¿México es más seguro con Amlo?

VANGUARDIA - EL NUEVO DÍA
La voluntad de pacificar a México se ha convertido en una prioridad y fuente de críticas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La preocupación general es que se repita el periodo más sangriento de la guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado en ese país.

A nueve meses de haber asumido la Presidencia, muchos mexicanos cuestionan la estrategia de Andrés Manuel López Obrador (Amlo), especialmente porque la violencia continúa imparable y el número de homicidios sigue en alza con 17.138 homicidios tan solo en el primer semestre de este año.

La masacre de 30 personas el pasado 27 de agosto, en un ataque explosivo en un bar en Coatzacoalcos, en el violento estado de Veracruz, recuerda los años más cruentos de la guerra contra los carteles de la droga librada durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón en 2006, mediante una demostración de fuerza.

En este contexto, la seguridad se ha vuelto un asunto primordial para la Administración del izquierdista López Obrador, pero al mismo tiempo, una asignatura pendiente.

Cada vez, los mexicanos se preguntan si el actual gobierno está respondiendo, ya que las calles se vuelven más peligrosas.

Si bien no es un tema nuevo y exclusivo de esta Administración, el periodista independiente mexicano Iván Ventura, opina que la situación es muy grave, ya que la violencia está fuera de control. Y lo sustenta así: “2019 está camino de convertirse en el año más violento del siglo y, posiblemente, de la historia moderna de México”.

Apoyado en cifras, señala que de acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (Snsp), desde diciembre pasado, cuando empezó el gobierno de Amlo, la cantidad de homicidios en el país llega a los 20.599.

Así pues, la tasa es de 22 por cada 100 mil habitantes. El incremento es de 6% con respecto al mismo periodo de 2018, según cifras del Snsp.

En ese orden de ideas, Ventura advierte que en el tiempo que lleva el actual gobierno, el escenario es más violento que en años anteriores.

“El Ejército y la Marina todavía encabezan las principales operaciones contra el tráfico de drogas. Para relevarlos de esas tareas López Obrador lanzó la Guardia Nacional. Es una corporación formada por las Policía Militar y Naval, así como parte de los elementos de la Gendarmería y la Policía Federal”, explica el periodista mexicano.

Aunque reconoce que aún es muy pronto para determinar si la Guardia Nacional funciona o no, pues es muy poco tiempo lo que lleva operando, dice que lo cierto es que la violencia va en aumento y cada vez se presentan más matanzas, como la ocurrida en Coatzacoalcos.

Sin embargo, subraya que en este nuevo cuerpo de seguridad están depositadas las esperanzas de paz de la administración federal, “pero muy lejos se ve que México pueda recuperar la paz que tanta falta le hace. La inseguridad pega prácticamente a todos los estados del país y la Ciudad de México”.

Desde el punto de vista de Germán Cortés, investigador de la Universidad Piloto de Colombia, la violencia en México es un tema estructural con profundos elementos culturales, sociales y territoriales, a lo que se le suma una frontera muy compleja con Estados Unidos.

Basa su argumento en que México es un país estratégico para el tráfico de drogas en América Latina, además del tráfico de personas y de flujos migratorios hacia Estados Unidos, lo cual ha permeado el problema en las ciudades, no solo en la periferia, que son gobernadas por las estructuras del tráfico de drogas.

Bajo ese enfoque, añade que México además, se convirtió en el “chivo expiatorio” del fracaso de la política de drogas de EE.UU., y entonces, la responsabilidad debe ser compartida.

Adicionalmente, menciona la política de Estado del predecesor de López Obrador, es decir el expresidente Enrique Peña Nieto, la cual califica como muy severa y polémica en cuanto al combate de la violencia con más violencia.

Incluso, el actual gobernante mexicano no ha tenido reparos en señalar que los anteriores gobernantes, “pretendieron resolver la inseguridad y la violencia delictiva mediante acciones de fuerza militar y policial. El resultado fue catastrófico”.

 

Estrategia diferente

Contrario a ello, López Obrador ha planteado una propuesta con un componente de seguridad ciudadana, más “sensible” en el sentido de dedicar los esfuerzos en otros sectores generadores de violencia, describe Cortés.

Es decir, privilegió otros temas, educación y empleo, que tienen unas diferencias con Peña Nieto y Calderón, “su tarea es desmantelar los carteles porque están metidos en el control tradicional y en el establecimiento, con un poder financiero muy fuerte”, dentro de la sociedad mexicana, agrega.

“Finalmente es una apuesta social, más que echar mano al control policial, está priorizando otros temas”, destaca el experto.

Además, el investigador de la Universidad Piloto de Colombia asegura que el problema no es exclusivo de México, porque una de las cosas que propone López Obrador es que América Latina debe entender que es un “tema multilateral” y de “responsabilidad compartida”.

 

La situación es igual o peor

 David Peña, docente de Derecho Internacional de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, considera que las cosas en México no han cambiado mucho con relación a lo vivido en la época de Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto, donde los problemas de los carteles dan lugar a una ola de inseguridad sin precedentes, y estrategias del Gobierno de perseguir a los capos. A diferencia de sus antecesores, señala que Amlo abandona esa estrategia nombrando un cuerpo especial de fuerza pública y atendiendo la seguridad en las ciudades para garantizar la seguridad, pero sin lograr el resultado esperado.

“La situación de violencia en México no ha cambiado, en últimas sigue siendo igual o peor, ha estado permeando la sociedad mexicana, en el sentido de que ha venido afectándose por narcotráfico, algo similar a lo vivido en Colombia en los años 80 y 90”, concluye.

 

Cifra

2018 el año con el mayor número de homicidios en la historia reciente de México: 33.341.

 

Destacado

Un 69% de la ciudadanía aprueba el desempeño de López Obrador, según encuesta de agosto.

ÁNGELA CASTRO ARIZA

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