Bolivia va a las urnas en medio de polarización y pandemia

Crédito: VANGUARDIA - EL NUEVO DÍABolivianos hacen fila para sacar el pasaporte por si hay conflictos postelectorales el pasado jueves en La Paz, capital del país andino. Más de 7,3 millones de personas están convocadas a votar en los comicios generales de mañana.
Las anteriores elecciones fueron anuladas el año pasado por denuncias de fraude electoral a favor del entonces presidente Evo Morales, que aún está en investigación y que siempre ha negado.
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La polarizada campaña electoral de Bolivia tiene su desenlace mañana con la repetición de las elecciones generales anuladas el año pasado por acusaciones de fraude, que desataron una grave crisis política y la salida abrupta del país del expresidente Evo Morales tras cerca de 14 años en el poder.

Pese a que Evo sigue fuera del país y por primera vez en 18 años no es candidato a presidente, la campaña gira en torno a él y a su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), que intenta recuperar el poder frente a un abanico de opciones de centro y de derecha que quieren consolidar el cambio de signo político en Bolivia.

El MAS se reunió ayer con algunas misiones internacionales de observación electoral que acompañarán la jornada de votación de este 18 de octubre en Bolivia, a excepción de la OEA.

Los veedores de las Naciones Unidas, el Centro Carter, la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (Copppal) y una comisión del Parlamento Suramericano (Parlasur) compartieron momentos con los candidatos a la Presidencia del MAS, Luis Arce, y a la Vicepresidencia, David Choquehuanca.

En una declaración a los medios, el representante de la ONU en Bolivia, Jean Arnault, manifestó que esta visita se realiza con “distintos candidatos”, para “cubrir, enfrentar y ayudar” durante la jornada electoral de mañana.

 

Habría segunda vuelta

Los favoritos según las encuestas son Arce, exministro de Economía de Morales, el expresidente Carlos Mesa y el exlíder cívico Luis Fernando Camacho.

La última encuesta, publicada la semana pasada, plantea un escenario ajustado de segunda vuelta. Arce obtendría el 42% de los votos, mientras que Mesa el 33%. Para ganar en primera vuelta, un candidato requiere la mitad más uno de los votos o alcanzar el 40% y sumar una diferencia de 10 puntos con el segundo, así las cosas lo más probable es que habrá ballotage.

Las elecciones también definirán la tendencia política que regirá en el país, si un retorno a la izquierda con el MAS, o seguir el giro iniciado en la gestión transitoria de Jeanine Áñez hacia la derecha. Esta inclinación se verá inevitablemente reflejada en la política exterior boliviana.

Durante la presidencia de Morales, Bolivia mantuvo cercanía con países como Rusia, China, Cuba y Venezuela y se distanció de Estados Unidos.

 

¿Qué se juega el país?

Las elecciones generales en Bolivia deberán dar lugar a un nuevo Gobierno salido de las urnas, que afronte retos como la crisis económica producto de la pandemia del Covid-19 o la gobernabilidad.

Cinco postulantes concurren a los comicios, a los que se presentó inicialmente la presidenta interina, Jeanine Áñez, aunque luego renunció a su candidatura ante el riesgo de dividir el voto contra el Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales.

El partido de Morales busca retomar el poder que ostentó durante casi 14 años y que perdió en noviembre pasado tras unas elecciones que fueron anuladas entre denuncias de fraude, algo que siempre ha negado.

Fragmentados en seis candidaturas, sus detractores quieren evitar que el MAS vuelva a gobernar por los excesos que consideran que cometió Morales, incluida su polémica habilitación para buscar la reelección pese a que la Constitución que él mismo promulgó permite solo dos periodos continuos.

 

DATO

Bolivia elegirá al presidente, vicepresidente, senadores y diputados para un mandato de cinco años.

AGENCIA, LA PAZ

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