Fiscalía llamó a Londoño y Gallo por asesinato de Álvaro Gómez

Crédito: Colprensa - EL NUEVO DÍALo más reciente es la decisión de la Fiscalía General de la Nación de llamar a declarar bajo juramento a Rodrigo Londoño, presidente del partido Farc, y al senador Gallo.
El atentado de Álvaro Gómez Hurtado fue planeado bajo las órdenes de Julián Gallo Cubillos, conocido en los años de guerra como Carlos Antonio Lozada, por cuatro guerrilleros pertenecientes a la Red Urbana Antonio Nariño.
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La decisión el sábado pasado de la exguerrilla de las Farc de aceptar el homicidio de Álvaro Gómez Hurtado, en noviembre de 1995, sigue generando consecuencias. Más, después de que el senador Julián Gallo, también conocido como Carlos Lozada, dijera que fue él quien ejecutó la orden de asesinar al líder conservador.

“Con el objeto de garantizar la consecución de la verdad y dadas las recientes intervenciones públicas del señor Rodrigo Londoño Echeverry y del senador de la República Julián Gallo Cubillos ordenó la práctica de declaración jurada de los mismos, así como otras pruebas pertinentes”, indicó la entidad en un comunicado.

También señaló que “continuará con la práctica de pruebas tendientes a esclarecer los hechos, los autores o partícipes donde falleció el doctor Álvaro Gómez Hurtado y su asistente José Hueras Hastamorir, en consonancia con el principio de colaboración armónica que debe existir entre las instituciones del Estado”.

 

Reconocimiento de las Farc

Tras los pronunciamientos del senador del partido Farc, Julián Gallo Cubillos, conocido en los años de guerra como Carlos Antonio Lozada, de que él ordenó el asesinato del dirigente político conservador Álvaro Gómez Hurtado, el alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, dijo que la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, debería evaluar la posibilidad de que Gallo no siga con su curul en el Senado.

Tales decisiones podrían extenderse a Pablo Catatumbo, quien suscribe la carta en la que las Farc reconocen su presunta responsabilidad en el magnicidio del líder conservador.

De igual manera, durante el debate ayer en el Congreso, el senador Gallo dijo que ahora que se empieza a conocer la verdad sobre el asesinato de Gómez Hurtado tendrán que hablar expresidentes, exministros y senadores de la República.

Sobre las voces de los propios legisladores para que renuncie al Congreso el Senador del partido Farc, dijo “no vamos a renunciar al Congreso porque nos sentimos honrados de representar en esta curul esa sangre de esos héroes que algún día la historia de Colombia podrá reconocer. Ese es el peso histórico que llevamos sobre nuestros hombros, pero también tenemos el peso histórico de ser protagonistas de una oportunidad histórica que surge del Acuerdo de La Habana”.

 

Salir del Congreso

Hernando Álvarez, docente de la Facultad de Derecho de la Institución Universitaria San Martín, considera que las revelaciones que están haciendo los miembros del partido Farc hacen parte del proceso que tiene que vivir el país de conciliación.

Argumenta que “son los efectos del proceso de paz, del acuerdo de La Habana, aún cuando es doloroso para todo el país escuchar esas confesiones”.

Además, explica Álvarez, de acuerdo con el pacto celebrado con las Farc y lo ratificado al crearse la JEP, no tendría ni porque renunciar y habrá que esperar que se adelanten las investigaciones y se logre comprobar esa tesis y luego vendrán las sanciones dentro del marco del acuerdo de paz, no dentro de la justicia ordinaria.

En este mismo sentido, Mauricio Jaramillo, docente de la Universidad del Rosario, considera que no debe renunciar porque los compromisos de las Farc respecto a la paz eran contar la verdad y es lo que están haciendo. Entonces hasta ahora existe el reconocimiento que ellos fueron los autores intelectuales del asesinato de Gómez Hurtado, pero no sabemos en detalle las razones.

De otra parte, Luis Fernando Ramírez, docente investigador de la Universidad Sergio Arboleda, señala que desde el punto de vista político el reconocimiento de un hecho tan complejo para el país amerita una sanción social independientemente de lo tardío, puesto que no se puede pretender que en un país democrático, que se rige por leyes, tenga a un senador que él mismo reconoce que ha sido el autor de un asesinato en Colombia.

Y, desde el punto de vista jurídico, precisa Ramírez, si no se diera esa renuncia, de todas maneras debería darse tránsito ante las autoridades correspondientes. Básicamente, la Fiscalía debería complementar su investigación y por su parte la JEP debe hacer lo propio como encargada de mirar todos los posibles responsables de  crímenes que se hayan cometido durante el conflicto armado colombiano.

 

Ni las balas ni los chantajes nos van hacer alejar del camino que prometimos en La Habana y es contarle al país toda la verdad.

Julián Gallo, senador del Partido Farc.

Redacción Nacional

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