La nueva Colombia

Debido a la dinámica propia de nuestro país, que transcurre en medio de múltiples retos, los avances silenciosos de la nueva Colombia tienden a pasar desapercibidos.

¿Pero cuál es esa nueva Colombia? Es una nación que avanza hacia la construcción de una paz sostenible mediante la implementación de políticas públicas exitosas, las cuales en muchos casos permiten que hoy seamos considerados como un referente internacional.

La Política de Reintegración Social y Económica de Personas Desmovilizadas (PRSE), liderada por la Agencia Colombia para la Reintegración, es uno de esos ejemplos.

Desde el momento de su creación supimos que para que fuera exitosa nuestro trabajo debería estar guiado por la premisa de estar abiertos a aprender de la experiencia internacional, pero siempre con el objetivo de mejorarla, en beneficio tanto de Colombia como del mundo.

Esta visión nos permitió fortalecer el proceso de reintegración internamente, mientras en paralelo compartíamos nuestra experiencia a otras naciones con necesidades similares a las colombianas.

En lo local, trabajamos en medio del conflicto, atendiendo a personas provenientes de distintos grupos armados (principalmente Farc, Eln y Auc) y con distintas características. Después de 12 años de mejoramiento continuo, desarrollamos un enfoque de reintegración centrado en la superación de vulnerabilidades y la facilitación del ejercicio autónomo de la ciudadanía.

Mediante una atención integral que va más allá del individuo y abarca tanto a su familia como a su entorno comunitario, nuestro proceso se ha extendido en todo el territorio nacional y ha permitido que el 76 por ciento de los ciudadanos que ingresan voluntariamente al mismo continúen en la legalidad, fortaleciendo las garantías de no repetición de hechos violentos.

En el plano internacional por su parte, el objetivo ha sido multiplicar estos éxitos en otras naciones. Por ende, mediante las denominadas Giras de Cooperación Sur-Sur, alrededor de 175 técnicos y expertos en reintegración y posconflicto de más de 40 países han tenido la oportunidad de conocer el Proceso de Reintegración colombiano, para aplicar sus lecciones aprendidas en otros contextos.

De hecho, durante la semana del 20 al 25 de abril se realizó la quinta versión de la Gira de Cooperación Sur- Sur, la cual se llevó a cabo en el eje cafetero. Allí, Colombia fue nuevamente destacada como un modelo a seguir y se ratificaron nuevas posibilidades de asistencia técnica a más de 20 países.

Esta es la Nueva Colombia a la que me refiero, una nación que pese a las dificultades, ha aprendido a encontrar las herramientas que la encaminan hacia la reconciliación y que emana, con paso firme, como un referente global en la materia. En estos días de pesimismo, donde a primera vista pareciera que el país progresa lentamente, reiterar que el mundo nos mira con unos nuevos ojos de optimismo, es un buen indicador de que Colombia sí está avanzando en el camino correcto.

El ser conscientes de nuestros éxitos y visibilizarlos, debe nutrir nuestro optimismo colectivo y nos debe impulsar como sociedad para no desfallecer ante los obstáculos que conlleva alcanzar una paz sostenible.

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