Indigente no quería seguir durmiendo en la calle y confesó brutal homicidio

Crédito: COLPRENSA / BBC / EL NUEVO DÍA
El habitante de calle habría asesinado a un hombre hace casi 40 años.
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Como Anthony Kemp, de 59 años, fue identificado el indigente que se entregó a la policía y confesó un crimen que habría cometido en 1983 en Londres, Inglaterra.

Al parecer el hombre estaba cansado de pasar necesidades y aguantar hambre por lo que decidió entregarse a las autoridades en julio de este año, buscando ser condenado a cadena perpetua y permanecer en la cárcel hasta el fin de sus días.

“Prefiero hacer los últimos años de mi vida a lo loco que dormir en la calle", dijo Kemp a la BBC.

Este medio de comunicación también informó que el brutal crimen ocurrió una noche de diciembre hace 38 años, cuando Christopher Ainscough fue asesinado a manos de Kemp con un cenicero de mármol.

La víctima fue encontrada sin vida al interior de su hogar, en un sofá, sin embargo, las autoridades cerraron el caso en 1985 al no contar con pruebas suficientes, pero ante la confesión del habitante de calle lo reabrieron.

Lo más impactante fue que Kemp se retractó tres días después de haberse entregado, pero las autoridades lograron comparar el ADN con las pruebas que habían recopilado en 1983 y determinaron que el ahora indigente era el culpable.

“Culpó a otro hombre, que había estado muerto durante algunos años, antes de admitir finalmente el asesinato”, puntualizó el medio.

El pasado 13 de octubre, Kemp fue condenado a cadena perpetua y deberá permanecer por lo menos 15 años en la cárcel antes de solicitar libertad condicional.

“Este fue un asesinato brutal y totalmente injustificado que condujo a la muerte de un hombre bondadoso, respetado e inofensivo que se había hecho amigo de usted y no le causó ningún daño”, dijo el juez Mark Dennis QC. 

Redacción Web

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