Asesinatos de defensores ambientales en A.L.

VANGUARDIA - EL NUEVO DÍA
Global Witness ha logrado vincular a las fuerzas del orden de los países con 40 de los 164 asesinatos. Además de los sicarios, bandas criminales y terratenientes que también aparecen como presuntos agresores en 40 muertes.

Quienes defienden la tierra son amenazados y su compromiso por proteger ríos, bosques y otros recursos naturales se ha convertido en un peligro latente para sus vidas. Los asesinatos y amenazas se dan en todo el mundo, aunque en Latinoamérica se han presentado más de la mitad de los crímenes registrados durante 2018, según el último informe de Global Witness.

Bajo el título ¿Enemigos de Estado?, esta organización internacional presenta un reporte de alrededor de 60 páginas que revela el asesinato de 164 defensores ambientales el año pasado en el mundo, una cantidad que evidencia que por lo menos tres personas perdieron la vida cada semana.

América Latina, una vez más, se ubica como la región con mayor número de ambientalistas asesinados en el mundo. Los crímenes a los defensores de la tierra en el continente sumaron 83 durante 2018.

“Desde que documentamos los asesinatos a los defensores ambientales de Latinoamérica ha sido siempre la región más peligrosa”, dice Ben Leather, responsable de las campañas de Global Witness, organización que desde 2012 le hace seguimiento a esta situación en el planeta.

En cuanto a las causas detrás de estos asesinatos, los conflictos asociados a la minería siguen ocupando el primer lugar. La agroindustria es la siguiente en la lista, mientras que la defensa de las fuentes de agua se ubica en el tercer lugar con 17 víctimas, 13 más de las registradas en 2017.

 

Crímenes en Latinoamérica

Este año dos países Latinoamericanos han generado especial preocupación por la situación que enfrentan sus líderes ambientales. El primero de ellos es Colombia, que ocupa el segundo lugar a nivel mundial -detrás de Filipinas (30 asesinatos)- con 24 crímenes registrados.

Según el reporte de Global Witness, los conflictos por la tierra y la minería aurífera en el Cauca, se han intensificado en los últimos años debido al ingreso de paramilitares y bandas criminales a territorios que, antes de la firma del Acuerdo de Paz, eran ocupados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

 

Mayor riesgo en colombia

 “Los defensores ambientales en Colombia estamos tocando intereses que ningún otro sector está tocando, por eso tenemos un mayor riesgo, porque enfrentamos sectores con mucho poder económico”, señala Isabel Cristina Zuleta, vocera del Movimiento Ríos Vivos Antioquia (Mrva), organización que defiende los territorios y las comunidades afectadas por la construcción de represas y proyectos mineros en Colombia.

Para Zuleta, actualmente existe una mayor arremetida contra los territorios, contra la biodiversidad y contra los bienes de la naturaleza. “Quienes enfrentamos esos megaproyectos no tenemos otra opción sino resistir, porque lo contrario es perecer por contaminación, por desplazamiento o por lo que estamos sufriendo ante el riesgo permanente del colapso de la presa”, agrega la activista.

 

Dato

A Victoria Tauli-Corpuz, relatora Especial de la ONU le preocupan países como Colombia y Guatemala.

COLPRENSA CÚCUTA

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