Horrorizados amanecieron ayer los habitantes del barrio El Guavio, de Santa Fe, cuando se enteraron a las 7:30 de la mañana de la misteriosa muerte en ese sector de dos bebés.
Los pequeños, Braíner Alfonso y Kevin Stick López Yate, presentaban, dijo la Policía, visibles signos de maltrato, como golpes en diferentes partes del cuerpo. "Uno de ellos tenía marcas de dedos en el cuello, lo que indica que su muerte pudo haber sido provocada por asfixia mecánica y el segundo niño, al parecer, murió también asfixiado de otra forma que está por establecer", confirmó una fuente de Medicina Legal.
Los hechos
Una vecina fue quien descubrió la macabra escena. "La muchacha que cuidaba a los niños, mientras la mamá trabajaba, llegó a buscarlos y al no escuchar ruido en la pieza entró y descubrió a los niños pálidos e inmóviles. Empezó a gritar, porque Ana Milena estaba profundamente dormida", contó un habitante de la vivienda donde sucedieron los hechos. La noche anterior Ana Milena, según un familiar, llegó en compañía de su novio, con quien sostenía una relación amorosa desde hacía un mes y allí continuaron tomando trago.
Autoridades establecieron que los menores fueron golpeados contra las paredes, camas y demás muebles de la alcoba, aunque en el sitio la Policía no encontró rastros de sangre. Otro inquilino de la residencia le contó a las autoridades que el compañero sentimental de la mujer abandonó el inmueble a las 4 de la madrugada de ayer.
El novio
Ana Milena Yate le confirmó a los hombres de la Sijín el lugar en donde podrían localizar a su novio y hasta ese lugar se desplazaron los detectives.
Ante la Fiscalía, Yate se estuvotuvo silenciosa y sólo dijo que se había emborrachado. "Me dormí y no me acuerdo de nada", indicó. Versión que la Policía no cree mucho y, por ahora, ella está siendo investigada y es la principal sospechosa de la muerte de sus hijos, aunque no se descarta que el novio esté involucrado.
Por último una vecina y amiga de Ana Milena aseguró que ella se había cambiado de casa hacía tres meses. "Vivía con sus hijos unas cuadras arriba y allí tuvo problemas con los dueños de la casa".
EL PADRE BIOLÓGICO
Por su parte, el padre biológico de los pequeños, Alfonso López, fue uno de los sorprendidos. Estuvo de pie a pocos metros de la casa y desde allí observó cuando realizaban la inspección a los cadáveres.
"Me llamaron como a las 8:30 de la mañana a decirme que habían matado a mis hijos. De inmediato me vine para saber lo que había pasado", comentó López, con su rostro comprimido.
Él le contó a las autoridades que hacía un año, aproximadamente, se había separado de Ana Milena por problemas de pareja. Incluso, estuvieron en una Comisaría de Familia para arreglar diferencias.
A su turno la mamá de los pequeños explicó a la Fiscalía que tuvo que trabajar porque el padre de los niños no respondía por ellos y que por eso lo demandó ante el Bienestar Familiar.
BOGOTÁ, COLPRENSA
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