Excusatio non petita

Jorge Lagos, ex subdirector de contrainteligencia del DAS en reciente diligencia ante la Corte Suprema de Justicia, declaró que las personas con “ideología de derecha” no fueron víctimas de chuzadas, afirmación que nos conduce lógicamente a una conclusión inobjetable: sólo se chuzó – en aquél oscuro y nefasto mandato presidencial- a personas “con ideología de izquierda”. A partir, de ésta versión surgen inquietudes e interrogantes académicos –que necesariamente son políticos- por demás interesantes. Para los organismos institucionales colombianos encargados de labores de inteligencia y contrainteligencia: ¿Qué es izquierda?, y por ende, ¿Qué es derecha?.

Si desde el corazón del poder se persiguió a la izquierda, ello implica que ese gobierno fue proclive a una concepción en esencia de estirpe de derecha, dentro de los enigmáticos marcos conceptuales que ellos manejaron para armar sus estrategias de defensa y ataque. Sabios profesores de derecho aconsejaban a sus alumnos en el siglo pasado, como útil herramienta para descifrar entuertos semejantes a estos, tener en cuenta aquella locución latina “excusatio non petita, accusatio manifiesta” que en buen tolimense significa “excusa no pedida, acusación manifiesta”. Lagos, es preciso en afirmar que la derecha no fue chuzada. Excusa no pedida y además innecesaria, por cuanto, muchos de los más encumbrados funcionarios de ayer en ese gobierno –pertenecientes a ese Centro - y de juiciosos y rabiosos parlamentarios de hoy, se reclaman orgullosos de militar en la derecha colombiana. Salvo claro está –y eso no lo sabemos, pero sí lo debe saber Lagos- que existan tendencias más cercanas que otras, al querer y pensar del caudillo. Y que por ahí, rodando y un poco perdidas, se encuentren grabaciones bien interesantes y aún desconocidas. Quizás por ahí, vendría la excusa.

En cuanto a la izquierda “chuzada”, ésta ha sido asimilada desde la década del sesenta del siglo pasado a marxismo leninismo, solidaridad con la Revolución Cubana, condena al imperialismo norteamericano, cuestionamiento al bipartidismo tradicional, para mencionar sólo algunas de las más relevantes expresiones políticas. La derecha guerrerista y asesina –no la culta ni democrática- cumplió su espeluznante papel: atacar y combatir a sangre y fuego a sus militantes y simpatizantes.

Ahora bien, teniendo en cuenta que la izquierda es ante todo una concepción de Estado y Sociedad de profundo contenido democrático, valga la pena acotar, que los grandes debates nacionales estarán precedidos por esta impronta, -resucitada en estrados judiciales- así ilustres politólogos hayan mandado al carajo la ubicación entre izquierda y derecha como instancia de análisis. Pero tiene sentido y significado. Para la muestra dos botones: ¿Cómo ubicar a Paloma y Juan Camilo Restrepo, ambos de ascendencia conservadora, frente al tema de la reforma agraria?. ¿Y, varios liberales frente a los TLC?. Y un interrogante detectivesco para los servicios de inteligencia: ¿Juan Camilo Restrepo, Serpa, Gómez Méndez, y ocasionalmente otros personajes de la política nacional por apartarse de la línea de los cacaos colombianos, hacen parte de “la izquierda”?. A la fija, para Lagos sí, sin excusas.

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