¿Se vislumbra, otro “chocorazo” en el Tolima?

Para los neófitos en el tema, la palabra “chocorazo”, es un “colombianismo” que quiere decir “fraude en elecciones”. El escritor Juan Gossaín, realizó una magnífica averiguación sobre el término que se utiliza ya desde hace varias décadas en nuestro país.  El trabajo  se puede encontrar en la web del periódico “El Tiempo” correspondiente al día 5 de noviembre de 2020.
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Inicia el famoso escritor con la siguiente apreciación: “En vista de que ya se están acercando las nuevas elecciones, es bueno que saquemos un rato para hablar, aquí entre nos, de la palabra “chocorazo”, no sólo como una auténtica curiosidad del idioma, sino también, y especialmente, como una advertencia ética, ante tanta corrupción y tanta triquiñuela”. Hoy en día, la inicial apreciación de Gossain  cae como “anillo al dedo” en la actual coyuntura política de nuestro país.


Con la experiencia del 13 de marzo en el Tolima, en la que a muchos candidatos se les “esfumaron” los votos, tanto al Senado como a la Cámara, es muy factible que, ese engranaje que permitió “la desaparición” de miles y miles de votantes, esté listo a reactivarse nuevamente. Los esbirros que atentaron contra los inocentes participantes el día de los comicios, continúan ahí. Los “contratistas” parece que siguen en sus mismos sitios: “en posición” para lograr su  inhumano objetivo. No se imaginan el daño que le hacen a nuestra incipiente Democracia. La falta de credibilidad en un sistema político, cualesquiera que sea, es lo peor que se puede dar en una sociedad.


Auscultando un poco más a fondo, sobre lo sucedido en las pasadas elecciones de Congreso en el Tolima, tal parece que “los jurados de votación” si algo aprendieron en “la inducción” que les dio la Registraduría, fue precísamente a manipular los formularios de las elecciones y  de esta forma, congraciarse con “los padrinos políticos” y... si a esto se le suma, algún Registrador Municipal, que se hizo “el de las gafas, pues “apaga y vámonos”. Fue la mezcla perfecta para obtener un resultado que no interpretaba la realidad electoral: un “chocorazo”, como lo define Gossaín.  Sobra comentar que, la mayoría de los jurados de votación en las mesas, eran miembros de las alcaldías y  hospitales, vinculados al mismo grupo político que resultó victorioso. “Blanco es, gallina lo pone y frito se come”. 


De otro lado, y sobre el tema de la Circunscripción Transitoria Especial de Paz  -CITREP- número 15, comúnmente llamada “Curul de Víctimas” en la Cámara y, que para el Tolima comprende zonas rurales de los municipios de Ataco, Chaparral, Planadas y Rioblanco, ¿qué pasó? Ahí parece que está probada la “trashumancia electoral”.  Claro está que como dice el adagio popular, “no hay más ciego que el que no quiere ver” ¿Dónde está el CNE? 
¿A ver, qué van a hacer el próximo 29 de mayo?  ¿Otro “chocorazo” a favor del candidato de los azules?
Adendo: La periodista Darcy Quinn, en su columna “Los secretos de Darcy” del Portal Web “La FM” dice: “Muchos jurados de votación terminarán siendo investigados por Fiscalía y Procuraduría” y, la Registraduría cruza información al respecto. ¿Será posible tanta belleza ?  ¿O... será lo de siempre? ¿Se “engavetan” las investigaciones, hasta que prescriben  y no se pueda hacer nada?

Hugo Patarroyo Murillo

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