Pax territorium

Los diálogos de La Habana atraviesan uno de sus momentos más críticos. Sin embargo, aunque la paz se quiera firmar fuera del país, su construcción real depende de la capacidad que tengamos los colombianos de construir un Estado social de derecho, especialmente en aquellos territorios donde no existe. Lo que necesitamos aquí es una paz regional, no solamente un acuerdo con impacto en la región.

Un paso importante en la construcción de ese Estado social de derecho, lo constituye la implementación de la ley 1448 de 2011, paradigma de ley de regiones, que concentra su eficacia y sus resultados en un ejercicio de descentralización territorial en donde las autoridades locales deben cumplir con unos compromisos preestablecidos.

Esta, es una de la razones por las que las elecciones regionales del próximo 25 de octubre, para elegir 32 Gobernadores, mil 99 alcaldes y cientos de diputados y concejales, se convierten en un elemento clave para hablar de paz territorial e identificar quiénes serán los nuevos responsables de su creación. Serán los nuevos alcaldes, gobernadores, diputados y concejales, quienes deberán por ejemplo, definir las asignaciones presupuestales necesarias para la asistencia, atención y reparación integral a las víctimas, priorizar sus políticas sociales de acuerdo con el proceso de caracterización de la población que debieron adelantar los mandatarios salientes, incluir a grupos representativos de las víctimas en el diseño de las medidas que garanticen el goce efectivo de sus derechos, implementar un enfoque diferenciado en las medidas de asistencia y garantizar la protección de quienes hayan sufrido daños con ocasión del conflicto armado.

Estas son solo algunas de las obligaciones de los nuevos mandatarios, sin mencionar a fondo su papel protagónico en los próximos comités de justicia transicional, la comisión de la verdad y su obligación de rendir cuentas sobre los avances en su gestión. Elegir a la persona indicada para esta tarea, es el primer paso para la construcción de la paz regional pues al terminar su mandato, estaremos muy cerca del fin de la vigencia de la ley 1448. No olvidemos que las decisiones que tomen las próximas autoridades locales tendrán un impacto histórico, no solo en la reparación del daño causado por el conflicto sino en la construcción de una mejor región para cada colombiano.

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