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Culto a la libertad

VANGUARDIA - EL NUEVO DÍA
Lucifer viene del latín lux ‘luz’ y fero ‘‘portador de luz’. Según las escrituras “Lucifer” es uno de los ángeles más bellos que fue expulsado del Reino de los Cielos.

En Colombia se abre la polémica por un templo a Lucifer en una población del Quindío, aunque, según la historia, desde hace mucho tiempo ya existían las sectas satánicas y las hacían a través de grandes personajes pertenecientes a la élite y de ahí se fueron desviando hacia lo que es el culto satánico.

El templo se denomina Asociación Templo Luciferino Semillas de Luz, fundada por Héctor Londoño, al parecer el único visible en Colombia.

Este medio consultó a varios expertos sobre si realmente ¿existe la libertad de culto?, teniendo en cuenta que el gobierno emprendió acciones legales para tratar de cerrar el templo.

De acuerdo con Luis Manuel Castro, profesor de la Universidad Nacional y miembro de la Corporación de Profesores que estudian asuntos de derechos humanos y derecho constitucional, Ius Digna, la libertad de cultos en Colombia tiene un contenido protegido que garantiza que ninguna persona sea discriminada, molestada o perseguida en razón de sus creencias, que se le garantice la posibilidad de creer en aquello que sus convicciones determinen y que no se le obligue o imponga una creencia contraria a dichas convicciones.

En ese sentido, dice el docente de la Nacional, a menos que se demuestre que en dicho templo ocurren situaciones contrarias al ordenamiento jurídico como, por ejemplo, sacrificios de animales o personas, no hay ninguna razón que justifique la intervención de las autoridades.

En efecto, la administración tiene el deber de investigar dadas las quejas de la comunidad, pero a menos que comprueben con certeza la ocurrencia de esos hechos, no hay motivos legales o constitucionales que justifiquen el cierre o la demolición del templo.

 

Pensamiento mágico

Por su parte, el sociólogo Antonio Acevedo Linares, manifiesta que la libertad de cultos genera una serie de creación de sectas de toda índole a partir de que cada quien tiene una cosmovisión y una particularidad muy específica con respecto al universo, a la creación del hombre y a ese ser superior que llaman Dios, Jehová, o de diferentes maneras o títulos que le han puesto las diferentes corrientes y sectas religiosas y eso hace parte del pensamiento mágico del hombre que siente que aliándose con las fuerzas del mal o las fuerzas del bien seguramente su vida va a ser distinta, próspera o exitosa, pero en el fondo es un mito.

Explica que en el caso particular del Quindío en donde el Gobierno busca intervenir, de lo que se trata es de ponerle un poquito de freno a esa libertad de cultos en el sentido de que la cosa se desborde y eso pueda generar cultos al satanismo o hacer del crimen una forma de las bellas artes, como diría un escritor, y se podría volver una cosa peligrosa y a nombre de un ser del mal puede generar efectos de violencia.

 

Tipos de religiosidad

“Cada persona tiene derecho a buscar la religiosidad de una u otra manera y el culto a Satanás es una forma de religiosidad, es una manera de vivir de algunas personas que reconocen en el demonio a su Dios y le rinden adoración; ya en iglesias como la que hay en Quindío, pues se le rinde no solamente culto sino que hay un ritual de celebración, así como en la iglesia católica”, explica Jorge García, sacerdote de la iglesia católica.

De acuerdo con el sacerdote, el culto a Satanás consiste en reconocerle como su Dios y señor; se le rinde culto a través de celebraciones en las que emplean los signos satánicos como la estrella de cinco picos, las expresiones de los dedos en forma de cacho y lo relacionado con el número de la bestia, es decir, el 666.

 

Acto protocolario

Germán Cortés, investigador de la Universidad Piloto de Colombia

La libertad de culto es lo que nos hace como un Estado Social de Derecho y la posibilidad como ciudadanos que tenemos de profesar un culto, independientemente de las lógicas históricas, pero en la práctica pareciera que existen otros elementos que hicieran de esa libertad de culto una literatura, es decir, a veces pareciera como un tema más protocolario, porque hay un elemento que constitucionalmente los ampara; sin embargo, hay otros elementos de mucho poder como el eclesial, el ideológico y político que hacen de estos ejercicios de cultos como invisibles y no ocurre solamente con lo que está pasando en el Quindío, con un tema teológico, sino con un tema social en donde están las comunidades indígenas, campesinas y afro-colombianas, que están como invisibilizadas.

 

Destacado

Pese a que la Constitución del 91 ampara la libertad de cultos,  muchos casos tanto teológicos como sociales demuestran que, al menos en algunos casos, existe solo en el papel. 

NELLY VECINO PICO

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