Oscuro panorama para la paz

VANGUARDIA - EL NUEVO DÍA
La negativa del Gobierno de Iván Duque de retomar los diálogos de paz con el Eln, pese a la propuesta hecha por esta guerrilla, prende las alarmas de los expertos quienes pronostican el inicio de una nueva era de violencia, sangre y guerra en Colombia, similar a la del gobierno de Álvaro Uribe.

El 7 de febrero de 2017 un nuevo aire de paz se respiraba en Colombia tras el inicio de los diálogos entre el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y el Eln, en Quito, Ecuador. Este fue un hecho que avivó la esperanza de los colombianos tras la firma del Acuerdo de paz con las Farc, pues el acto constituía la posibilidad de acabar de manera pacífica con otra de las guerrillas más radicales de la historia del país.

Y aunque el Gobierno de Santos logró poner sobre la mesa la negociación y sentar a su equipo frente a los dirigentes de tal guerrilla, la esperanza se acabó poco después con el cambio de Gobierno y la llegada de Iván Duque al poder.

Fue así como en mayo de 2018 la mesa negociadora fue trasladada a La Habana, Cuba, país que hace las veces de garante junto a Noruega, Brasil y Chile, pero tres meses después la ‘llamarada’ de paz se extinguió y abrió paso a un oscuro panorama para Colombia.

Desde entonces, y con el fin de demostrar su poder militar, el Eln ha sido protagonista de diversos ataques como el ocurrido el pasado 17 de enero contra la Escuela de Cadetes de la Policía en Bogotá, que dejó 23 muertos y otros 66 heridos.

Como consecuencia, el Gobierno, en aras de defender su supremacía, ha desplegado toda su fuerza para acabar por la vía de la confrontación con este grupo, a la vez que se resiste a retomar los diálogos, dejando en pie lo que los expertos catalogan como el regreso de una “visión guerrerista”.

 

En son de paz, en son de guerra

Once meses después del rompimiento de las relaciones entre las partes, el Eln prendió de nuevo la ‘vela’ de la paz e invitó a Iván Duque a retomar los diálogos.

“Mucha gente que se ha alzado en defensa de la paz reclama que se reinicie. Muy posiblemente el diálogo se reinicie pronto, ya que también existen presiones de la comunidad internacional”, afirmó el líder del equipo negociador y uno de los dirigentes del Eln, Israel Ramírez Pineda, conocido como ‘Pablo Beltrán’.

Y aunque esa bandera blanca fue ondeada, la respuesta del Gobierno fue un “no” contundente que terminó en el pedido de extradición de los negociadores del Eln que están en Cuba.

Además, durante la instalación de la nueva legislatura del Congreso de la República, el pasado 20 de julio, Duque no solo dejó en firme su posición, sino que aseguró que la única vía que contempla es la de la fuerza.

“O el Eln entiende que le llegó el momento de ponerle fin a los secuestros o será derrotado por la Fuerza Pública, porque es el momento de llevarle paz a los colombianos”, dijo el mandatario.

 

No más diálogo

Para la docente de Ciencias Políticas de la Universidad Javeriana, Diana Avellaneda, es claro el fin de las opciones de diálogo con el Eln, mientras Duque esté en el poder.

“La respuesta del Gobierno es muy clara y su posición es que no es viable reanudar los diálogos, básicamente porque no quiere negociar. Si yo recibo una oferta para reanudar el proceso y respondo con una orden de extradición, es muy claro que no hay un interés de llevar ese desarme por el camino del diálogo”, explicó la experta.

Avellaneda señaló que una de las prioridades de Duque es demostrar el poder de las Fuerzas Militares.

“El gobierno Duque ha demostrado que su vía para construir la paz no es con el diálogo, sino con otros medios como la implementación de la fuerza. Y los hechos actuales, de resistencia de su parte, nos indican que no habrá un cambio de mentalidad a corto plazo”, señaló la docente de la Javeriana.

 

El pueblo doliente

 Si bien el Gobierno asegura que la razón por la cual no reanuda el diálogo se da por los actos delictivos de este grupo al margen de la ley, los expertos consideran que la principal razón es dejar de manifiesto que no seguirá los pasos de su antecesor.

“El nuevo Gobierno dejó muy claro que no seguirá con la política de diálogo como lo hizo Santos. Creo que es una forma que tienen para demostrar que son gobiernos diferentes y lo que hace es regresar a esa propuesta guerrerista de Álvaro Uribe”, señaló Fabián Gamba, investigador y experto en conflicto.

En ese sentido, se podría pronosticar el inicio de un nuevo periodo marcado por la violencia, la sangre y el inevitable regreso de la guerra.

“Quieren demostrar que las Fuerzas Militares son superiores a los demás y que su deber es someter a los grupos armados con tal de no darles un estatus social como a las Farc. Acá tenemos que ver que las poblaciones de influencia son las más afectadas porque si el Gobierno le declara la guerra al Eln, el pueblo terminará poniendo a las víctimas como ha sucedido siempre”, agregó.

Gamba explicó que descarta la probabilidad de que Cuba extradite a los jefes guerrilleros, pues este país también fue garante en los diálogos con las Farc, por lo que ha instado a Duque a retomar la negociación.

“Cuba no los dará en extradición porque tiene una política muy diferente a la del Gobierno de Duque”.

Por ahora, lo claro es que pese a los esfuerzos implementados por la comunidad internacional, el equipo negociador de Juan Manuel Santos y el Eln, lo cierto es que el panorama para la paz sigue oscureciéndose con el paso de los días.

 

Frase 

"O el Eln entiende que le llegó el momento de ponerle fin a los secuestros o será derrotado por la Fuerza Pública, porque es el momento de llevarle paz a los colombianos", Iván Duque, presidente.

 

Frase

"El nuevo Gobierno dejó muy claro que no seguirá con la política de diálogo como lo hizo Santos y lo que hace es regresar a esa propuesta guerrerista de Álvaro Uribe", Fabián Gamba, experto en conflicto.

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