Celebrando el acuerdo de paz

Hay hitos de la historia del país y nuestro departamento que deben exaltarse. Uno de ellos fue la promulgación de la Constitución Nacional de 1991 en la que se apostó a la construcción de un estado social de derecho. El otro, fundamental para el país, fue el Acuerdo de Paz firmado en noviembre de 2016 entre el gobierno del entonces presidente Santos y la guerrilla de las Farc, el movimiento insurgente más viejo del mundo.

COP26: ¿Nueva decepción?

Parece que los negociadores de los países poderosos y desarrollados, junto con grandes empresas del sector de las energías fósiles siguen marcando el destino del planeta en las cumbres que hasta ahora se han celebrado. No importa el alarmismo creciente sobre la catástrofe climática anunciado desde hace varios años por la comunidad científica, ni la legítima preocupación de los países costeros y los que transitan por la senda del subdesarrollo y la pobreza, el interés económico sigue siendo más fuerte, sigue imponiéndose.

Justicia Climática

El pasado 6 de noviembre se desarrolló en Glasgow (Escocia) una monumental movilización de más de cien mil personas en el marco de la celebración del día de Acción Global por la Justicia Climática. Esta portentosa marcha que se sumó a otras 250 acciones en todo el mundo tenía un propósito: exigir a los líderes políticos reunidos en la COP26, compromisos serios y más ambiciosos que permitan que la temperatura global del planeta no sobrepase 1.5ºC y reclamar verdaderas soluciones basadas en la justicia climática.

COP26: ¿Hay esperanzas?

Este domingo, mientras veía el alborozo de cientos de niños celebrando su día con toda clase de ingeniosos disfraces, me interrogaba si toda esta felicidad la seguirán viviendo en unos años, teniendo en cuenta los oscuros pronósticos que se ciernen sobre este planeta atiborrado de gente. Ya somos 7.753 millones de personas las que habitamos la tierra y el ritmo de crecimiento sigue mostrando que nos acercamos sin esperanza y gran frialdad de los tomadores de decisiones en el mundo, a un gran desastre.

Ambiente y participación

Con la firma del acuerdo de paz hace 5 años, se preveía la emergencia de múltiples conflictividades en los territorios, ocultas por el fragor de la confrontación y acalladas por la amenaza y actuar violento de los actores armados irregulares. Sin la presencia de estos grupos, los conflictos reprimidos, especialmente los mineros, han brotado por todos los puntos cardinales de la geografía nacional. En muchas zonas la búsqueda de oro, plata, platino, cobre, arenas y gravas genera una confrontación entre las empresas interesadas en su exploración y explotación, y las comunidades locales, muchas de ellas étnicas y afrodescendientes, caracterizadas defensoras de los recursos naturales, especialmente el agua y suelo.

Duele Colombia

En Colombia tenemos la sociedad del horror y el espanto. Cada vez somos testigos de hechos pavorosos, escalofriantes que afectan especialmente a poblaciones vulnerables y a los niños. Suceden ante los ojos de toda la ciudadanía que se ha familiarizado con ello como si fuera normal en un país donde está prohibida la pena de muerte.

Verdad y continuidad

La Corte Constitucional decidió unánimemente prolongar el tiempo de trabajo de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad -CEV- durante nueve meses, siete para elaborar su informe que espera todo el país y dos meses para la socialización del mismo en toda la nación, tal como se esperaba en la orilla de las víctimas y de los defensores de la paz.

A 5 años de la firma de la paz

Han pasado 5 años desde del histórico evento realizado en el Centro de Convenciones de Cartagena al que asistieron personalidades de todo el mundo, quienes alborozados apoyaron y legitimaron un proceso que tardó cuatro años en negociación entre el gobierno del presidente Santos y la guerrilla más vieja del mundo.

Acuerdo de Escazú en veremos

En una columna que escribí hace 18 meses, manifestaba la importancia de hacer seguimiento al Acuerdo de Escazú el cual debería ratificar el gobierno colombiano. El proyecto en el congreso terminó hundiéndose lánguidamente y deberá discutirse nuevamente en esta legislatura puesto que el convenio no se sometió a votación porque nunca se incluyó en la agenda. Esto es paradójico debido al mensaje de urgencia que el presidente Duque anunció que tendría el proyecto y, este trámite de acuerdo con el artículo 163 de la Constitución Política debió resolverse en el congreso en un plazo máximo de treinta días luego de su presentación. ¿Qué pasó? la respuesta sencilla es la inexistencia de voluntad política real para sacarlo adelante.

Potosí

Hay territorios tristemente célebres por las huellas dejadas por la violencia que buscan dejar su pasado atrás, emprender caminos de convivencia y consolidar la paz; es el caso de la vereda Potosí en el municipio de Cajamarca, recordada por un hecho de violencia reseñado así por la página web de Rutas del Conflicto: “A las 9:30 de la noche del 10 de abril de 2004, una patrulla militar asesinó a cinco personas en la vereda Potosí, ubicada en el corregimiento Anaime en el municipio de Cajamarca, Tolima. Cuando los militares dispararon, los campesinos se desplazaban por un camino rural en un lugar llamado El Placer. De acuerdo con la Justicia, una persona que había quedado herida fue rematada a corta distancia.”