Reforma policial, ¿evita el abuso de la fuerza?

Crédito: Archivo / VANGUARDIA - EL NUEVO DÍA13 personas murieron durante las protestas que se realizaron en Bogotá y Soacha contra los abusos policiales.
La alcaldesa Claudia López denunció ante la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia los abusos de los uniformados que habrían llevado a la muerte de diez personas en Bogotá.
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La muerte de Javier Humberto Ordóñez, momentos después de que dos policías hicieran uso excesivo de descargas eléctricas en su contra, así como golpes, ha puesto nuevamente en el debate una posible reforma a la Policía nacional.

Para muchos líderes de opinión y opositores políticos del Gobierno el tema debe ir mucho más allá de los anuncios hechos por las autoridades y se debe escuchar la voz de la ciudadanía que pide que estos actos no vuelvan a suceder.

Argumentan que se necesita una reforma de fondo alrededor de la potestad que tienen los miembros de la Fuerza Pública para actuar en contra de los ciudadanos y, además, que sea más limitado el uso de herramientas como el taser, que fue la que utilizaron los dos policías involucrados en el caso.

 

Mejorar desde la incorporación

Y aunque hablar de reforma a la Policía no es nuevo, Henry Cancelado, profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana, asegura que en “la policía son 180 mil hombres y mujeres que trabajan desde diferentes ramas, entonces cuando se escuchan propuestas desde lo político (y aprovechan este escenario para hacer populismo), la  pregunta es ¿qué se está afectando? Porque nadie cuestiona los Gaula, la Policía Ambiental, la Fiscal y Aduanera o la Aeroportuaria”. 

Lo que se ha visto en Bogotá y otras ciudades, explica el profesor de la Javeriana, son los ataques a los CAI, la intervención del Esmad y de patrulleros, por tanto, son los miembros de la Policía que hacen parte de la seguridad y convivencia, lo que se tendría que mejorar.

En este orden de ideas, precisa Cancelado, “hay que tocar el tema de incorporación porque la Policía tiene uno de los sistemas de formación más completos. El problema es más ético y viene desde la incorporación, por tanto hay que mirar a quienes y con qué afán la institución está incorporando, porque si usted ya viene dañado es muy difícil que la institución le cambie las perspectivas”.

 

Propuestas desde el Gobierno

Tras los desmanes causados a raíz de las protestas en contra del abuso policial, desde el Gobierno se conocieron cinco ejes para fortalecer el proceso de modernización y transformación que adelanta la Policía nacional.

El ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, explicó que el primer eje tiene que ver con el Servicio de Policía, sobre el cual se seguirá “trabajando en la implementación de la Política en Marco de Convivencia y Seguridad Ciudadana para fortalecer el servicio al ciudadano en la calle y empoderar las regiones de Policía en el país”.

El segundo eje, Educación y Formación,  contará con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo y las Naciones Unidas en los temas de prevención, promoción y protección de Derechos Humanos, para “adoptar la educación al nuevo contexto del país”.

El tercer eje, Transparencia e Integridad, que también contará con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, busca “referenciar las mejores prácticas internacionales y mejorar el proceso interno para que sea aún más transparente. Se hará una revisión de los procesos y protocolos en la actuación en el servicio de Policía”.

El cuarto eje, Gestión Humana, implica una “actualización de los protocolos de incorporación y de los procesos para mejorar la calidad de vida y bienestar para los policías”.

Y, finalmente, el quinto eje, Fortalecimiento Tecnológico, busca mejorar el acceso de información para permitir la interacción con el ciudadano.

 

 

DATO

El director general de la Policía encargado, general Gustavo Moreno, sostuvo que hay 54 investigaciones abiertas contra agentes que dispararon sus armas de fuego, de los cuales están identificados 35.

 

BREVES

Un afroamericano de 25 años entró a un vagón de un pequeño metro que funciona en el centro de Miami y sin mediar palabra empezó a golpear y patear repetidamente y sin motivo aparente a una colombiana, la única pasajera en ese momento, según se aprecia en las cámaras de seguridad. La mujer tiene una costilla rota, la mandíbula hinchada, un ojo morado y un brazo lastimado. El hecho ocurrió el pasado 4 de septiembre, día en que Joshua James King asestó golpes contra la colombiana Andrea Puerta y después hizo lo mismo contra dos hispanos más. Andrea, de 29 años, señaló que desconoce los motivos del ataque y que era la primera vez que veía a King. El hombre quedó en libertad tras pagar una fianza de 1.500 dólares días después de su detención.

REDACCIÓN NACIONAL

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