Los Consejos Territoriales de Paz

30 Ene 2019 - 3:01am

Los Consejos Territoriales de Paz

Publicada por
HUGO RINCÓN GONZÁLEZ
Autor:

En medio de la turbulencia, negros nubarrones y pesimismo que se vienen consolidando en la opinión pública luego del atentado en la Escuela General Santander, los que creemos en la paz y trabajamos por ella, seguimos empecinados en apostarle a la consolidación de los avances que se han venido obteniendo en el último periodo y que han contribuido a disminuir los hechos violentos que se presentaban en el país.

En este contexto y en estos momentos en que surgen voces irresponsables pidiendo que volvamos a la confrontación fratricida entre los colombianos, vale la pena destacar que en Colombia existe una política de paz, según la ley 434 de 1998 y el Decreto Ley 885 de 2017 que expresa: “La política de paz, reconciliación, convivencia y no estigmatización es una política de Estado, permanente y participativa. En su estructuración deben colaborar en forma coordinada y armónica todos los órganos del Estado, y las formas de organización, acción y expresión de la sociedad civil, de tal manera que trascienda los periodos gubernamentales y que exprese la complejidad nacional”.

Y continúa: “…Cada gobierno propenderá por hacer cumplir los fines, fundamentos y responsabilidades del Estado en materia de paz, reconciliación, convivencia y no estigmatización. Esta política tendrá como objeto avanzar en la construcción de una cultura de reconciliación, convivencia, tolerancia y no estigmatización; promover un lenguaje y comportamiento de respeto y dignidad en el ejercicio de la política y la movilización social, y generar las condiciones para fortalecer el reconocimiento y la defensa de los derechos consagrados constitucionalmente”.

Uno de los logros importantes de esta Ley 434 de 1998, fue la orientación hacia la creación de los Consejos Territoriales de Paz. En el departamento del Tolima en muchos municipios nunca llegaron a existir o simplemente cuando se constituyeron dejaron de funcionar con el paso del tiempo.

Los Consejos Territoriales de Paz son un órgano asesor y consultivo de los alcaldes y el gobernador, cuyo fin es propender por el logro y el mantenimiento de la paz, facilitar la colaboración armónica de las entidades y los órganos estatales y promover una cultura de reconciliación y no estigmatización. En el Tolima estos pueden ser de dos tipos: departamental y municipales.

Su constitución a nivel departamental es a iniciativa del Gobernador, lo crea la Asamblea Departamental y, a nivel municipal es el Alcalde quien lo promueve y lo aprueba el Concejo Municipal.

En varias regiones del país estas instancias existen y juegan un papel muy importante en el manejo de la conflictividad social territorial. Promueven el respeto por la labor de organizaciones sociales y derechos humanos, especialmente quienes hacen control social a la gestión pública; reivindican el respeto por la diferencia, la crítica y la oposición política entre otros.

En el departamento del Tolima será muy importante retomar el trabajo por crear y hacer funcionar los Consejos Territoriales de Paz, esto supone hacer un trabajo formativo para hacer conocer la política de paz existente. La iniciativa debe surgir desde las alcaldías y la gobernación.

En la actualidad está surgiendo una propuesta que será respaldada por la Unión Europea a través del proyecto FORPAZ que administra la Agencia de Cooperación Alemana en tres municipios de nuestra región para constituir Consejos Municipales de Paz, que deberían ser piloto del gran aporte que pueden cumplir en la promoción de la reconciliación y la convivencia.

La paz es territorial, debemos consolidarla metiéndole organizaciones sociales e institucionalidad, especialmente ahora que vemos resurgir brotes de violencia en algunos puntos de nuestra geografía departamental. No podemos permitir que nos regresen al pasado, debemos consolidar la reconciliación y decir con contundencia un no a la guerra. Debemos darle una oportunidad a una posibilidad diferente a la confrontación, reivindicando el derecho a vivir en armonía y a trabajar por consolidar los logros que se presentan luego del acuerdo entre el Gobierno y las Farc.

La paz es de todos y debe ser el propósito de los tolimenses y los colombianos.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.