Nuevo Puente de Honda, símbolo de conectividad y equidad para las regiones de Colombia

Este ha sido un Gobierno que, desde el inicio, se propuso mejorar las condiciones de vida de los colombianos. Y lo hizo con base en pilares como la reconciliación y el diálogo constante con las regiones.
PUBLICIDAD

Ha sido, pues, un Gobierno que ha buscado tender puentes. No sólo simbólicos, claro está, no solo aquellos por donde se puedan llegar a acuerdos para concentrarnos en lo que nos une. También hemos buscado tender puentes físicos, aquellos que permiten que construyamos un país más eficiente y moderno.

En el ánimo de concluir proyectos que estén en beneficio del país, más que en la búsqueda de réditos políticos, hemos tenido la satisfacción de poner en servicio de los colombianos puentes como el Nuevo Puente Pumarejo, que conecta a los departamentos de Atlántico y Magdalena, y el Roncador, en Bolívar, ambos sobre el río Magdalena.

Recientemente el Gobierno Nacional, a través del Instituto Nacional de Vías (Invías), entregó al servicio de los Colombianos el Nuevo Puente de Honda, el cual tiene un par de características especiales. No solo es uno de los puentes más importantes construidos en Honda -que con cerca de 40 pasos construidos para atravesar los ríos Magdalena, Gualí y Guarinó, así como la quebrada Seca, ha sido nombrada, no sin razón, la “Ciudad de los puentes”, es, también, parte del primer proyecto de Cuarta Generación - 4G que se entrega durante el Gobierno del presidente Iván Duque Márquez, uno de los múltiples proyectos que busca comunicar de manera más eficiente el interior con el norte y occidente del país.

Para esta colosal obra, con 407 metros de longitud, 15,30 metros de ancho y 16 metros de galibo, el Invías destinó más de $92.900 millones que, entre otros aspectos, generó 400 empleos para habitantes de las zonas aledañas. Una construcción de esta magnitud, frente al puente Luis Ignacio Andrade y construido hace 68 años, representa mejoras de las condiciones de vida para los más de 23.000 habitantes del municipio de Honda.

Por una parte, descongestiona uno de los accesos al municipio, por otra, al establecer una ruta alterna para tráfico pesado, reduce los decibeles y la contaminación que actualmente afectan a la población aledaña al puente Luis Ignacio Andrade. Finalmente, esperamos que la ganadería, la pesca y el turismo (cuando sea posible), principales actividades económicas locales, se vean impulsadas por esta obra que mejora el acceso y tránsito al interior del municipio.

 Pero si a nivel local esperamos que se vean este tipo de mejoras, a nivel regional e incluso nacional los impactos no son menores. Este puente mejora la conectividad entre el centro de Colombia con la Troncal del Magdalena Medio, en un punto por donde la comercialización de productos ganaderos y agrícolas se transportan hacia los departamentos de Cundinamarca, Caldas, Quindío, Armenia, Antioquia, y departamentos de la Costa Atlántica.

No podemos olvidar al gremio de los transportadores, los héroes que en medio de la emergencia sanitaria continúan recorriendo las vías nacionales, transportando insumos, bienes y servicios para que los colombianos podamos seguir en casa. Este puente, de mayores dimensiones y con mejor señalización que el anterior, representa una disminución de cerca de 15 minutos en los tiempos de recorrido, lo cual genera un impacto directo y positivo en costos de operación y en el bienestar de nuestros transportadores.

No en vano esta obra representa bien varios pilares del compromiso adquirido por el Presidente Iván Duque Márquez con el país, en un mandato que ha querido concentrarse en lo que nos une. Con el impulso de proyectos viales como este, que promueven el desarrollo y la competitividad de las regiones, buscamos que la equidad sea, poco a poco, una realidad para todos.

JUAN ESTEBAN GIL CHAVARRÍA, Director de Invías

Comentarios