Santa Marta estratégica

Los motores de combustión interna, siempre funcionan mejor a nivel del mar. Las aeronaves no son la excepción. Por esta razón, y por la necesidad de invertir los recursos del sector aeronáutico de manera efectiva, debemos empezar a pensar en las regiones a nivel del mar, como el mejor lugar para destinar futuras inversiones en infraestructura que además promuevan la descentralización.

Los aeropuertos son elementos cruciales para el desarrollo y el crecimiento económico de las regiones; por eso, someto a consideración del nuevo Plan Nacional de Desarrollo dos ciudades que aún no han logrado todo su potencial económico, pues carecen de una infraestructura aeroportuaria moderna y competitiva. Me refiero a Santa Marta y Girardot, dos lugares que deben ser estratégicamente considerados para las próximas inversiones 2014-2018.

Santa Marta, es el tercer centro urbano más importante de la región Caribe, la ciudad más antigua de Colombia y la segunda más antigua de Sudamérica. De acuerdo con el informe presentado por la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles, esa ciudad cuenta con una posición geográfica muy especial en la región; no sólo porque tiene gran potencial turístico sino porque puede convertirse en centro de acopio para las exportaciones de productos a lo largo de la troncal del Magdalena, dentro de los nuevos tratados de libre comercio.

Sin embargo, en la actualidad la pista y la infraestructura de su aeropuerto son limitadas, e impiden la llegada de aeronaves de gran envergadura y trocha ancha; adicionalmente, la ausencia de sistemas de aproximación de precisión, reducen el número de aeronaves que pudiesen aterrizar en condiciones meteorológicas adversas. El diagnóstico presentado por el presidente de la Asociación de Aviadores, afirma que Santa Marta, dado su puerto marítimo, vías férreas y carreteras de doble calzadas, cuenta con una infraestructura óptima, que puede ser complementada con un aeropuerto internacional que permita el intercambio comercial entre Magdalena y el país.

En la próxima columna, abordare las condiciones que hacen de Girardot un lugar para futuros proyectos de inversión. Por ahora, cierro reiterando la importancia de que el desarrollo del sector aeronáutico en el país comience a ser el resultado de un ejercicio de planeación estratégica que dinamice y permita el crecimiento de ciudades como Santa Marta, y no, una serie interminable de improvisaciones, como estamos acostumbrados

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