre Hoyos, más conocido como ‘Elkin’ o ‘Tajada’, quien habría solicitado instrucciones al comando Central y recibió la orden de ejecución.
Esta versión coincide con la del ex paramilitar Pedro Pablo Hernández, alias ‘Pedro Pum Pum’, quien dijo que esta funcionaria del hospital de Fresno la asesinaron por orden directa de ‘Elkin’.