Biden vs. Trump y el escenario de Colombia

Crédito: Colprensa / EL NUEVO DÍALa relación entre Duque y Trump ha sido muy positiva, excepto en el momento en que el presidente estadounidense señaló a Duque y al Gobierno colombiano de haber perdido la lucha contra las drogas.
Faltando muy pocos días para que se realice la que se proyecta como una jornada electoral histórica para los Estados Unidos, en Colombia, al igual que en el resto del mundo, crece la expectativa por saber quién ganará la partida: Donald Trump o Joe Biden.
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La preocupación por lo que pueda pasar con las relaciones entre ambas naciones se ha venido advirtiendo desde hace algunos meses y desde ya preocupa a algunos sectores, mientras otros confían en la superioridad del apoyo bipartidista que ha caracterizado la cooperación entre ambos países.

Se ha dicho que funcionarios del Gobierno del presidente Iván Duque han estado haciendo ‘lobby’ a favor del presidente Donald Trump, quien busca reelegirse en el cargo y ha utilizado el contexto político y social de Colombia para intentar cooptar el voto latino en los Estados Unidos. Sin embargo, la administración Duque ha salido a negar este tipo de acusaciones en múltiples ocasiones.

Recientemente el embajador de Estados Unidos en Colombia, Philip Goldberg, luego de que se generara polémica porque algunos políticos expresaran de manera pública que votarán por el actual presidente de los Estados Unidos, advirtió que “el éxito de relaciones entre Estados Unidos y Colombia a lo largo de muchos años ha sido basado en apoyo bipartidario” e instó a los partidos colombianos a evitar involucrarse en las elecciones estadounidenses.

Frente a lo dicho por Goldberg, el internacionalista Sebastián Bitar asegura que la fortaleza más grande que existe en la relación entre Colombia y los Estados Unidos es, precisamente, el bipartidismo, como lo mencionó el embajador, argumentando que el país ha logrado cimentar apoyos importantes tanto con los demócratas como con los republicanos, a lo largo de la historia.

“Es el Congreso el que aprueba los recursos que nos da Estados Unidos en cooperación, por lo tanto, no debería haber ninguna afectación en la relación, pero si es verdad que el Gobierno de Duque está apoyando a Trump en la Florida, ese sería el error más grande que habría cometido un Gobierno colombiano frente a los Estados Unidos desde el expresidente Ernesto Samper”, indicó Bitar.

Es justo en este sentido que le han llovido algunas críticas al gobierno del presidente Iván Duque, pese a que él mismo ha salido a negar dichas afirmaciones, asegurando que Colombia es un país respetuoso de los procesos democráticos. Sus contradictores advierten que si llega Biden a la Casa Blanca la relación se podría complicar debido a la abierta afinidad que hay entre Duque y Trump, sin embargo, son muchos los escenarios que se podrían presentar.

 

Biden en la Casa Blanca

El analista político Carlos Andrés Arias asegura que tal y como está el contexto político entre ambos países, si Joe Biden es elegido como presidente de los Estados Unidos habría cambios a mediano plazo sobre el apoyo económico que brinda el país norteamericano a Colombia.

Dice que se podría enfocar mucho más en temas como la protección a líderes sociales y acciones de mitigación a la sustitución de cultivos de uso ilícito, más que al poyo militar para la guerra contra las drogas, como es el enfoque actual.

Arias asegura que las relaciones binacionales entre Colombia y Venezuela podrían tener un puente de negociación, cosa que no pasaría si llega Trump, nuevamente, a la Presidencia de los Estados Unidos, que ha utilizado esta coyuntura para beneficiar sus posturas políticas y para ganar réditos mediáticos.

Arias profundiza que a mediano plazo se podría cambiar la mirada frente al problema global de las drogas, lo que a su juicio no significa que haya un tránsito a la legalización de estas, porque este viraje implica una lucha internacional de largo aliento. Añade que habría más enfoque en la sustitución de cultivos de uso ilícitos y se alejaría un poco de la fumigación aérea.

