¡De las redes sociales a la cárcel!

11 Jun 2019 - 11:13pm

¡De las redes sociales a la cárcel!

Publicada por
ÓSCAR MAURICIO REY
Autor:

¿Cuándo entenderemos que una broma, un insulto o una solicitud indebida vía redes sociales o internet puede hacernos terminar en la cárcel?

Un YouTuber español, ReSet, pasará los próximos 18 meses en prisión, por humillar a un mendigo en Barcelona, al ofrecerle galletas con crema dental y publicarlo en su canal. Otro famoso YouTuber americano, Austin Jones, pasará 10 años en la cárcel por solicitar videos pornográficos de sus fans menores de edad. Y para no ir tan lejos, en Bucaramanga, se capturó a un cantante que confesó un homicidio a través de una canción que publicó por las redes sociales.

¿Qué les hace pensar a estos jóvenes que en redes pueden hacer lo que les viene en gana? Tiene el mismo nivel de responsabilidad una acción en redes sociales que nuestro proceder en la calle.

Tengo que decir que por más dura que sea esta experiencia para estos tres jóvenes, la justicia llegó a cobrar su cuenta. Desde una broma muy pesada, un engaño a menos y hasta confesar una acción ilegal pensando que se vive en un “mundo mágico”, sin repercusiones, nos tiene que cuestionar sobre el uso que les estamos dando a las redes sociales. Si algo nos han enseñado las redes es que lo que en ellas se publica, allí se queda. El mundo real es más benévolo con los agresores en donde se defienden con sus palabras cuando no hay pruebas.

A todos aquellos que usan las redes para insultar, esparcir calumnias, buscar incautos o simplemente engañar, ¡mucho ojo! estos precedentes tienen que servirnos tanto para no tolerarlos como para castigarlos.

Desde mi rol como padre y educador, tengo la obligación de acompañar y enseñar que nuestras actuaciones tienen consecuencias; reprenderlos hoy, para evitar tener que enfrentarnos a una pena como la de estos tres ingenuos ciudadanos del mundo digital; es formativo.

Y si tan sólo pensáramos en lo simple que es la solución: no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.