Por no pagar la cuenta en un bar, dos hombres fueron asesinados

Crédito: Vanguardia / Colprensa / El Nuevo Día.Imagen de referencia.
Juan Felipe Pico Flórez, de 24 años, y Fabio Andrés alias “Misath” de 30, departían en un establecimiento nocturno en el sector de Las Palmas, por la vía nacional. Una riña suscitada en el lugar los hizo huir sin pagar la cuenta, los persiguieron en un taxi y desde el vehículo les dispararon.
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El hecho sádico y sangriento se registró en la vereda Los Monos de Piedecuesta la madrugada del lunes. Juan Felipe y Fabio Andrés habrían consumido bebidas embriagantes toda la noche hasta que, hacia las 2:45 a.m., la combinación de tragos y una diferencia con otro grupo de personas, suscitó una riña infernal.

Juan y Fabio se involucraron en una pelea violenta donde Diego Alejandro Valencia Rincón fue atacado a machetazos en la cabeza, cuello y brazo izquierdo.

Aún así, con los reflejos, quizá por instinto de supervivencia, Diego salió corriendo, intentaba frenar el ataque, evitar que lo masacraran.

Al tiempo, Flórez y “Misath” emprendían la huida hacia Piedecuesta, pero no se salvaron de la furia de quienes al parecer, eran los dueños del establecimiento.

Se fueron sin pagar la cuenta y el cobro resultó letal. Los persiguieron con un taxi y cuando llegaron a la entrada de la vereda El Guamo, desde el vehículo les propinaron varios tiros. Cuando los vieron caer, los asesinos siguieron en fuga. “Misath” murió de inmediato y Felipe quedó agonizante.

En una ambulancia lo trasladaron a la Clínica de Piedecuesta donde murió minutos después por un disparo letal en el pecho.

Al mismo centro hospitalario fue trasladado Diego Valencia quien logró salvarse de los machetazos. Las autoridades dijeron que se encuentra estable.

Después de aquel violento episodio, el silencio imperó en la zona durante la mañana.

“Fue ahí, mira, en ese portón pasó todo, mira la sangre. No sé qué pasó pero fue ahí”, dijo un hombre de nacionalidad extranjera señalando la entrada al bar.

En la entrada al Guamo, las personas que estaban sentadas en las bancas de madera miraban estremecidas el sendero.

“En este lugar sí pasan cosas, aquí al lado mataron al mototaxista hace una semana y ahora esto”, comentaban, teniendo en sus retinas aún las imágenes de los hechos funestos que no cesan en Piedecuesta.

Vanguardia.

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