El Perales necesita que se compita

En días pasados fue noticia la reunión sostenida en el aeropuerto Perales de Ibagué con la finalidad de avanzar hacia lo que deberíamos llamar, la competitividad regional y el aporte del aeropuerto como infraestructura necesaria para alcanzar dicho propósito. Digo que deberíamos llamar porque el enfoque, el discurso y la acción que tenemos que manejar, frente a este problema, es la competitividad y no centrarlo en un problema exclusivo de aeronavegabilidad, que existe y es importante, ¡por supuesto! –no lo desconocemos-, pero es algo que “naturalmente” se va a dar si se logra lo fundamental y es la demanda de pasajeros desde y hacia Ibagué y el departamento del Tolima.
PUBLICIDAD

Ya mucho se ha dicho al respecto, no es algo nuevo, pero tenemos que seguir insistiendo en Ibagué como marca de “algo” determinado, que genere la necesidad, al resto del país –y del exterior-, de visitarnos. Debemos empezar a hablar, muy en serio, de Ibagué agroindustrial, Ibagué turística incentivada por la cultura –con un impulso del festival folclórico colombiano de manera permanente-, el agro como atractivo turístico o Ibagué como zona franca, que dinamice el corredor aéreo frente a una necesidad creada. 

Como lo acabo de señalar, hay muchos sectores económicos que pueden dinamizar el flujo de visitantes a nuestra ciudad o al departamento –mencioné 4- y hace unas semanas mencioné otros dos casos de suma relevancia para potenciar económicamente a Ibagué y al Tolima, por un lado, el tren de alta montaña que da la capacidad de jalonar el turismo en el norte del departamento, pudiendo convertir a Ibagué en la puerta de entrada a este atractivo ecoturistico. Por otro lado, hablamos también de la creación de nuestra propia empresa de servicios públicos con capacidad, en el largo plazo, de generar crecimiento, ingresos, pero sobretodo, que através de la competencia, cada usuario pueda elegir y acceder a una prestación eficiente y oportuna de los servicios públicos acorde a sus necesidades socioeconómicas.

En todo lo que tiene que ver con la creación o generación de oportunidades, que luego puedan verse aterrizadas en un mercado en particular, vemos la existencia de una relación entre tres ámbitos: i) el jurídico; ii) el político y; iii) el económico, estos tres aspectos siempre estarán presentes en cualquier mercado. Hoy, no se puede desaprovechar el interés del sector público –si este es real- en la mejora de la infraestructura, pero repito, no es suficiente, pues aquí influyen -y se necesitan- las actividades del sector privado que generen rivalidad y competencia.

No olvidemos que en una democracia es fundamental el derecho a la propiedad, al libre mercado y a la libertad de empresa, que juegan un papel importante en la economía nacional, sin olvidar la economía local por supuesto, porque como bien lo señala Michael Porter, la mejor forma de generar riqueza social en un país es a través de la rivalidad y la competencia, dado que estos factores generan incentivos para invertir en investigación y desarrollo –lo que necesitamos aumentar en nuestra región-, con el fin de atraer, a Ibagué y al Tolima, porciones cada vez mayores de ese mercado nacional e internacional que queremos pelear, logrando, así, mantener vigencia en los procesos productivos, contando su constante y permanente cambio y evolución. Hay que lograr impacto en la economía.

 

CAMILO ERNESTO OSSA

Comentarios