La educación en Colombia: ¡un rotundo fracaso!

Increíble pero cierto, que en el hipotético caso de que este artículo fuera leído por 100 de nuestros bachilleres, solo sería entendido, apenas, por 50 de ellos.

¡Colombia y los colombianos merecemos respeto!

Al contrariar la más elemental sindéresis con los acuerdos preliminares que condujeron a la negociación con el gobierno, que actualmente se adelanta en Cuba en busca de la paz, el actuar de las FARC está volviendo a evidenciar su intención de no cejar en el accionar criminal que las han hecho acreedoras al repudio y menosprecio del pueblo colombiano, ahíto de su barbarie y su cinismo.

Investidura sin ética

“Siquiera se murieron los abuelos sin sospechar el vergonzoso eclipse..”.
Jorge Robledo Ortiz

¡Agoniza la industria cafetera!

La opinión pública requiere -y para ello demandamos respuestas- conocer las verdaderas causas que han conducido a que en 2012 se haya dado la peor cosecha de las últimas tres décadas del producto agrario más importante del país.

Un “papabile” muy cercano al Tolima

Definitivamente la calidad de una sociedad se mide por su sentimiento de gratitud y en especial por el espesor de su memoria, que auxilia para traer a tiempo presente todas y cada una de las circunstancias que por positivas necesitan ser recordadas y destacadas repetidamente, hasta terminar incorporándolas a su cultura.

¿Quo vadis Venezuela?

Es tanto el afán de protagonismo y las ansias de poder del pintoresco gobernante de Venezuela, que ha llegado hasta convertir el mal augurio y la “complejidad” de la operación a que se sometió en razón del cáncer que lo aflige, en argumentos retóricos para tratar de conmover la política interna en favor de sus candidatos.

Tiempos de paz, tiempos de amor

Una vez más se nos vinieron encima las fechas de conmemoración de la Navidad y de otro año que inicia, y los colombianos, al igual que los millones de habitantes de este contaminado planeta, presurosos salimos a echar mano a cualquier medio de comunicación que se encuentre a nuestro alcance, desde el secular correo, hasta el celular o las “TIC” para hacer circular los más emotivos mensajes.

La cultura de la viveza

Todo aquel que se cree “vivo”, piensa que los demás son “tontos de capirote” y que, con fundamento en ello, puede hacer lo que le venga en gana pasando por encima de los valores e incluso de la misma verdad, haciendo de la mentira el fundamento de su aparente éxito.