Trabajo y música

Héctor Manuel Galeano Arbeláez

Mientras unos trabajan sin descanso utilizando todos los recursos legales, económicos o violentos, para asegurar la impunidad de los crímenes que les dio el poder, otros lo hacen abnegadamente aportando al bienestar de los colombianos. A estos la música les hace un homenaje bien merecido.

* ‘Pescador, lucero y río’ (José A. Morales. Pasillo)

Cuentan que hubo un pescador barquero

que pescaba de noche en el río,

que una vez con su red pescó un lucero

y feliz lo llevó a su bohío.

Que desde entonces se iluminó el bohío

porque tenía allí a su lucero,

que no quiso volver más por el río

desde esa noche el pescador barquero.

Y dicen que de pronto se oscureció el bohío

y sin vida encontraron al barquero,

porque de celos se desbordó aquel río

entró al bohío y se robó al lucero.

* ‘Las lavanderas’ (Nicanor Velásquez. Guabina)

… Sentadas junto a la orilla

de la límpida quebrada,

ya terminan la jornada

porque la ropa les brilla.

Son las pobres lavanderas

que lavan del mundo a solas

los pecados que las olas

extienden por la ribera.

*. ‘Los arrieros’ (Bernardo Salcedo. Bambuco)

… Van llegando los arrieros

a toldar cerca del río

antes que la noche cubra

los barrancos del camino.

* ‘La sombrerera’ (Himno de Chaparral)

… La sombrerera, manos de oro,

que trabaja soñando

y cada obra es un tesoro.

* ‘El agricultor’ (Nilson Aguirre. Joropo)

… Mi guayabita pintona,

yo que soy tu agricultor,

que te espera hasta madura

para evitar algún ladrón.

* ‘Hágame un tiple, maestro’ (Evelio Moncada. Bambuco)

… Hágame un tiple, maestro,

pero hágame un tiple bueno,

que toque y toque bambucos

y cante bambucos viejos.

* ‘Doña Rosario (José A. Morales. Pasillo)

Mi señora Rosario, muy buenas noches;

ábrame usted su tienda solo un momento,

porque vengo cansado desde muy lejos

y traigo el alma llena de sufrimientos.

No la demoro mucho, doña Rosario,

mientras me bebo apenas un aguardiente,

y me fumo un tabaco, de esos baratos,

y le cuento un poquito sobre mi suerte.

* ‘María Antonia’ (José A. Morales. Bambuco)

María Antonia es la ventera

más linda que he conocido,

tiene una tienda de besos

al otro lado del río.

A donde voy todos los días,

desde antes que sale el sol,

a comprarle a María Antonia

todos sus besos de amor.

* ‘Dígame por qué, dotor’ (Pedro J. Ramos. Bambuco)

… ¿Cinco años por qué dotor

me acaba de decretar?,

¿acaso qué crimen es cultivar un chamizal?

Mi Dios y el Libertador a todos nos prometieron

un pedazo bajo el cielo y usted me llama invasor.

Lo sé como campesino y lo sabe usted,

dotor, que cuando Dios hizo al mundo

a naides lo escrituró.

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