Cajamarca: la lucha no ha terminado

Crédito: El Nuevo Día.
En tiempos aciagos para la democracia colombiana -decisiones de quien preside el Congreso de la República no han permitido que este sesione en forma presencial, cuando más indispensable es el control que debe ejercer sobre las actuaciones del Ejecutivo central- se torna indispensable realizar un mínimo homenaje al Comité Promotor de la Consulta Popular, tan exitosamente realizada en Cajamarca el 26 de marzo de 2017 con aplastante mayoría superior al 97% contra la explotación a gran escala pero a cielo abierto de “La Colosa”, una de las diez minas de oro más grandes que existen.
PUBLICIDAD

Este homenaje se torna mucho más relevante cuando se han incrementado, de manera inconcebible, los asesinatos de líderes populares y ambientales en Colombia. Cajamarca es, sin lugar a dudas, el paradigma de esos mecanismos de participación ciudadana (otrora escondidos en la formidable Constitución Política de 1991) y no solo a nivel nacional, sino mundial.

Lo más doloroso es saber cómo incide en ello ese lenguaje devastador si proviene de un Presidente de la República en ejercicio, quien se refería a estos líderes como guerrilleros disfrazados de civil, porque se oponían a las ambiciones de tan alto funcionario estatal como ocurría en esos años 2005 a 2008. ¡Ahí están los resultados!

La población de cajamarcunos, que se expresó respaldando a los formidables ciudadanos integrantes del Comité Promotor, que debieran ser exaltados por siempre, dio elocuente demostración de cómo se resuelve una tensión de derechos entre el denominado desarrollo (que debe ser sostenible) y el derecho a la protección ambiental. Y optó por este último de manera diáfana.

Ahora, la Alcaldía del municipio afronta la defensa judicial de esa expresión ciudadana, pues la empresa AngloGold Ashanti intenta que se desestime el resultado de esa gran Consulta Popular y aquí es donde debemos convocar a los abogados cajamarcunos a que cerremos filas en torno a la defensa de aquel resultado.

En la sentencia SU-177/17 se pueden hallar hechos protuberantes que demuestran el nefasto papel que desde el Gobierno se puede adelantar para menoscabar las reivindicaciones sociales y el gran aprovechamiento personal de los ministros que debieran ser nombrados para cumplir y hacer cumplir la Constitución y la Ley.

No puede admitirse que después de ser ministros vayan a trabajar al servicio de las multinacionales a las que les ayudaron desde el cargo público. Es una vergüenza.

Finalmente, creemos que el Encuentro Constitucional por la Tierra, que organizamos en 2015 realizado en Ibagué, no fue vano e invitaríamos a mirar y escuchar las intervenciones de los especialistas más connotados de la época.

LUIS ERNESTO VARGAS

Comentarios