Los héroes sí existen: son nuestros servidores públicos

Cuando atiendo entrevistas con periodistas, o cuando dialogó con representantes de gremios o del sector productivo, acostumbro hacer dos preguntas para romper el hielo: la primera es ¿qué imagen tienen de los servidores públicos? Los más prudentes guardan silencio y los más frenteros dicen lo que piensan: que son vagos, perezosos, negligentes, corruptos y un sinnúmero de calificativos negativos que coinciden con el imaginario común.

Viene entonces la segunda pregunta: ¿en su familia hay algún servidor público? Le he hecho esta pregunta a cientos de personas y hasta ahora nadie me ha contestado que no. Todos tienen un padre, hermano, tío, hijo, primo o cuñado que es docente, o policía, o trabaja en la alcaldía, o en el Ejército o en la Contraloría… todos tienen alguien cercano que trabaja con el Estado. Y al preguntarles qué piensan de esa persona todos afirman: trabaja mucho, es muy comprometido, sabe mucho, le gusta lo que hace, tiene un trabajo estable, etc…

Para mi sigue siendo un misterio esa dicotomía: por qué los colombianos pensamos o hablamos mal de los servidores públicos “en abstracto” si conocemos casos concretos, rostros de personas cercanas que son ejemplo para su círculo familiar y profesional.

El 27 de junio se celebra el Día del servidor público, una efemérides creada en 2013 para hacer visible ante la sociedad la labor comprometida que ejercen más de 1.166.000 servidores públicos en los 1.102 municipios del país, los Distritos, las Gobernaciones y, por supuesto, en la Nación y demás ramas y organismos del Estado.

Recuerdo la campaña sobre “Los héroes en Colombia sí existen” que mostraba actos heroicos de los miembros de nuestra fuerza pública. Creo que los héroes de Colombia son nuestros soldados, pero también nuestros maestros, bibliotecarios, médicos y enfermeras, secretarias, administradores públicos… el enorme ejército de colombianos que día a día madruga a servirle al país, con compromiso, creatividad y talento.

Este mes del servidor público es un buen momento para reconocer la labor de todos, aunque a decir verdad en la Función Pública venimos trabajando duro para hacer visibles a las personas comunes, como usted que lee este texto, y que son orgullo para el Estado colombiano. Nuestras campañas “Me siento orgulloso”, “Gestor de paz”, “Cuadro de honor” y “Buenas prácticas”, que promovemos desde el portal Sirvo a mi país, han incluido en lo corrido de este año los testimonios de cerca de 50 servidores públicos de diversas entidades de todo el país, que a través de sus historias de trabajo y de vida nos recuerdan que son muchos los motivos para sentirnos orgullosos de servirle a Colombia desde el Estado colombiano.

Ojalá este 27 de junio, cada una de las más de seis mil entidades del Estado colombiano rinda homenaje a sus servidores públicos. Pero también ojalá, los servidores públicos empecemos a hacer eco en nuestro entorno de nuestros aportes a la sociedad. Si cada uno hace la tarea de hablar bien del servicio público en su hogar estoy segura que le estaríamos llegando con nuestro mensaje a, por lo menos, seis millones de colombianos. Empecemos a sembrar ya la semilla, para que más adelante podamos recoger la cosecha.

* Directora de la Función Pública

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