
"Ellos son aproximadamente mil 500, la mayorÃa españoles, lo que nos genera una enorme preocupación porque la incidencia de extranjeros continúa", dijo el ministro en una reunión con la prensa extranjera.
"Es un flujo constante que no se detiene", subrayó al indicar que el gobierno elabora un proyecto para que estos presos puedan ser transferidos a sus paÃses luego que cumplan una sentencia básica en Perú.
Sólo en 2011 fueron detenidos 186 extranjeros de diversas nacionalidades, la mayorÃa españoles, cuando intentaba sacar cocaÃna del paÃs. SeguÃan mexicanos, portugueses, británicos, holandeses, además de asiáticos y africanos.
Existen convenios suscritos con una serie de paÃses a fin de que los reos foráneos sean devueltos a sus paÃses de origen, "pero lastimosamente estos reclusos no quieren acceder a estos traslados porque perderÃan beneficios penitenciarios que otorga la justicia peruana", explicó el ministro.
Hizo notar que los extranjeros sentenciados por intentar sacar droga de Perú reciben condenas de seis años de prisión, pero en la práctica sólo están en prisión dos años como mÃnimo y el resto lo cumplen en libertad restringida sin poder salir de Perú.
Uno de los beneficios penitenciarios en Perú es el conocido como 2x1, es decir, se reduce en dos dÃas la condena por cada dÃa de trabajo en prisión.
En cambio, si se les reenvÃa a sus paÃses de origen tendrÃan que cumplir toda la condena, refirió el titular de Justicia.
La alternativa, anotó, es aprobar un proyecto que permitirÃa la repatriación del preso luego de purgar la sentencia mÃnima de dos años a condición de que en sus lugares de origen no vayan a la cárcel.
Esta fórmula ayudarÃa a reducir el hacinamiento en los presidios peruanos, donde la población carcelaria llega a 57.000 internos para una capacidad carcelaria de 27 mil personas.