Escuchar a los Obispos

En buena parte del siglo XX, el Partido Liberal se quejó, no sin razón, de la indebida injerencia de la Iglesia Católica, parapetada en el concordato de 1887 en la vida política nacional.

El eterno retorno de lo idéntico

Basta con ver cualquiera de los noticieros por estos días para percatarse de nuestra cruda y absurda realidad. Esa misma que, por su carácter cruel o desesperanzador, suele ser ignorada por los miembros de la mal llamada clase dirigente.

Constitución y estabilidad política

Como ha sido la constante en estos treinta años de vigencia formal de la Constitución de 1991, otra vez estamos frente a nuevas avalanchas de reformas a la Carta Política. La más notoria de ellas, en apariencia rápidamente abortada, pretendía nada menos que la prórroga automática de periodos para presidente, congresistas, alcaldes, gobernadores, procurador, fiscal, contralor y magistrados de las tantas “Altas Cortes” que tenemos. Así como no era válido en el año 90 decir que había que acabar con la Constitución clerical y oscurantista de 1886, por cuanto de ese texto original solo quedaban para entonces unos pocos artículos -como el del Estado de Sitio que sirvió para abrirle paso a la Constituyente- después de más de setenta reformas en un siglo de vigencia, tampoco lo es ahora cuando suele decirse que hay que defender la “Constitución de 1991”. En realidad, el texto original ha sido reformado por actos legislativos en cincuenta y cinco ocasiones, con cambios sustanciales como la reelección presidencial inmediata en el 2004, y el fast track, que alteró los mecanismos de reformas en el 2016, a propósito del proceso de paz de La Habana.

La asesora de relaciones exteriores

En Colombia, por razón del excesivo presidencialismo en el que vivimos, la agenda política termina dependiendo de lo que pase o deje de pasar en la Casa de Nariño. Aquí el primer mandatario no solo es el jefe del Estado, del gobierno y la suprema autoridad administrativa sino que también interviene, unas veces de manera directa y otras en forma indirecta, en la integración de los órganos rectores del poder judicial.

¿Torre de Babel Política?

Sin profundizar mucho los conceptos, durante esta prematura etapa pre-electoral, los protagonistas políticos hablan de que la división está entre la extrema izquierda, la izquierda, el centro, el centro izquierda, la derecha y la extrema derecha.

¿Plan pistola contra la Policía?

En mi pasada columna hice un recuento parcial de los episodios violentos que sufrió la ciudadanía colombiana a finales de la década del ochenta, por la decisión firme de las autoridades -gobierno, Policía, jueces, magistrados, periodistas- de no ceder ante las pretensiones de los narcotraficantes que quisieron “arrodillar” al

Extradición y política

Desde que en Colombia se desató con fuerza el fenómeno del narcotráfico, la agenda política del país ha estado, en buena medida, regida por la figura de la extradición. La discusión en torno a la pertinencia de su aplicación, además de producir miles de muertos, terminó incluso dándole vida a la Constitución Política que nos rige hasta hoy. El lío entre Colombia y Cuba por cuenta de los jefes del Eln que se encuentran en la isla, y la aparentemente fallida extradición desde España de alias El Zarco, según se dice, testigo clave de los “falsos positivos”, volvieron a poner de moda el tema.

Altibajos cubanos

Este lunes se cumplieron 55 años de la muerte del sacerdote guerrillero Camilo Torres Restrepo, quien cayó en combate, en San Vicente de Chucurí, por la torpeza política del Eln de incorporarlo a sus filas.

Fuero y Comisión de Disciplina Judicial

La elección de Juan Carlos Granados, recién posesionado magistrado de la Comisión Nacional de Disciplina Judicial, avizora una posible colisión de competencias entre la Corte Suprema de Justicia y el Congreso en razón de que, antes de su nombramiento, el funcionario estaba siendo procesado por la Sala de Instrucción de la Corte en su condición de exgobernador. Ese aparente “choque de trenes” revive la discusión sobre el alcance del fuero para investigar al Presidente y a los altos funcionarios de la Rama Judicial.

Paz, verdad y justicia

El Auto de la Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas de la JEP, en virtud del cual esa Jurisdicción, aplicando el principio de responsabilidad en el mando, llama a responder a ocho de los miembros del antiguo secretariado de las Farc por crímenes de guerra y de lesa humanidad que incluyen tomas masivas de rehenes, torturas, homicidios y violencia sexual, entre otros, ha vuelto a agitar el debate sobre temas sensibles como la relación entre conflicto armado y justicia, responsabilidades colectivas por el ejercicio del mando, protección de las víctimas, y la compatibilidad entre acusaciones por graves violaciones a los DD.HH. y el ejercicio de la política.