¡Señor Presidente bájese el sueldo!

Con un déficit fiscal por las nubes y antes de vaciar los bolsillos de los contribuyentes, como si el problema económico fuera culpa nuestra, el Presidente debía comenzar por reconsiderar el monto de su salario. Lo digo con mucho respeto y no como una crítica a su gestión, entendiendo además que muchos podrían considerar que merece incluso dos sueldos por ejercer de presentador además de Presidente. Pero la realidad es que el hueco fiscal que angustia al Ministro de Hacienda desde su posesión es por el desmedido gasto público que no ha parado de crecer exponencialmente en este milenio. Gastar, gastar y gastar ha sido el lema mientras crecen la burocracia y el aparato del Estado sin demostrar ni el más mínimo síntoma de eficiencia, ni la menor voluntad de ahorro. El salir a comprar una flota de aviones de guerra en plena crisis es apenas el ejemplo más absurdo.
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Así que de la misma manera como piensan estrechar la ya maltrecha economía de millones de colombianos a punta de IVA y otros impuestos, debían empezar por ser ejemplo de austeridad en la administración pública, comenzando por la escala salarial que está basada en el monto que gana el señor Presidente cuya suma asciende a 41.7 salarios mínimos; una cifra alucinante si pensamos que 31 millones de colombianos ganan un salario mínimo o menos. Al lado del presidente, magistrados, congresistas, y montones de altos funcionarios ganan más de 30 veces el salario mínimo que se paga con los impuestos de todos, incluidos esos 31 millones de pobres que ya pagan IVA por la mitad de los productos de la canasta familiar.   

El descarnado negocio que tiene montada la clase política colombiana, que desangra sin piedad las arcas del Estado, se pone en evidencia cuando notamos la relación del salario del resto de los gobernantes de América Latina con el salario mínimo de cada país. Ecuador paga a su presidente 10 salarios mínimos, Perú 16, Argentina 22, Salvador 25 y Brasil 35. 

En cifras comparadas, Brasil, Argentina, México y la gran mayoría de presidentes latinoamericanos ganan en dólares mucho menos que el presidente Duque. Incluso ese salario es una vergüenza si lo comparamos con varios de los presidentes europeos.

El presidente español, por ejemplo, gana la mitad del colombiano, y esa cifra es solo cuatro veces el salario mínimo de ese país. Por no hablar de los privilegios y extras que tiene nuestra alta burocracia que hacen aún más vergonzoso el asunto entre carros blindados, ejércitos de empleados, tiquetes aéreos, teléfonos celulares y demás mejoras de sus altos salarios.

Gobernadores y alcaldes en diferentes momentos de crisis han podido ajustar sus salarios a las realidades del momento y media América bajó los salarios de los políticos por la pandemia.

Así que invito al Presidente y a toda la clase política a revisar sus salarios. Si en el futuro un hombre de talentos como Iván Duque quiere ganar más de esa fortuna, bien puede ir por los 650 millones mensuales que gana Reinaldo Rueda por dirigir la selección Colombia, pero que afortunadamente no salen completamente de nuestros impuestos.

DARÍO ORTIZ

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