Verborrea

A propósito  de la pandemia que nos cogió a todos con los pantalones abajo, se han disparado toda suerte de explicaciones sobre tal fenómeno, desde aquella que dice que  todo se originó porque los chinos no cocinaron bien el murciélago, que es un castigo divino porque somos muy pecadores, que la naturaleza nos está pasando la factura, por el abuso que hemos hecho de ella, arrasando sus recursos y demás especies para  satisfacer nuestra voracidad etc.

Picada para tinto

- El Ñeñegate revive nuestra historia. La campaña del Duque presidente fue financiada por el marido de la reina Urbina, quien pertenecía a la estructura criminal del narcotraficante Marquitos Figueroa.

Cenizas al viento

Circo sin carpa y sin payaso desentona como el gobernante que no manda y tiene a su lado militares bañados en sangre y corrupción, maniobrando en politiquería y esperando condecoraciones inspirados por Zamudio, Montoya, Rito Alejo y Zapateiro.

Borrasca

El crimen de Ataco es el título de la columna con la cual el ex gobernador Óscar Barreto despide al anterior y nefasto manipulador de Cortolima. Transcribo parte de la columna para sumarme a la condena de un criminal.

Nadando

Algo cojea cuando todos se quejan porque nadie hace el menor esfuerzo para que en vez de retroceder avancemos; para que pase algo fuera del destape de las aspiraciones presidenciales de la paloma de la violencia. Todo, dicen algunos creyentes, sucede por la falta de fe en el del más allá. Y el vivo, manipulador, que nunca falta, replica: ¡“En buena hora me ha enviado el del más allá el mensaje tranquilizador, la droga milagrosa que les traerá salud y bienestar espiritual.

Los chistudos

¿Buscaban temas para una tertulia con humor, sin politiquería, sin chismes de medio pelo y mucho tinto hecho con café de Planadas? Chistes de Turbay, los de Guillermo León Valencia, los del 8.000 Samper. Una mirada al discurso con información falsa que ridiculizó a Duquito en ‘Gringolandia’ y los informes del ministrico de los calzoncillos rosaditos y de generales sobre una masacre oficial de niños en un supuesto operativo antiguerrillero.

Solo lágrimas

De malas Santa Isabel. Desaparecieron los osos perezosos que en buena cantidad vivían en la quebrada Las Mellizas y recientemente asesinaron a “Cejas” (Carlos A. Arenas), el campesino de los paseos de avistamiento de el cóndor por la finca a su cuidado, en el páramo que cuidaba con esmero, deja una hija bachiller que desea estudiar para ser Maestra y por carencia de recursos espera la solidaridad de quienes conozcan su caso.