¿Respaldo de EE.UU. impulsará el regreso de las fumigaciones?

Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍALa Corte Constitucional puso seis requisitos que el Gobierno debe cumplir para reanudar las aspersiones aéreas para controlar los cultivos ilícitos.
La certificación destaca que Colombia avanza en la meta para el año 2023 de reducir al 50 % las áreas de cultivos ilícitos y la producción mundial de cocaína.
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Desde su posesión, el presidente Iván Duque ha buscado retomar la fumigación de cultivos ilícitos, como una estrategia efectiva, desde su punto de vista, para enfrentar el narcotráfico y la violencia que se deriva de él y que azota a varias regiones del país.

Durante más de dos años, el mandatario tuvo un fuerte respaldo del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que en varias ocasiones insistió en la necesidad de retomar la aspersión aérea en Colombia como herramienta fundamental de la lucha contra las drogas.

Muchos analistas pensaron que su rival, Joe Biden, presidente de Estados Unidos, haría un cambio en esta política, teniendo en cuenta los efectos ambientales y para la salud que se le atribuyen al uso del glifosato en la erradicación de cultivos.

Pero la certificación expedida el pasado lunes por el Departamento de Estado de Estados Unidos resultó sorpresiva para muchos, porque además de respaldar a Colombia en su lucha contra el narcotráfico, le da un espaldarazo a los propósitos del Gobierno de retomar la aspersión aérea.

¿Significa ese apoyo que está allanado el camino para retomar las fumigaciones en Colombia? ¿Qué tan cerca estamos en realidad de retomarlas y es esta la política correcta que se debe implementar en el país?

Según Gabriel Tobón, investigador de la Universidad Javeriana, el apoyo de EE.UU. no salda la discusión que se le debe dar al tema en el país. 

Hay una “clara obstinación del gobierno de los Estados Unidos de pretender que con esas fumigaciones va a desaparecer la droga, cuando se ha demostrado que la forma eficiente es mantener los compromisos con las comunidades de erradicación voluntaria”.

 

Más lejos de lo que creemos

Para retomar las fumigaciones, se debe cumplir con las condiciones establecidas por la Corte Constitucional, que en términos generales exigen garantías para el medio ambiente y para la vida de quienes habitan en zonas aledañas, además de un proceso de consulta participativo.

Bajo este objetivo, el pasado 30 de diciembre el Ministerio de Justicia publicó un borrador sobre la regulación.

 

No es la política correcta

Este respaldo preocupa a analistas como Ariel Ávila, quien cree que esto puede acelerar una política “que es ineficiente desde el Plan Colombia, pues desde los años 90 se empezó a fumigar y hoy tenemos más cultivos que en esa época, fumigamos más de un millón de hectáreas y eso no mejoró”.
Por su parte, Gabriel Tobón asegura que la fumigación solo traerá impactos negativos, sobre los recursos hídricos, los suelos, las especies forestales y la salud de las personas.
Agregó que los cultivos se desplazan de “unos lugares a otros en un fenómeno de relevo en donde aquellos departamentos que fueron intensamente fumigados bajan sus áreas establecidas en coca”.

En 2014 la Corte Constitucional ordenó la suspensión de las aspersiones aéreas porque la OMS dijo que el glifosato podría causar cáncer en humanos.

 

Colprensa/Bogotá

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