Salvamos la UT

6 Oct 2019 - 9:36am

Salvamos la UT

Publicada por
ÓSCAR BARRETO QUIROGA
Autor:

Lamentablemente la ideologización de los modelos económicos, la ideologización de las discusiones y de las instituciones le han hecho mucho daño al país, hemos transitado bajo ese modelo pasando por la violencia partidista, la violencia guerrillera, paramilitar y ahora la violencia de las ideas que polarizan con discursos, un cierto terrorismo político, que enfrenta desalmadamente a los ciudadanos y que solo busca réditos para acceder al poder.

Durante muchos años de formación he logrado interpretar, entender que hay intereses supremos o mejor que todos los intereses, que benefician a los ciudadanos son supremos y deben estar por fuera, como todo, de la retórica vacía sin acciones, pero también es mi estilo alimentar el disenso para construir el consenso, en el entendido máximo, que la convivencia se da entre diferentes, con base en el respeto mutuo, en el encuentro de misiones y visiones que logren un mejor bienestar para todos.

A nuestra llegada a la Universidad del Tolima en este gobierno nos propusimos salvarla de las garras de la politiquería y la corrupción, para hacerla viable, fue así como establecimos un ambicioso plan de recuperación, identificando el déficit que ni siquiera el rector de la época conocía, encontramos atraso en pagos de salarios, prestaciones sociales, primas, deudas a proveedores, estudiantes, profesores y administrativos en huelga de hambre y muchos otros desafueros, inmediatamente establecimos un plan con principios de respeto, bajo los preceptos de autonomía universitaria, autogobierno, eficiencia, calidad académica y austeridad, en ese sentido se nombró rector al Dr. Ómar Mejía, pasamos de una universidad con déficit de $24 mil millones a tener cero déficit, lo que nos da una recuperación financiera total, después de 55 años aumentamos las transferencias del gobierno departamental en más del 147%, siempre dije que prefería poner recursos a la educación, que poner recursos para pavimentar una vía, así lo hicimos, adelantamos una revisión administrativa que eliminó burocracia innecesaria, nepotismo y gasto desmedido, firmamos convenios que superaron los $100 mil millones de Ciencia, Tecnología e Innovación, pagamos desde el Gobierno departamental más de 17 mil cupos en educación profesional, se han acreditado varios programas académicos que no lo estaban y estamos muy cerca de la acreditación de alta calidad, lo que nos pondría dentro de los 12 departamentos más competitivos del país.

Han sido, muchas las horas, los días que hemos trabajado y los sacrificios que hemos hecho por la Universidad del Tolima, me siento orgulloso, que en este gobierno logramos salvarla, enrutarla por un buen camino, deponer odios y posiciones ideológicas para darle paso al gran acuerdo fundamental de sacar la universidad adelante. La Universidad del Tolima es un buen laboratorio para mostrar en cuanto a, que cuando se quiere se puede, que cuando hay intereses comunes, no hay izquierdas ni derechas, que es posible respetar la diferencia en ánimo de construir con consistencia y que sobre todo, en el hacer está la verdadera demostración de amor por lo nuestro.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.