Sebastián Bitar indica, en este mismo sentido, que el discurso desde la Casa Blanca se puede enfocar más al problema de las drogas desde una perspectiva de salud pública y de mayor respeto hacia los procesos internos del país y al componente de este tema al interior del acuerdo de paz con las Farc. Sin embargo, advierte que el crecimiento exponencial de los cultivos de uso ilícito seguirá siendo algo importante para la agenda de Estados Unidos, sin importar quién gane las elecciones.

“La política de drogas de Estados Unidos hacia Colombia no es un invento de Trump, es algo que ha estado en todas las administraciones pasadas desde que empezó el Plan Colombia y no veo ninguna razón por la que el país norteamericano empiece a cambiar su afán para que Colombia reduzca el área cultivada de hoja coca”, agrega Bitar.

De igual forma, el internacionalista señala que lo más seguro es que la relación de Colombia con Biden en la Presidencia de los Estados Unidos sea positiva, pese a que habría que solucionar las fricciones que podrían presentarse debido al apoyo a Donald Trump que se ha manifestado por parte de algunos miembros del Gobierno y del Centro Democrático.

 

Trump en la Casa Blanca

Para Bitar, si gana Trump no habría mucha diferencia en la relación que se ha mantenido hasta el momento entre ambos países durante su periodo presidencial. Sin embargo, advierte que lo más seguro es que Colombia no represente gran importancia para la segunda fase de su administración, porque el actual mandatario no conoce ni entiende a Colombia como lo hace Biden, quien ha tenido más cercanía a los problemas del país.

De igual forma, el internacionalista agrega que la relación entre Duque y Trump ha sido muy positiva, excepto en el momento en que el presidente estadounidense señaló a Duque y al Gobierno colombiano de haber perdido la lucha contra las drogas. “Seguramente tendríamos una continuación de lo que ha pasado hasta el momento, con muchísimo menos interés hacia Colombia y con un presidente muy errático y sin una agenda clara que terminaría relegando al país”, dice.

No obstante, el experto reitera que la posición de Estados Unidos frente a la política de drogas ha sido una constante en la agenda y que por lo tanto la preocupación por el área cultivada de drogas no es solamente de Trump sino de las diferentes oficinas dentro del país norteamericano. Añade que por esta razón no habría motivos para pensar que Biden estaría tranquilo con que Colombia siga teniendo una gran área de cultivos de uso ilícito, mayor de la que existía antes de empezar el Plan Colombia.

En esta misma línea Carlos Andrés Arias Orjuela dice que la política de Iván Duque alrededor de la  fumigación con glifosato no es ni siquiera una política de su Gobierno, sino una posición recogida desde la administración de Donald Trump la cual, a su juicio, se endurecería a mediano plazo.

El analista y columnista Pedro Viveros agrega que la relación entre Colombia y Estados Unidos no cambiará en ninguno de los dos escenarios, porque el país norteamericano y las demás naciones se hacen de forma bipartidista, lo que deja en manos del Congreso este aspecto.

“Históricamente Colombia ha tenido un manejo muy importante en materia bilateral con el parlamento. No importa quién llegue a la Casa de Nariño, yo creo que seguirán siendo prioridad tres temas: narcotráfico, seguridad hemisférica, incluyendo Venezuela, y el tratado de libre comercio”, dice Viveros.

El columnista insiste en que una cosa es lo que quiere el presidente, ya sea Trump o Biden, y otra lo que quiere el parlamento americano, que tiene una larga historia en el manejo de las relaciones con Colombia, en especial alrededor de la lucha contra el narcotráfico.

Viveros añade que pese a lo que ha dicho la Embajada de Estados Unidos sobre la intromisión de los partidos políticos colombianos en las elecciones, los parlamentarios del Centro Democrático o de cualquier partido tienen todo el derecho de hacerlo.

“Los que no pueden interferir son los funcionarios y, sin embargo, en Estados Unidos congresistas, funcionarios y políticos han manifestado quién le conviene y quién no le conviene a la prosperidad democrática de América Latina cada vez que hay elección en cualquier país de esta zona. Si allá se meten ¿por qué acá no se pueden meter los congresistas”, señala.

Sin duda, un aspecto que será fundamental en la relación entre Colombia y Estados Unidos es el acuerdo de paz con las Farc, que, incluso, ha estado presente a lo largo de la campaña electoral, en especial por parte del presidente Donald Trump.

BOGOTÁ, COLPRENSA

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